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Salmo 61: Suplica de un desterrado

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Salmo 61:1  Para el director del coro. Sobre instrumentos de cuerdas. Salmo de David. Oye, oh Dios, mi clamor; atiende a mi oración.

Este salmo utiliza cuatro metáforas para representar a Dios como refugio : una roca elevada, una torre fuerte, un tabernáculo y un ave con las alas extendidas.

Salmo 61:2  Desde los confines de la tierra te invoco, cuando mi corazón desmaya. Condúceme a la roca que es más alta que yo.

Sin duda, David estaba lejos de casa cuando escribió este salmo. Afortunadamente, a Dios no lo limita ninguna ubicación geográfica. Aun cuando estamos entre personas y lugares desconocidos, Dios nunca nos abandona. La «roca que es más alta» podría ser un lugar de refugio y seguridad. La incomparable fortaleza de Dios siempre está con nosotros.

Salmo 61:3  Porque tú has sido refugio para mí, torre fuerte frente al enemigo.

Salmo 61:4  Que more yo en tu tienda para siempre; y me abrigue en el refugio de tus alas. (Selah)

Salmo 61:5  Porque tú, oh Dios, has escuchado mis votos; tú me has dado la heredad de los que temen tu nombre.

Salmo 61:6  Tú añadirás días a los días del rey; sus años serán como muchas generaciones.

Salmo 61:7  El reinará para siempre delante de Dios; concédele misericordia y verdad para que lo guarden.

Salmo 61:8  Así cantaré alabanzas a tu nombre para siempre, cumpliendo mis votos día tras día.

David hizo un compromiso de alabar a Dios todos los días. El siempre alababa a Dios, tanto en los momentos buenos como en los difíciles de su vida. ¿Busca usted cada día alguna razón para alabar a Dios? Cuando lo haga, descubrirá que su corazón se eleva de las distracciones diarias a la confianza duradera.

Suplica de un desterrado

Si el Salmo fue escrito por David, puede reflejar el tiempo que huyó de Absalón (cf. versículo 2). Porque habla del rey, algunos lo clasifican como salmo real.

Pedido por retorno al refugio

Mi clamor es un clamor fuerte, un grito. El salmista está desesperado porque está fuera de su tierra, probablemente desterrado. Pero sabe que Dios no se limita a una tierra ni al santuario, sino en la situación más difícil puede clamar a él.

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