Salmo 107: Benignidad de la Providencia Divina

Sal 107:31  Den gracias al SEÑOR por su misericordia y por sus maravillas para con los hijos de los hombres.

Sal 107:32  Exáltenle también en la congregación del pueblo, y alábenle en la reunión de los ancianos.

Quienes no han sufrido de verdad quizás no aprecien a Dios tanto como los que han madurado debido a los tiempos difíciles. Los que han visto obrar a Dios en momentos de angustia tienen una visión mucho más profunda de su amorosa bondad. Si usted ha experimentado grandes pruebas, cuenta con un gran potencial para ofrecerle grandes alabanzas.

Sal 107:33  El convierte los ríos en desierto y los manantiales en secadales;

Sal 107:34  la tierra fértil en salinas, por la maldad de los que moran en ella.

Sal 107:35  Transforma el desierto en estanque de aguas, y la tierra seca en manantiales;

Sal 107:36  en ella hace morar a los hambrientos, para que establezcan una ciudad donde vivir,

Sal 107:37  y siembren campos, planten viñas, y recojan una cosecha abundante.

Sal 107:38  Los bendice también y se multiplican mucho, y no disminuye su ganado.

Sal 107:39  Cuando son disminuidos y abatidos por la opresión, la calamidad y la aflicción,

Sal 107:40  vierte desprecio sobre los príncipes, y los hace vagar por un yermo sin camino.

Sal 107:41  Pero al pobre levanta de la miseria y lo pone seguro en alto, y multiplica sus familias como un rebaño.

Levantar de la miseria al pobre trae a la memoria la alabanza del Magnificat de María

Sal 107:42  Los rectos lo ven y se alegran, pero toda iniquidad cierra su boca.

Sal 107:43  ¿Quién es sabio? Que preste atención a estas cosas, y considere las bondades del SEÑOR.

Suplica individual y comunitaria. Gratitud por la liberación

El Salmo 107 empieza el Libro V y último del Salterio. Este Libro contiene varias colecciones: dos colecciones de salmos de David, quince cánticos graduales), cinco salmos “Hallel” al final y el “Hallel egipcio” que fue usado en la Pascua.

Algunos piensan que los Salmos 105, 106 y 107 forman un trío histórico, pues el 105 habla de la elección de Israel y cómo Dios lo cuidó y lo dirigió; el 106 habla de la desobediencia del pueblo, la paciencia de Dios, pero también de su castigo. Ahora el 107 destaca su liberación del cautiverio. Dicen que el uso de la palabra tierras apoya esta unidad. Sin embargo, el Salmo 107 no es tan histórico; aunque hace alusiones a acontecimientos históricos desde el éxodo hasta el cautiverio babilónico, no son muy específicos; más bien se habla en generalidades que pueden referirse a muchos diferentes eventos en la vida del pueblo o del individuo.

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