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Salmo 55: Suplica de una persona traicionada

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Salmo 55:1  Para el director del coro; con instrumentos de cuerda. Masquil de David. Escucha, oh Dios, mi oración, y no te escondas de mi súplica.

Este salmo tal vez se escribió en la época de la rebelión de Absalón y la traición de Ahitofel. Algunos dicen que los versículos 12-14 son mesiánicos debido a que también describen la traición de Judas a Jesús

Salmo 55:2  Atiéndeme y respóndeme; conmovido estoy en mi queja y muy conturbado,

Salmo 55:3  a causa de la voz del enemigo, por la opresión del impío; pues echan iniquidad sobre mí, y con furia me persiguen.

Salmo 55:4  Angustiado está mi corazón dentro de mí, y sobre mí han caído los terrores de la muerte.

Salmo 55:5  Terror y temblor me invaden, y horror me ha cubierto.

Salmo 55:6  Y dije: ¡Quién me diera alas como de paloma! Volaría y hallaría reposo.

Paloma : El deseo de escapar de los problemas es una tendencia común en el ser humano, pero la confianza en Dios nos permite enfrentar las dificultades

Salmo 55:7  Ciertamente huiría muy lejos; moraría en el desierto. (Selah)

Salmo 55:8  Me apresuraría a buscar me un lugar de refugio contra el viento borrascoso y la tempestad.

Aun los que están especialmente cerca de Dios, como David, tienen momentos en los que quieren huir de todo y escapar de los problemas y presiones de la vida.

Salmo 55:9  Confunde, Señor, divide sus lenguas, porque he visto violencia y rencilla en la ciudad.

La ciudad, que se suponía debía ser santa, estaba plagada de problemas internos, violencia, contiendas, malicia, abuso, destrucción, amenazas y mentiras. Los enemigos externos, a pesar de ser una amenaza constante, no eran tan peligrosos como la corrupción interna. Aun hoy las iglesias procuran a menudo defenderse de los problemas del mundo pecaminoso mientras fracasan en ver que sus propios pecados motivan sus problemas.

Salmo 55:10  Día y noche la rondan sobre sus muros, y en medio de ella hay iniquidad y malicia.

Salmo 55:11  Hay destrucción en medio de ella, y la opresión y el engaño no se alejan de sus calles.

Salmo 55:12  Porque no es un enemigo el que me reprocha, si así fuera, podría soportarlo; ni es uno que me odia el que se ha alzado contra mí, si así fuera, podría ocultarme de él;

Una de las mayores heridas que se puede recibir es la traición de alguien que parece ser un compañero íntimo, Ahitofel. Véase la actitud de Jesús hacia un hombre como ese en Marcos 14:21.

Salmo 55:13  sino tú, que eres mi igual, mi compañero, mi íntimo amigo;

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