Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Salmo 32 : Accion de gracias por el perdon

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Sal 32:1  Salmo de David. Masquil. ¡Cuán bienaventurado es aquel cuya transgresión es perdonada, cuyo pecado es cubierto!

El apóstol Pablo utilizó estos versículos para describir la felicidad del ser humano cuyos pecados son perdonados por la gracia de  Dios, no por sus esfuerzos por cumplir con las obras de la Ley. Transgresión : Significa rebelión; pecado es errar el blanco; iniquidad es depravación moral; y también es engaño . El pecado es perdonado, cubierto y no imputado al individuo, de manera que el espíritu del hombre o de la mujer aparezcan como totalmente justificados ante los ojos de  Dios.

Masquil es un término utilizado, probablemente, para denotar salmos escritos con el objetivo de hacer a una persona sabia o prudente, para incrementar el éxito o la habilidad de la misma. Lea este salmo en forma conjunta con el Salmo 51. Ambos son salmos penitenciales. Aquí David expresa el gozo del perdón.  Dios lo había perdonado por los pecados que había cometido en contra de Betsabé y Urías. Este es otro de los salmos penitenciales (de arrepentimiento) en donde el escritor confiesa su pecado a  Dios.

Sal 32:2  ¡Cuán bienaventurado es el hombre a quien el Señor no culpa de iniquidad, y en cuyo espíritu no hay engaño!

Dios quiere perdonar a los pecadores. El perdón ha sido siempre parte de su naturaleza amorosa. Lo anunció a Moisés, lo reveló a David y lo mostró dramáticamente al mundo por medio de Jesucristo. Estos versículos hablan de las diferentes acciones que expresan el perdón de  Dios: perdona la transgresión, cubre el pecado, no nos inculpa de pecado. Pablo citó estos versículos en Romanos 4:7-8 y mostró que podemos tener la misma experiencia gozosa de perdón por medio de la fe en Cristo.

Gemir : Quejarse, en lugar de confesar los pecados a  Dios, tiene repercusiones físicas y emocionales.

Sal 32:3  Mientras callé mi pecado , mi cuerpo se consumió con mi gemir durante todo el día.

Sal 32:4  Porque día y noche tu mano pesaba sobre mí; mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano. (Selah)

Sal 32:5  Te manifesté mi pecado, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones al Señor; y tú perdonaste la culpa de mi pecado. (Selah)

¿Qué es la confesión de los pecados? Confesar es decir con la boca aquello que se ha hecho y reconocerlo como pecado en forma clara y total. Debemos confesar nuestros pecados sin demora, con humildad, contrición y arrepentimiento. Al hacerlo no debemos echar en cara el pecado de nuestro prójimo. Como regla general debemos confesar ante quienes hemos ofendido. Debemos afirmar nuestra intención de abandonar el pecado a fin de servir a  Dios con mayor fidelidad.

Sal 32:6  Por eso, que todo santo ore a ti en el tiempo en que puedas ser hallado; ciertamente, en la inundación de muchas aguas, no llegarán éstas a él.

Sal 32:7  Tú eres mi escondedero; de la angustia me preservarás; con cánticos de liberación me rodearás. (Selah)

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Fijar metas altas

Un maestro quería enseñarles una lección especial a sus alumnos, y para ello les dio la oportunidad de escoger entre tres exámenes: uno de cincuenta preguntas, uno

Artículo Completo

Evangelio según Juan

El apóstol y evangelista Juan parece haber sido el más joven de los doce. Fue especialmente favorecido con la consideración y confianza de nuestro Señor, al punto

Artículo Completo

Dios llamó a mi puerta

Cuando era niño, llamó Dios a la puerta de mi corazón. En aquella temprana etapa vivía tan absorto en los juegos de la infancia que no presté

Artículo Completo

El Sabio de El Cairo

Se cuenta que en el siglo pasado, un turista americano fue a la ciudad de El Cairo, Egipto, con la finalidad de visitar a un famoso sabio.

Artículo Completo