Salmo 68: Un cántico de victoria en el éxodo

Salmo 68:1 Para el director del coro. Salmo de David. Cántico. Levántese Dios; sean esparcidos sus enemigos, y huyan delante de El los que le aborrecen.

Levántese Dios : David comienza su salmo con la orden de marcha de Moisés, y continúa después con varios cánticos antiguos de batalla. Este salmo comienza de la misma manera que el clamor de Moisés en Numeros 10:35 cuando los israelitas seguían el arca del pacto. Es indudable que trajo a la mente los tiempos en que David encabezó una procesión gozosa cuando llevó el arca desde la casa de Obed-edom hasta Jerusalén.

Salmo 68:2 Como se disipa el humo, disípalos ; como la cera se derrite delante del fuego, así perezcan los impíos delante de Dios.

Salmo 68:3 Pero alégrense los justos, regocíjense delante de Dios; sí, que rebosen de alegría.

Con gritos de alabanza y sonido de trompetas, David y su pueblo llevaron el arca santa hacia el monte de Sion. Era el momento de cantar alabanzas al Señor, cuya presencia traía gran gozo. Sólo en El encuentran esperanza los huérfanos, las viudas, los prisioneros y todos los que se encuentran solos. Si usted es uno de esos que están solos o en situación desventajosa, únase al rey David en alabanza y descubra el gran gozo de amar y alabar a Dios.

Salmo 68:4 Cantad a Dios, cantad alabanzas a su nombre; abrid paso al que cabalga por los desiertos, cuyo nombre es el SEÑOR; regocijaos delante de El.

Uno que cabalga sobre los cielos : Descubrimientos arqueológicos de textos antiguos encontrados en Ugarit (Siria) también presentan a sus dioses de esta manera. Yah es la forma abreviada de Jehová, el nombre del Dios del pacto.

David alabó a Dios por su protección y sustento. Cuando vemos la verdadera majestad de Dios, nuestra respuesta debe ser de alabanza. Esta era una canción de fe, ya que la mayoría de estos beneficios aún no habían llegado en el tiempo de David. También es un cántico de fe para nosotros. Debemos seguir confiando en Dios porque, a su tiempo, cumplirá todas sus promesas.

Salmo 68:5 Padre de los huérfanos y defensor de las viudas es Dios en su santa morada.

Padre, ab : Padre; antecesor; progenitor. Esta es una palabra muy simple, y se supone que una de las primeras palabras que una criatura puede pronunciar. La forma aramea de ab es abba que ha llegado a ser el término común «papito» que usan los niños israelitas para llamar a su padre. Jesús aplicó este término infantil a su Padre celestial. El Espíritu Santo nos enseña a llamar a Dios Abba. Ab se encuentra en muchos nombres compuestos en la Biblia; por ejemplo, Abraham (Abraham), «Padre de multitudes»; Abimelech (Abimelec), «Mi padre es rey»; Yoab (Joab), «Jehovã es un padre»; y Abshalom (Absalón), «Padre de paz». Algunas veces ab no se refiere al padre físico, sino más bien al arquitecto, constructor, creador o a aquel que es causa de la existencia de algo. Por lo tanto, «el padre de maldad» es alguien que produce maldad. Jesús describió a Satanás como el «padre de mentiras». Ab como «creador» y «productor» se le aplica al Salvador Jesús, quien es abiad «el Padre eterno», o más literalmente, el «Padre de la eternidad»

Salmo 68:6 Dios prepara un hogar para los solitarios; conduce a los cautivos a prosperidad; sólo los rebeldes habitan en una tierra seca.

David cree que la defensa de los indefensos es el motivo de la guerra. La voluntad divina une a las personas en familias, Orden familiar. Algunas veces nos referimos a las difíciles circunstancias en las cuales la gente nace como «un parto accidentado». Pero, visto desde la perspectiva divina, que formemos parte de una familia humana no es un accidente: es una decisión divina. «Dios junta a los solitarios en familias». De hecho, la protección y el cuidado que uno recibe en la familia es tan esencial para la vida humana, que Dios prometió intervenir personalmente a favor de las viudas y los huérfanos que pierden la protección normal de un padre y un esposo. Cuando nos sintamos tentados a quejarnos acerca de nuestra familia, o pensemos que mejor habría sido nacer en otro lugar, necesitamos recuperar esta perspectiva divina. Ello no quiere decir que debamos ser pasivos y fatalistas en cuanto a nuestra situación; tampoco implica que así nos libraremos de la pena o el sufrimiento. Sin embargo, nos recuerda que el bienestar de nuestras familias humanas descansa sobre la promesa y el cuidado de nuestro Padre en los cielos, y que su propósito amante y soberano intervendrá para nuestro beneficio.

Salmo 68:7 Oh Dios, cuando saliste al frente de tu pueblo, cuando marchaste por el desierto, (Selah)

Salmo 68:8 tembló la tierra; también se derramaron los cielos ante la presencia de Dios; el Sinaí mismo tembló delante de Dios, el Dios de Israel.

El monte Sinaí jugó un papel importante en la historia de Israel. Fue allí donde Dios se reunió con Moisés y lo comisionó para guiar a Israel fuera de Egipto. Fue en el monte Sinaí adonde volvió la nación de Israel, recibió las Leyes y la presencia de Dios hizo que temblara todo el monte. Este monte sagrado servía como recordatorio para el pueblo de las palabras y las promesas de Dios.

Salmo 68:9 Tú esparciste lluvia abundante, oh Dios, tú fortaleciste tu heredad cuando estaba extenuada.

Salmo 68:10 Los de tu pueblo se establecieron en ella; en tu bondad, oh Dios, proveíste para el pobre.

Tú saliste : David extrae esta sección del canto de batalla de Débora

Salmo 68:11 El Señor da la palabra; las mujeres que anuncian las buenas nuevas son gran multitud:

grande multitud, tsaba: Un ejército, una compañía, una muchedumbre, una turba; una unidad militar. Este sustantivo representa una gran masa de personas o cosas. Tsaba aparece más de 425 veces en el Antiguo Testamento. Las huestes (los ejércitos) del cielo son los innumerables cuerpos celestiales, que Dios ha creado. Un título mediante el cual se denomina frecuentemente a Dios es Jehovã «de los ejércitos», Yahweh tsabaot Jehová de los ejércitos es el Dios de los ejércitos de Israel, el cual tiene también ejércitos espirituales bajo su mando

Salmo 68:12 Los reyes de los ejércitos huyen; sí huyen, y la que se queda en casa repartirá el botín.

Salmo 68:13 Cuando os acostáis en los apriscos, sois como alas de paloma cubiertas de plata, y sus plumas de oro resplandeciente.

La paloma es un símbolo del Israel amado por Dios. Israel es tan protegida y bendecida que ha tomado plata y oro de sus enemigos, aun cuando se quedó en el campamento.

Salmo 68:14 Cuando el Omnipotente dispersó allí a los reyes, nevaba en el monte Salmón.

Salmo 68:15 Monte de Dios es el monte de Basán; monte de muchos picos es el monte de Basán.

Basán, tierra al noreste de Israel, era un lugar de montes majestuosos, incluyendo el Hermón, el más alto y sorprendente de la región. La elección que hizo Dios para ubicar el templo del monte de Sion, comparable a una colina, llevó al salmista a escribir poéticamente acerca de la envidia de los montes de Basán.

Salmo 68:16 ¿Por qué miráis con envidia, oh montes de muchos picos, al monte que Dios ha deseado para morada suya? Ciertamente el SEÑOR habitará allí para siempre.

Salmo 68:17 Los carros de Dios son miríadas, millares y millares; el Señor está entre ellos en santidad, como en el Sinaí.

Este salmo celebra las etapas finales de un viaje que comenzó en el monte Sinaí con la construcción del arca y que terminó adecuadamente en el monte Sion (sitio del santuario), el lugar escogido para la morada de Dios en su pueblo. Es posible que describa el traslado del arca del pacto a Jerusalén.

Salmo 68:18 Tú has ascendido a lo alto, has llevado en cautividad a tus cautivos; has recibido dones entre los hombres, y aun entre los rebeldes, para que el SEÑOR Dios habite entre ellos.

Subiste: Pablo cita las palabras de esta gran marcha de triunfo y las aplica al triunfo de Cristo después de la crucifixión. Este versículo se cita en Efesios 4:8 con referencia al ministerio del Cristo ascendido. Celebra la victoria sobre el mal. Afirma a todos los que creemos en Cristo que, por confiar en El, podemos vencer el mal.

Salmo 68:19 Bendito sea el Señor, que cada día lleva nuestra carga, el Dios que es nuestra salvación. (Selah)

Dios libera a su pueblo y aplasta a sus enemigos. La salvación es la libertad del pecado y de la muerte. El pecado y la muerte aplastarán a quienes se niegan a volverse a Dios. Los atrapará el pecado que amaban y los destruirá la muerte que temían. Cuánto mejor será para los que aman a Dios y temen las consecuencias del pecado.

Salmo 68:20 Dios es para nosotros un Dios de salvación, y a DIOS el Señor pertenece el librar de la muerte.

Salmo 68:21 Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, la testa cabelluda del que anda en sus delitos.

Salmo 68:22 Dijo el Señor: De Basán los haré volver; los haré volver de las profundidades del mar;

Salmo 68:23 para que tu pie los aplaste en sangre, y la lengua de tus perros tenga la porción de tus enemigos.

Salmo 68:24 Ellos han visto tu procesión, oh Dios, la procesión de mi Dios, mi Rey, hacia el santuario.

Salmo 68:25 Los cantores iban delante, los músicos detrás, en medio de las doncellas tocando panderos.

Salmo 68:26 Bendecid a Dios en las congregaciones, al SEÑOR, vosotros del linaje de Israel.

Salmo 68:27 Allí va Benjamín, el más joven, dirigiéndolos, los príncipes de Judá con su grupo, los príncipes de Zabulón, los príncipes de Neftalí.

Este fragmento se refiere al desfile con el que se celebraba la victoria después de una batalla.

Salmo 68:28 El Dios tuyo ha mandado tu fuerza; muestra tu poder, oh Dios, tú que has obrado por nosotros.

Salmo 68:29 Por causa de tu templo en Jerusalén te traerán presentes los reyes.

Salmo 68:30 Reprende las fieras de las cañas, la manada de toros con los becerros de los pueblos, pisoteando las piezas de plata; El ha dispersado a los pueblos que se deleitan en la guerra.

Salmo 68:31 De Egipto saldrán mensajeros; Etiopía se apresurará a extender sus manos hacia Dios.

Salmo 68:32 Cantad a Dios, oh reinos de la tierra; cantad alabanzas al Señor. (Selah)

Salmo 68:33 Cantad al que cabalga sobre los cielos de los cielos, que son desde la antigüedad; he aquí, El da su voz, voz poderosa.

Salmo 68:34 Atribuid a Dios fortaleza; su majestad es sobre Israel, y su poder está en los cielos.

Cuando consideramos todo lo que Dios ha hecho por nosotros, debemos sentir una sensación abrumadora de temor reverente cuando nos hincamos ante el Señor en su santuario. Alrededor nuestro hay innumerables señales de su maravilloso poder. El poder ilimitado y la majestad inexplicable nos deja sin aliento en su presencia. Cuán afortunados somos de que Dios nos cuida.

Salmo 68:35 Imponente eres, oh Dios, desde tu santuario. El Dios mismo de Israel da fortaleza y poder al pueblo. ¡Bendito sea Dios!

Celebracion liturgica de las victorias de Dios

Un Salmo fervoroso de victoria que está compuesto de varios cánticos, himnos y oraciones; se clasifica entre los himnos. Las diferencias de estilo y formas de verbos junto con los variados elementos cúlticos, históricos y proféticos han confundido a los estudiosos, pues el heb. también es sumamente difícil. Algunos aun han propuesto que el Salmo es una colección de primeras líneas de poemas.

Es más probable que el autor hubiera usado algunos himnos y cánticos ya existentes, quizá aun con origen cananeo; pero lo cierto es que bajo la inspiración de Dios, escribió uno de los salmos más entusiastas de alabanza a Dios. Combina todos los variados elementos para celebrar la presencia perpetua de Dios con su pueblo y sus victorias continuas a favor de él.

No se sabe cuándo fue escrito; se sugiere que fue compuesto para la procesión cuando David Ilevó el arca a Jerusalén, o posiblemente para otra celebración más tarde en la monarquía. Se nota que el Salmo empieza con las mismas palabras que Moisés decía cuando el arca se movía.

La introducción y conclusión son entusiastas alabanzas y en medio se celebran las marchas victoriosas de Dios en el éxodo, en el desierto, en Canaán y constantemente en su pueblo que marcha en alabanza. El salmista se refiere a las victorias físicas (militares) sobre pueblos enemigos, y a la vez a las victorias espirituales en la vida del pueblo. (Israel no separaba las dos esferas.) En el NT Pablo dijo que lo que sucedió a los israelitas en el éxodo, y en el desierto, sucedió a ellos como ejemplo para nuestras vidas. Así este Salmo se usa para mostrar la victoria de Cristo, la victoria que comparte la iglesia. Este tema relacionado con Hechos 2:33 dio base para que, a través de la historia de la iglesia, este Salmo se haya usado como un salmo de Pentecostés.

Todo esto da base para interpretar y aplicar el Salmo en relación con la batalla espiritual de los creyentes. El NT hace claro que los poderes malignos batallan contra los creyentes. A los cristianos les exhorta a pelear contra los poderes malignos (los enemigos) en la victoria de Cristo, con armas espirituales. Es claro que en primer término el Salmo señala las victorias militares en el éxodo y conquista, pero los mismos israelitas aplicaron este lenguaje a todo aspecto de su vida; asimismo el NT y también el Espíritu Santo lo aplican a las batallas espirituales que cada creyente y cada iglesia confrontan.

Un cántico de victoria en el éxodo

Se levantará… se dispersarán. ¿Está el salmista hablando del pasado, del presente o del futuro? Algunas traducciones usan el pasado, otras el presente y otras el futuro. En heb. el verbo es imperfecto que no define el tiempo sino que la acción no está terminada (en contraste con el perfecto: acción terminada). El salmista hace referencia a hechos pasados y sin duda habla con voz profética; sin embargo, aquí está afirmando una verdad constante: cuando Dios se levanta, sus enemigos se dispersan. Es la misma enseñanza de toda la Biblia: Dios es victorioso; en el NT Jesús ya derribó a los poderes malignos. Los poderes que se oponen a la iglesia son débiles, ya vencidos. Por eso Jesús dijo: Y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Los poderes malignos huyen de la presencia de Dios. En la lucha espiritual del creyente nótese la importancia de la presencia del Señor.

Como se disipa el humo. Por eso los cristianos no deben temer al diablo ni a los demonios, pues ante la presencia del Dios victorioso se disipan como humo. Se usa otra figura de la cera y el fuego. De nuevo se nota la semejanza con Pentecostés; ante el fuego del Espíritu Santo desaparecen tales enemigos.

Los impíos no disfrutan esta victoria; son pasajeros. En contraste los justos se gozan en la victoria de Dios. Esta victoria es un gran motivo de adoración a Dios a través del Salmo.

¡Preparad camino…!. La RVR 1960 traduce “Exaltad”. El verbo (salal) se usa para “levantar” un camino o una canción. ¡Cantad salmos…! celebra la victoria de Dios; también prepara el camino para más victoria. En los días del rey Josafat fue cuando comenzaron el canto y la alabanza y Dios les dio la gran victoria a los israelitas.

El que cabalga sobre las nubes era un epíteto usado en la poesía (ugarítica) para el dios Baal. El salmista quiere destacar que sólo Jehová posee tal poder y autoridad. Lo maravilloso es que el Dios tan poderoso es un Dios personal: se usa el nombre personal de Dios, Jah o Jehová.

No es solamente un Dios personal, sino es un Dios de misericordia y compasión. Quiere que sus hijos gocen de la vida en familia. Nótese que cuando en la iglesia se vive la victoria de Dios, también se une como familia. También los cautivos (de malos hábitos, de ataduras, del pecado) son liberados. Pero el que no acepta la victoria de Dios queda “seco”.

Un himno de la victoria en el desierto

Este párrafo es un himno procesional en forma de oración. Celebra una procesión victoriosa iniciada siglos antes en Sinaí y que termina en el monte Sion; pero sigue también en la provisión diaria de Dios. Incluye alusiones a la marcha desde el Sinaí, la tormenta que dio victoria sobre Sísara y la lluvia que da abundancia año tras año.

Cada salmo nos enseña muchos detalles sobre la oración y la adoración. Nótese que en el himno vamos directamente a Dios: Oh Dios. Dios va delante y prepara el camino; y cuando va delante aun la naturaleza es afectada. Dios usa la naturaleza para proveer para su pueblo (lluvia y maná), con atención especial a los pobres.

Un cántico de victoria en Canaán

Este cántico contiene ecos del cántico de Débora en Jueces 5, incluyendo escenas de la historia del tiempo de los jueces.

Dios es soberano, es él quien da la palabra. En vez de una gran hueste de mujeres anuncia otras traducciones dicen “mensajeros”. El sustantivo femenino (en este caso hamebasrot H6635) a menudo se usa como colectivo que incluye los dos géneros. De modo que se encuentra base para las dos traducciones. El siguiente versículo es un caso semejante. Puesto que el autor hace alusiones al cántico de Débora, puede estar pensando en mujeres. Hoy, también, Dios da la palabra y quiere que una gran multitud seamos anunciadores de sus buenas nuevas.

La primera línea del versículo 13 es difícil de traducir y entender. Nos hace pensar en Jueces 5:16 : ¿Por qué te quedaste entre los rediles? Igualmente, lo demás del versículo se presta a diversas interpretaciones (prosperidad, el enemigo huyendo, la gloria del Señor, trofeos tomados del enemigo); pero es preferible ver en todo el versículo un cuadro de descanso y prosperidad como resultados de la victoria. Así el versículo debe empezar con “mientras” o “cuando” en vez de “aunque”.

El versículo 14 sigue con detalles de la victoria. No es claro si cayó nieve o si la nieve es figura del botín o quizá de muertos esparcidos sobre el monte; pero es claro que la victoria de Dios implica liberación y distancia de los enemigos. Las victorias de Dios tienen fechas y lugares, son específicas; aquí habla de una victoria en el norte de Israel.

Sion, el monte de victoria

El salmista habla de un lugar específico; Dios es soberano sobre los lugares; puede escoger dónde quiere actuar. Ahora, dice el salmista, Sion es el centro del actuar de Dios; los otros montes no deben sentir celos.

Jehová habitará allí para siempre. El salmista está seguro de que donde Dios está actuando, va a seguir su obra. La acción victoriosa de Dios hace al salmista pensar en las huestes de Dios, la gran potencia de Jehová. Entre ellos… del Sinaí… es lit.: “El Señor entre ellos Sinaí en el lugar santo.” Podemos entenderlo de esta manera: “Donde está Dios, en su santuario, allí está Sinaí (el lugar de su revelación o de su manifestación).”

El versículo 18 indica que con Dios la victoria es completa. De nuevo vemos ecos del cántico de Débora. Pablo usa este versículo para hablar de la victoria de Cristo y de los dones que ha dado a los creyentes. Tomaste tributos de los hombres nos lleva a pensar en la adoración. Por gracia Dios acepta lo que le damos. Aun los rebeldes están invitados a acercarse a Dios.

Un cántico al Dios de la salvación

El Salmo Ilega a su clímax en el versículo 18; ahora el salmista va mostrando las consecuencias de las victorias de Dios. Porque es Dios victorioso es Dios de la salvación en todo sentido. Esta salvación incluye el sustento diario (v. 19) y liberación de la muerte en tiempos de crisis (v. 20). En este versículo “salvación” y “liberación” son plurales, enfatizando la acción repetida y continuada de Dios.

Montes de elevados picachos

Existen poderes malignos que se oponen a Dios; el cristiano está en una batalla espiritual, pero también comparte la victoria de Cristo. Es Dios que ha vencido y vence al enemigo. Herirá la cabeza… es un eco de la promesa en Genesis 3:15. La cabelluda coronilla representa una fuerza arrogante y orgullosa.

Los versículos 21 y 22 se refieren a una victoria específica en la historia de Israel.

La procesión al santuario

Esta sección es un himno y una marcha litúrgica que conmemora las marchas tríunfales de Dios por la historia. Dios ha vencido sobre todas las fuerzas del enemigo. El pueblo de Dios usa instrumentos musicales, cantos y con mucho gozo adora a Dios, celebrando sus victorias. ¡Bendecid a Dios…; la alabanza no es un mero rito, es alegrar a Dios porque le amamos.

Todo el pueblo, jóvenes, ancianos, líderes, obreros, todos juntos adoran a Dios. Se mencionan dos tribus representativas del norte y dos del sur.

Naciones reconocen el poder de Dios

El párrafo nos hace pensar en Isaías 60 donde las naciones vendrán a Jehová. Se puede ver el cumplimiento en la conversión de los gentiles. Al pensar en las naciones que adoran a Dios, el salmista recuerda que el Dios de la victoria juzga a los rebeldes. La fiera se refiere a Egipto y los toros y becerros a gentes hostiles (Egipto incluido). Nótese que las causas del juicio son que persiguen la plata y se complacen en las batallas. Todavía en los reinos del mundo la gran mayoría de los asuntos políticos y las preocupaciones de la gente giran en torno a la plata y la guerra.

Las marchas triunfales de Dios

Exuberante alabanza al Dios del triunfo

En el primer cántico del Salmo era Israel el que alababa a Dios; en este último cántico son todas las naciones juntas con Israel. Este repetido interés en todos los pueblos reafirma la visión misionera que se ve en muchos salmos. Uno de los motivos para las misiones es el deseo de que todos los pueblos adoren al Dios verdadero.

No es Baal, ni los poderes malignos, sino Jehová quien es Señor sobre todo (v. 33). El reconocer este gran poderío de Dios y su manifestación en su pueblo produce alabanza y humildad. El pueblo celebra con exultación la magnificencia y el poder de Dios. Ha de servir, cantar y adorar en el poder y el vigor que él da.

Bendiciones incontables

¡Bendito el Señor!

F. E. Marsh ha enumerado algunas de estas bendiciones.

1. Una aceptación que nunca puede ser cuestionada
2. Una herencia que jamás puede ser perdida
3. Una liberación que nunca puede ser perdida
4. Una gracia que nunca puede ser limitada
5. Una esperanza que nunca puede ser frustrada
6. Una abundancia que nunca puede ser retirada
7. Un gozo que nunca puede ser disminuido
8. Una proximidad a Dios que nunca puede ser deshecha
9. Una paz que nunca puee ser perturbada
10. Una salvación que nunca puede ser anulada

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