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Proverbios 30: Las palabras de Agur Ben Jaque

Pastor Lionel

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En el versículo 9 se continúa el mismo pensamiento del versículo 8, ampliando el segundo aspecto de la petición. Aquí se especula sobre aquella situación en la que el hombre rico o saciado niega a Dios (una consecuencia conocida hoy en día). Por lo tanto, se especula sobre el hombre pobrísimo quien ha de robar para sobrevivir (otra situación demasiado conocida en el mundo de hoy). Con tal acción, de hecho se niega a Dios. En ambas situaciones, el hombre se aleja de Dios, potencialmente por lo menos.

Las señales de una generación perversa

El versículo 10 vuelve a tocar el tema del siervo. Se exhorta contra la difamación del siervo (o empleado) ante su Señor. Contrariamente, el que difama al siervo es el perjudicado, siendo maldecido y llevado al proceso legal por haber mentido. Se nota un Señor (o jefe) que conoce a su siervo y lo defiende cuando se le acusa falsamente. ¿Cuántos jefes son así?

Los versículos 11-14 empiezan con la palabra hebrea dor, que se traduce período o generación. Esa generación empieza por maldecir a los padres y termina por oprimir a los más pobres y necesitados (ver 14:31). Entremedio, tal generación es inmoral, aunque se cree inocente. Por lo tanto, es orgullosa y menosprecia a los demás. Hay un autoengaño y una serie de maldades. Obviamente, esa generación no sigue la ley divina y le falta por completo la sabiduría de lo alto. ¿Dónde estamos hoy en relación con estas características?

Los proverbios numericos

¡Basta… ya!

Los versículos 15 y 16 están divididos en el texto dado en una manera satisfactoria. Se empieza una serie de proverbios numéricos. Por lo tanto, el versículo 15 trata un proverbio acerca de los animales. Estos dos proverbios hablan del concepto de la naturaleza, insaciable de ciertas cosas. De hecho, las hijas de la sanguijuela, se llaman hab y hab en el hebreo, porque su grito es “¡Dé! ¡Dé!”

El versículo 16 apunta a cuatro cosas insaciables; son temas muy delicados, mostrando las heridas posibles en la vida del ser humano. Se menciona el Seol, que siempre tiene capacidad para más muertos. Además se nota la naturaleza no realizada de la matriz estéril (la poetisa chilena, Gabriela Mistral, ganadora del Premio Nobel de Literatura, escribió La mujer estéril, que muestra esa herida profunda). Luego, se menciona la tierra (desierta o semiárida en Palestina), que siempre requiere más y más agua. Y por fin, se refiere al fuego, que quema y quema como si fuese un incendio, o que gasta y gasta si es el fuego del hogar donde se requiere trabajo para mantener el calor para la familia. Seguramente, aquellas cosas son insaciables. Nunca se escucha la palabra basta de parte de aquellas cosas.

El versículo 17 pinta una escena de terror, en la que los cuervos sacan los ojos del hombre y sus polluelos los tragan. Sin duda, esta exageración llama la atención del adolescente que recibe la instucción del maestro de la sabiduría. Los verbos “burlarse” y “menospreciar” muestran una actitud engañadora e inapropiada hacia los padres.

La conciencia insensible de la adúltera

Los versículos 18 y 19 subrayan cuatro cosas misteriosas o que maravillan. La palabra rastro traduce la palabra para camino, frecuentemente utilizada en un sentido metafórico. Se notan dos animales en su vida cotidiana: el águila en el aire y la serpiente sobre la peña. Además, se acentúan el riesgo y la aventura del barco en el medio (corazón) del mar y la manera de relacionarse un joven con una Señorita. Tales cosas son maravillosas, sin comprensión.

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