Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Saberlo o no saberlo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Un caminante llegó a un pueblo donde se anunciaba la actuación del «hombre maravilloso», un personaje que, según contaba el pregonero, era capaz de realizar milagros.

El viajero se colocó en lugar de privilegio para ver el número, y, empezado éste, observó que, en efecto, aquel hombre realizaba prodigios tan grandes como el de crear objetos de la nada.

Terminada la función, se acercó al «hombre maravilloso» y le preguntó:

— ¿Dónde está el truco de los fenómenos que realizas?

— No hay ningún truco — contestó éste.

— ¿Quieres decirme que eres capaz de crear de la nada? — volvió a inquirir.

— Así es — contestó de nuevo.

— Eso es imposible — gritó el viajero. Sólo puede crear Dios. ¿Es que acaso tú eres Dios?

— Así es — volvió a responder el «hombre maravilloso».

Lleno de indignación ante aquella irrespetuosa manifestación, el viajero gritó burlándose:

— ¡Tú eres tan Dios como puedo serlo yo!

— Así es también — respondió de nuevo— , sólo que hay una pequeña diferencia entre tú y yo.

— ¿Cuál es? — preguntó intrigado el caminante.

— Que yo lo sé y tú no.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Reglas para ser humano

Recibirás un cuerpo. Puede gustarte o no, pero será tuyo durante todo el tiempo que estés aquí. Aprenderás lecciones. Estás inscripto en una escuela informal de tiempo

Artículo Completo

La telaraña

En un país muy lejano vivía un príncipe que se quejaba continuamente de que Dios hubiese creado insectos tan inútiles y tan molestos como las arañas y

Artículo Completo