Comprometidos a Sembrar La Palabra de Dios

Vendedor de Plumas

Se cuenta de un comisionista que se dedicaba a la venta de plumas de fuente. Se acercó a un pequeño comerciante y le rogó que le comprara sus plumas. El comerciante le dijo:

— No puedo comprarle por ahora, pues tengo plumas.

— Pero éstas, – contestó el comisionista -, son de una marca especial, son excelentes. Cómpreme siquiera una docena.

Tanto insistió el agente vendedor que el tendero le dijo:

— Póngame una docena de esas plumas.

Cuando el vendedor comenzó a escribir la factura, el comerciante que era un hombre listo y observador, notó que la factura se escribía con una marca de pluma distinta a la que le ofrecía en venta.

— Cancele la factura – dijo el comerciante –, pues no deben ser muy buenas sus plumas cuando usted mismo no las usa.

Las Plumas que tratas de vender como Cristiano, ¿Son de la Marca que usas o eres de los cristianos que predican la moral en calzoncillos?

Ayúdanos a continuar sembrando La Palbara de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar los fondos para continuar con La Gran Comisión


Deja el primer comentario

Otros artículos de Nuestro Blog

Que pueden ser de interés para ti de acuerdo a tus lecturas previas.