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Santiago 3: Importancia de dominar la lengua

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(v) Vamos a tomar juntos los dos términos siguientes. La verdadera sabiduría es llena de misericordia (éleos) y de buenos frutos. Éleos es una de las palabras que adquirió un nuevo significado con la llegada del Cristianismo. Los griegos la definían como piedad para con la persona que está sufriendo injustamente; pero en el Evangelio quiere decir mucho más que eso.

(a) En el pensamiento cristiano éleos quiere decir misericordia para con la persona que está pasando por dificultades, aunque sea por su propia culpa. La piedad cristiana es el reflejo de la piedad de Dios; y esta se manifestó, no sólo cuando estábamos sufriendo injustamente, sino aun cuando estábamos sufriendo por nuestra culpa. Solemos decir de alguien que está pasándolo mal: «Es por su culpa. Se lo tiene merecido.» Y, en ese caso, no nos sentimos llamados a intervenir en su ayuda. La misericordia cristiana se solidariza con cualquier persona que está en apuros, aunque sea ella la que se los ha echado encima.

(b) En el pensamiento cristiano éleos quiere decir la misericordia que desemboca en buenos frutos; es decir, que ofrece ayuda práctica. La piedad cristiana no es una emoción que no llega nunca a la acción. Nunca debemos decir que nos da pena de alguien, y no hacer lo posible por ayudarle.

(vi) La verdadera sabiduría es adiákritos, sin doblez. Esto quiere decir que no duda ni vacila; sabe lo que piensa, elige su curso de acción y lo mantiene. Hay personas que creen que es más inteligente no llegar a ninguna decisión sobre nada. Dicen que tienen una mente abierta, y que suspenden el juicio. Pero la sabiduría cristiana se basa en las certezas cristianas que nos llegan de Dios mediante Jesucristo.

(vii) La verdadera sabiduría es anypókritos, sin hipocresía. Es decir: no es una pose, ni una actitud fingida. Es sincera; no pretende ser lo que no es, ni hace el papel para conseguir su propio fin. Por último, Santiago dice algo que todas las iglesias y grupos cristianos deben llevar en el corazón. La versión Reina Valera traduce correcta y literalmente el texto original: «Y el fruto de justicia se siembra en paz para aquellos que hacen la paz.» Esta es una frase muy comprimida. Recordemos que paz, eiréné, quiere decir la debida relación entre las personas. Así que, lo que Santiago está diciendo es: «Todos estamos tratando de cosechar el resultado de una vida como Dios quiere. Pero la semilla que produce la mejor cosecha no puede fructificar en cualquier ambiente, sino sólo cuando hay buenas relaciones entre las personas. Y los únicos que pueden sembrar esa semilla y cosechar sus frutos son los que han dedicado la vida a producir esa relación que es como es debido.» Es decir: nada bueno puede crecer en un ambiente en el que las personas están en constante rivalidad y desacuerdo. Un grupo en el que hay agresividad y pelea es terreno estéril en el que no pueden germinar ni producir las semillas de la justicia. La persona que disturba las relaciones personales y es responsable de las peleas y de la rivalidad se ha excluido a sí misma voluntariamente de la recompensa que Dios da a los que viven sabiamente la vida que Él les da.

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