Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Salmo 23 : Salmo de confianza

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Ayúdanos a continuar esta Obra

El pastorear abarca el guiar, guardar, vigilar, apacentar, cuidar, defender, proteger y alimentar.

Texto “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas”.

II. Las ovejas, del griego porbaton. Designa con frecuencia el “ganado menor”. Las ovejas, ofrecidas en los sacrificios, evocan los principales recursos de Palestina: lana, leche, piel y carne. El Señor Jesús evoca a menudo, con las imágenes del Pastor y las ovejas, la solicitud de Dios por los hombres, contrariamente a los malos pastores asalariados.

1. Tienen que comer.
2. Tienen para beber.
3. Tienen protección.
4. Evitan ser presabocado.

(1) Falta de alimento.
(2) Escasez de agua.
(3) Carencia de protección.
(4) Terminar siendo presabocado.

El Señor, como el buen Pastor, da alimento y agua, completa protección y evita que sea presabocado de las fieras. La dispersión es contraria a la unidad del rebaño. La unidad es signo de bienestar, de paz y de prosperidad, de fuerza de cohesión.

III. Los verdes pastos. Viene del lat. pastus, significa acción de pastar, sustentar, alimentar. La fertilidad expresa la posibilidad de riqueza, abundancia, provisión, alimento. Pastos buenos y abundantes, es una región espaciosa, tranquila y confortable. De la importancia de los pastos en un pueblo de pastores se deduce lo dramático de su falta. Provoca la emigración, desolación, hambre.

“En lugares de delicados pastos me hará descansar.”

IV. Las aguas Viene del griego hydor.

1. Las grandes aguas: el océano, el mar, los ríos, la lluvia, las fuentes. Las aguas del Jordán.
2. El agua purificadora: Culto, bautismo, purificación, lavacro.
3. El agua vivificante: El agua, junto con el pan, mantiene la vida, y apaga la sed. El agua viva. El agua viva es símbolo de la Palabra, del Espíritu Santo y del mismo Cristo.

El agua fluye, riega la tierra:

1. Su fuerza pacífica. Abundancia de pueblos. Como un río hacia Jerusalén.
2. Abundancia de paz. Será como un río, de justicia, como las olas del mar, si el pueblo atiende a la Palabra del Señor.
3. Abundancia de lágrimas. Caen de los ojos por las mejillas del salmista, como arroyos, llora por los que no cumplen la voluntad del Señor.

Los efectos de las aguas benéficas son: la fertilidad, la vida, la dulzura y la suavidad.

El fluir y la perennidad apuntan hacia una abundancia que significa constancia. No se trata de las aguas que caen precipitada y violentamente. El torrente, realidad efímera, signo de frustración y de engañosa traición.

“Junto a aguas de reposo”. “¿Cuáles son estas aguas de reposo sino las influencias y gracias de un bendito Espíritu? Su Espíritu nos ayuda en varias actividades, como aguas—en plural—para limpiarnos, refrescarnos, fertilizar, querer.” C. H. Spurgeon

2. Jehová como anfitrión

Aquí la metáfora cambia; Dios es el anfitrión que suple alimento y abundancia de vida. El anfitrión era responsable por su invitado, aun para su protección contra enemigos. En presencia de mis adversarios indica que hay oposición y hay enemigos; pero todavía Dios nos da abundancia y bendición. Que lo hace en presencia de ellos sugiere la debilidad de ellos; no pueden impedirlo.

Unges… con aceite pinta un cuadro de alivio del tiempo seco. Algunos ostraca (escritos en pedazos de cerámica) de Samaria hablan de “aceite para lavar”. Era un deleite ser ungido con aceite cuando la piel estaba muy seca. En el NT Jesús nos da abundancia de vida y derrama sobre nosotros el Espíritu Santo (el aceite se usa como símbolo del Espíritu en algunos textos).

Mi copa está rebosando es un cuadro de gozo; la vida abundante se encuentra en Cristo, en la relación íntima con Dios. La palabra traducida rebosando da la idea de “saturada”. Copa también conlleva la idea de destino en escritos antiguos. Esto nos dirige al último versículo.

Nótese que cuando Dios es nuestro pastor y nuestro anfitrión, no tenemos que buscar el bien y la misericordia; más bien ellos nos “perseguirán”. La esperanza del salmista no termina con esta vida; su relación con Dios seguirá por días sin fin. La comunión con Dios no termina, es para siempre.

Deja una respuesta

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

La maleta del muerto

Un hombre murió repentinamente… Al darse cuenta que había fallecido; Vio que se acercaba Dios, y que llevaba consigo una maleta !! — Dios le

Artículo Completo

Un helado para el alma

La semana pasada llevé a mis niños a un restaurante. Mi hijo de 6 años de edad preguntó si podía dar las gracias. Cuando inclinamos

Artículo Completo

Murió Sentido Común

Hoy lloramos la muerte de un querido amigo, Sentido Común, que ha estado entre nosotros durante muchos años. Nadie sabe a ciencia cierta cuántos años

Artículo Completo