Proverbios 3: Cómo vivir bien

Provervios 3:1 Hijo mío, no te olvides de mi ley, y tu corazón guarde mis mandamientos;

La Ley (Torá), el nombre judío del Pentateuco, cuyo significado literal es «enseñanza», constituye el fundamento de la rectitud. La expresión «mi ley», asumiendo que aún habla el padre, alude a los principios que rigen la vida familiar; cercanos a los principios de Dios, pero de aplicación más restringida.

Provervios 3:2 Porque largura de días y años de vida y paz te aumentarán.

Provervios 3:3 Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; átalas a tu cuello, escríbelas en la tabla de tu corazón;

átalas a tu cuello . . . escríbelas : La misericordia y la verdad son consideradas como algo muy valioso que no puede ser dejado atrás.

La misericordia y la verdad son dos cualidades importantes del carácter. Ambas involucran acciones así como también actitudes. Una persona misericordiosa no solo siente amor, además actúa con lealtad y responsabilidad. Una persona veraz no solo cree la verdad, también trabaja para lograr justicia para otros. Palabras y pensamientos no son suficientes, nuestras vidas revelan si en verdad somos misericordiosos y veraces. ¿Están sus acciones a la altura de sus actitudes?

Provervios 3:4 Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres.

Provervios 3:5 Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia.

La intimidad con Dios y el rompimiento de barreras espirituales, LA GUERRA DE LA FE. Hay dos palabras de significado especial en este pasaje: «reconocer» y «caminos». La palabra «caminos» (del hebreo derek significa «una vía, curso o modo de acción». Sugiere las oportunidades específicas que una persona confronta de continuo. El «segmento de oportunidad» más común que experimentamos con regularidad es cada nuevo día. Es como si este pasaje nos recordara que debemos reconocer a Dios todos los días, quien entonces dirigirá nuestros senderos.

De significado similar es la palabra «reconocer» (del hebreo yada` . En otros lugares yada` se traduce como «conocer», con el significado de conocer por medio de la observación, la investigación, la reflexión o la experiencia directa. Pero el nivel más alto de yada` se obtiene a través del «contacto directo e íntimo», como ocurre en el matrimonio. Aplicado al contexto espiritual, sugiere una intimidad con Dios en oración que concede bendiciones y victorias. Al conjugar estas ideas con nuestro texto de Proverbios podríamos concluir que si mantenemos yada` (contacto íntimo y directo con Dios) todos nuestros «días», Dios promete conducirnos hacia realizaciones vivificantes y fructíferas.

Fíate : Apóyate en el Señor.

Apoyes da la idea de poner todo su peso sobre algo, descansando y confiando en esa persona o cosa sobre la cual uno se apoya. Cuando tenemos alguna decisión importante que tomar, a veces nos sentimos que no podemos confiar en nadie, ni siquiera en Dios. Sin embargo, El sabe lo que es mejor para nosotros. ¡Incluso juzga mejor que nosotros para saber lo que queremos! Debemos confiar en El completamente en todas las decisiones que tomemos. Esto no significa que debamos dejar de pensar con cuidado ni menospreciar la capacidad de razonamiento que Dios nos ha dado. Significa, sin embargo, que no nos creamos sabios ante nuestros ojos. Siempre debemos estar dispuestos a escuchar y a que la Palabra de Dios y consejeros sabios nos enmienden. Lleve en oración sus decisiones a Dios. Utilice la Biblia como guía y luego siga la dirección de Dios. El hará sus caminos derechos al encaminarlo y protegerlo.

Provervios 3:6 Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.

enderezará, yashar: Derecho, enderezado, agradable, bueno. Aquí yashar significa «enderezar». Dios «enderezará» la senda de sus devotos y confiados siervos. De este verbo viene el sustantivo yosher que quiere decir «rectitud». A Job se le describe como sin mancha y recto. La promesa divina a Ciro fue que los lugares torcidos serían enderezados. Finalmente, de yashar viene el nombre poético «Jesurún» («El recto»), un nombre que siempre fue aplicado a Israel como nación justa

Reconócelo : Esto sugiere estar totalmente consciente de la presencia de Dios y en su compañía.

Para recibir la dirección de Dios, dice Salomón, debemos colocarlo a El en el primer lugar de nuestra vida. Esto significa entregarle cada esfera de la vida. Alrededor de mil años después, Jesús enfatizó esta misma verdad (Mat_6:33). Analice sus valores y prioridades. ¿Qué es importante para usted? ¿En qué esferas reconoce a Dios? ¿Cuál es el consejo de El? Quizás usted ya reconoció a Dios en varios aspectos de su vida, pero las que intenta restringir o pasar por alto su influencia son las que le causarán dolor. Mantenga a Dios en el primer lugar en todo lo que haga. Entonces El le guiará debido a que usted trabaja para llevar a cabo sus propósitos.

Provervios 3:7 No seas sabio en tu propia opinión; teme a Jehová, y apártate del mal;

Provervios 3:8 Porque será medicina a tu cuerpo, y refrigerio para tus huesos.

Provervios 3:9 Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos;

Que la rectitud sea recompensada, algo que aparece repetidamente en Proverbios y en muchos otros libros de la Escritura, no constituye una garantía que opera mecánicamente de acuerdo con la ley de causa y efecto. Al contrario, como sucede con la siembra y la cosecha, es una ley general que forma parte del mundo creado por Dios. Puede que haya excepciones, por lo menos durante un tiempo, pero ellas no cambian los inexorables principios del universo. Esa es la realidad.

Primicias se refiere a la práctica de dar para el uso de Dios la primera y mejor porción de la cosecha. Muchas personas le dan a Dios las sobras. Si pueden donar algo, lo hacen. Muchos quizás sean sinceros y contribuyan con agrado, pero su actitud, sin embargo, indica lo contrario. Es mejor dar a Dios la primera parte de nuestras entradas. Esto demuestra que Dios, no las posesiones, tienen el primer lugar en nuestra vida y que nuestros recursos pertenecen a El (solo somos administradores de los recursos de Dios). Dar primero a Dios nos ayuda a conquistar la ambición, administrar debidamente los recursos de Dios y nos abre la puerta para recibir sus bendiciones especiales.

Provervios 3:10 Y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto.

Provervios 3:11 No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección;

No menosprecies . . . ni te fatigues : Significa, no rechaces ni te apartes. La corrección de Dios, por dura que sea, prueba su amor e interés por los seres humanos.

Para muchas personas, castigo tiene una connotación negativa debido a que algunos de los que los aplican no son moderados. Dios, sin embargo, es la fuente del amor. No nos castiga porque disfrute hacernos sufrir, sino porque está muy preocupado por nuestra madurez. Sabe que para lograr ser moralmente fuertes y buenos, debemos aprender la diferencia entre el bien y el mal. Su amorosa disciplina nos permite hacerlo.

Es difícil saber cuándo Dios nos ha estado disciplinando, hasta que más tarde volvemos a mirar la situación pasada. Por supuesto, no todas las cosas malas que nos suceden provienen de Dios directamente. Pero si nos rebelamos en contra de Dios y nos negamos a arrepentirnos cuando El identifica algún pecado en nuestra vida, es posible que Dios use la culpabilidad, las crisis y las malas experiencias para llevarnos de nuevo a El. A veces, sin embargo, los tiempos difíciles surgen cuando no hay algún pecado flagrante en nuestra vida. Entonces nuestra respuesta debe ser paciencia, integridad y confianza de que Dios nos mostrará qué hacer.

Provervios 3:12 Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.

Provervios 3:13 Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría, y que obtiene la inteligencia;

Provervios 3:14 Porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata, y sus frutos más que el oro fino.

Ganancia : El uso de este término, generalmente aplicado a las utilidades comerciales, da a entender que la sabiduría es más valiosa que las riquezas obtenidas en los negocios.

Provervios 3:15 Más preciosa es que las piedras preciosas; y todo lo que puedes desear, no se puede comparar a ella.

Provervios 3:16 Largura de días está en su mano derecha; en su izquierda, riquezas y honra.

Una lista compacta (aunque parcial) de lo que ofrece la sabiduría es la siguiente: longevidad, riqueza, reconocimiento, gozo, paz, vitalidad y felicidad.

Proverbios tiene muchas declaraciones de gran peso sobre los beneficios de la sabiduría que incluyen una larga vida, riqueza, honra y paz. Si esto no le sucede a usted, ¿significa que tiene poca sabiduría? No necesariamente. En lugar de garantías, estas declaraciones son principios generales. En un mundo perfecto, la conducta sabia siempre llevará a estos beneficios. Incluso en nuestro mundo problemático, vivir con sabiduría casi siempre trae como resultado bendiciones obvias, pero no siempre. En ocasiones el pecado interviene y las bendiciones deben postergarse hasta que Jesús vuelva para establecer su Reino eterno. De ahí que «por fe andamos, no por vista». Podemos estar seguros de que la sabiduría, al final, nos llevará a donde hay bendiciones.

Provervios 3:17 Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus veredas paz.

Provervios 3:18 Ella es árbol de vida a los que de ella echan mano, y bienaventurados son los que la retienen.

Provervios 3:19 Jehová con sabiduría fundó la tierra; afirmó los cielos con inteligencia.

La sabiduría no es una exclusiva posesión de Dios, sino un instrumento suyo.

Provervios 3:20 Con su ciencia los abismos fueron divididos, y destilan rocío los cielos.

Provervios 3:21 Hijo mío, no se aparten estas cosas de tus ojos; guarda la ley y el consejo,

Provervios 3:22 Y serán vida a tu alma, y gracia a tu cuello.

La sabiduría ofrece seguridad frente a los peligros.

Provervios 3:23 Entonces andarás por tu camino confiadamente, y tu pie no tropezará.

Provervios 3:24 Cuando te acuestes, no tendrás temor, sino que te acostarás, y tu sueño será grato.

Provervios 3:25 No tendrás temor de pavor repentino, ni de la ruina de los impíos cuando viniere,

Provervios 3:26 Porque Jehová será tu confianza, y él preservará tu pie de quedar preso.

Provervios 3:27 No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo.

Ser un buen prójimo constituye una forma concreta de poner en práctica la sabiduría.

Provervios 3:28 No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, y mañana te daré, cuando tienes contigo qué darle.

Postergar hacer lo bueno es una falta de consideración e injusticia, ya sea que se trate del pago de un préstamo, la devolución de una herramienta o el cumplimiento de una promesa. Retener lo que no nos corresponde destruye la confianza y crea grandes problemas. Sea tan entusiasta en hacer el bien como lo es para recibir el que le hacen a usted.

Provervios 3:29 No intentes mal contra tu prójimo que habita confiado junto a ti.

Provervios 3:30 No tengas pleito con nadie sin razón, si no te han hecho agravio.

Provervios 3:31 No envidies al hombre injusto, ni escojas ninguno de sus caminos.

Provervios 3:32 Porque Jehová abomina al perverso; mas su comunión íntima es con los justos.

Provervios 3:33 La maldición de Jehová está en la casa del impío, pero bendecirá la morada de los justos.

Provervios 3:34 Ciertamente él escarnecerá a los escarnecedores, y a los humildes dará gracia.

Provervios 3:35 Los sabios heredarán honra, mas los necios llevarán ignominia.

Dios castiga al impío, pero bendice al justo.

Verdad aplicada

El libro de Proverbios nos habla de personas que tenían sabiduría y disfrutaron sus beneficios.

Proverbios 3; 4 : Es leal Beneficios: Vida larga, próspera

Instrucción de un padre : Es bondadosa Beneficios: Apoyo de Dios y de la gente

Confía en el Señor Beneficios: Reputación de buen juicio

Coloca a Dios en primer lugar Beneficios: Exito

Da las espaldas al mal Beneficios: Salud, vitalidad

Distingue el bien del mal Beneficios:l  Riquezas, honor, placer, paz

Escucha y aprende Beneficios: Protección

Hace lo bueno Proverbios 8; 9 : Posee conocimiento y discreción Beneficios: Riquezas, honor

Aborrece la soberbia, la arrogancia y la mala conducta Beneficios: Justicia Rectitud

Respeta y teme a Dios Beneficios: Vida

Da buenos consejos y tiene sentido común Beneficios: Favor de Dios Aprendizaje constante

Ama la disciplina y es fácil de enseñar Beneficios: Entendimiento

Conoce a Dios

Cómo vivir bien

El capítulo 3 juega un papel prominente en el NT. Sin duda, varios pensamientos o dichos del capítulo estaban en las vidas morales de los judíos del primer siglo. Por lo tanto, los primeros cristianos judíos eran muy sensibles a la palabra de Dios, meditando sobre la aplicación de ella a la luz de los dichos y los hechos del Mesías, Jesús de Nazaret. De verdad, la ética superior de los primeros cristianos se puede atribuir a las normas elevadas de ciertos pasajes del AT como los que se encuentran en el Pentateuco y el libro de los Proverbios. Además hay que recordar los pasajes proféticos condenando las graves faltas morales de los hebreos. Es interesante que el sacerdote, el sabio y el profeta llegan a condenar las mismas condiciones pecaminosas. El sacerdote enseña basando el contenido sobre la ley dada por Dios (los diez mandamientos, las leyes de santidad. El sabio enseña basando el contenido sobre la experiencia humana y las normas que se han formulado. Y el profeta enseña basando el contenido sobre el estado moral concreto que se puede observar a la luz de la palabra que ha llegado viva del corazón de Dios. Su trabajo apasionante viene como una reacción al estado moral y señala ciertos pecados específicos. Así la palabra divina se presenta como una muestra del carácter divino (la ley), como un reflejo de la creación (la sabiduría que se encuentra en los libros de Proverbios, Job y Eclesiastés) y como un encuentro con la inmoralidad del hombre (los escritos proféticos). Un erudito contemporáneo ha dicho: “Tanto los Proverbios como la Ley nos llaman a un compromiso con Dios y su orden divino. Ambas partes del canon (el texto como se encuentra) llaman al hombre a amar la justicia y la integridad, a cuidar al pobre y al necesitado y a aceptar la vida como un regalo atesorado por Dios… Ambas unidades de la tradición hebrea se dirigen básicamente a una expresión única de la vida buena y fiel” (Brevard S. Childs).

El capítulo 3 puede dividirse utilizando la frase hijo mío, a quien se dirigen los proverbios. Hay tres veces que aparece hijo mío. Una segunda manera de dividir el capítulo utilizará una estructura basada en los mandatos negativos, pero no es muy práctica ni factible. Se puede dividir 3:1–12 por los mandatos negativos (versículos 1, 3, 7 y 11). Mejor sería la frase hijo mío, aunque haya que subdividir las secciones porque incluyen mucho material.

Además de la audiencia impactada por los proverbios, esta sección se une al capítulo anterior por la palabra “olvidar”. Por lo tanto, la sección toca el tema de la obediencia a la voluntad de Dios: sus mandamientos, su disciplina y su sabiduría.

La estructura de los versículos 1–4 forma un paralelismo entre versículos 1, 2 y 3, 4. La fórmula es la siguiente:

Aún el contenido de los dos juegos forman un paralelo: los verbos y las promesas encontradas en los versículos 2 y 4.

En el hebreo, se enfatiza la palabra mi-instrucción, el objeto directo, poniéndolo al comienzo de la oración (versículo 1). La instrucción traduce la palabra hebrea torah, que puede significar «la ley». Mis mandamientos está en una posición paralela con la instrucción. La promesa dada hace referencia a una vida prolongada (abundancia de días, versículo 16, y años de vida) y a una vida mejor (bienestar o shalom). Así el maestro identifica cómo tener una vida larga y abundante, mejor en cantidad y en calidad.

El versículo 3 repite la fórmula del versículo 1 dando énfasis a los sustantivos, en este caso las palabras misericordia y verdad. Las dos palabras se encuentran en otros pasajes del AT, mostrando el carácter de Dios y la actitud que se esperaba de los que son hijos de Dios. Así como el versículo 1 habla de los mandamientos de Dios, el versículo 3 habla del carácter de Dios y cómo estos atributos deben formar una parte de nuestro ser. Las dos palabras hablan de las características tiernas y puras de Dios. Misericordia, que traduce jesed, significa «la bondad, la benevolencia y el compromiso de amor». La palabra verdad no traduce el significado amplio de ’amet, su significado puede ser «fidelidad, autenticidad y lealtad». ¡Qué grande es Dios! ¡Y qué grande es nuestro desafío para madurar y ser como él!

La palabra «atar» ocurre en cuatro citas de Proverbios. Se encuentran dos citas que hablan de «atar las instrucciones de los padres al corazón» y «atar las instrucciones del maestro a los dedos». Tal manera de recordar algo se encuentra en Deuteronomio 6:6–9, cuando Moisés compartía la ley de Dios con los hebreos a la salida de Egipto: (Estas palabras) las atarás a tu mano como señal, y estarán como frontales entre tus ojos. Las escribirás en los postes de tu casa y en las puertas de tus ciudades. El hecho de «atar» simboliza la necesidad de mantener una fuerte visibilidad de los mandamientos de Dios. Hay alguna evidencia arqueológica de que existían adornos para el cuello, el brazo y los pies con ciertos escritos de buena fortuna. No es extraño pensar que tales adornos existían en Israel. Por lo tanto, hay muchas culturas que muestran algún mensaje sobre las entradas de los edificios sagrados y sobre las casas particulares. Aquí las características misericordia y verdad deben encontrarse por escrito en el cuello del joven. No sería difícil escribir las palabras hebreas jesed y ’amet, sólo diez letras, en alguna tablilla de arcilla y después formarla para el cuello, o escribir en algunas piedras preciosas las diez letras, quizá cada letra en una piedrita preciosa y unirlas por un hilo dorado. El peligro es, después de algún tiempo, mirar al objeto como algo mágico. Hoy en día algunos judíos ortodoxos llevan algunas cajitas en su frente y en sus muñecas. Estas cajitas contienen los versículos del Shema. Curiosamente, la palabra hebrea para poste llegó a tener el significado de una cajita que contenía un pergamino. Una mezuzah, una cajita con un pergamino, fue encontrada en las cuevas de Qumrán. El pequeño pergamino contenía el texto de Deuteronomio 10:12–11:21.

La última frase del versículo 3 hace referencia a escribir las palabras o características de la misericordia y la verdad en las tablas del corazón. El concepto de escribir algo en el corazón figura prominentemente en el AT. Al llegar al corazón, las características forman una parte de la personalidad. Pablo hace alusión a las tablas de corazones humanos y afirma que el Espíritu Santo ha escrito sobre ellos, haciéndolos una carta de Cristo, leída por todos los hombres, dando así testimonio de Dios.

La promesa que se encuentra en el versículo 4 ha resultado del cumplimiento de los imperativos del versículo 3. Al mostrar las cualidades de la misericordia y la verdad (autenticidad), el joven ganará el favor ante los ojos de Dios y de los hombres. Una alusión al favor ante Dios y ante los hombres se encuentra en el NT cuando se habla de Jesús y cuando se motiva a las buenas relaciones. No obstante, buscar el favor de Dios ha de ser la prioridad máxima. Siempre la opinión y el favor de Dios ha de recibir la fidelidad del joven sabio. Seguidamente, el joven debe buscar tener una buena reputación en la comunidad.

Dos contrastes

1. Los sabios recibirán dos bendiciones especiales, versículo 21.

(1) Habitarán la tierra.

(2) Heredarán los frutos de su preservación de los recursos.

2. Los impíos sufrirán castigos, versículo 22.

(1) Serán exterminados de la tierra, por su propio abuso de los recursos.

(2) Los traicioneros son los que no ven la necesidad de preservar los recursos.

El destino eterno de cada uno depende de su decisión en relación con Cristo. Los que aceptan a Cristo como Salvador personal van a hereder las bendiciones de la vida eterna. Los que rechazan a Cristo van a sufrir el castigo de una condenación eterna. Cada cual tiene que tomar su propia decisión.

El autoengaño en la racionalización

Este pasaje es una de las joyas de Proverbios, tocando algunos elementos del orgullo humano que, a veces, son ignorados. El pecado no es sólo lo que uno hace sino lo que uno es, es decir su carácter orgulloso y soberbio.

Los versículos 5–7 se encuentran en un paralelismo invertido. Se puede diagramar así:

a. Confía en Jehová con todo tu corazón, (5a)

b. y no te apoyes en tu propia inteligencia (5b).

c. Reconócelo en todos tus caminos, (6a)

c1 y él enderezará tus sendas (6b).

b1 No seas sabio en tu propia opinión: (7a)

a1 Teme a Jehová y apártate del mal (7b).

«a-a1» representa el mandato positivo para depositar la confianza y la fe en Jehová. Al mismo tiempo, «b-b1» subraya el mandato negativo que nos llama a prestar cuidado a la sabiduría humana. Por ende, el individuo ha de tener sumo cuidado al basar sus decisiones en un criterio personal que ignora el consejo divino y muestra un orgullo insano. La palabra «apoyarse» viene de sha’an, que significa «sostenerse a través de». La lección pide que uno no se sostenga exclusivamente por su propio consejo. Aún Proverbios reconoce la importancia de pedir el consejo de otros y sobre todo la importancia del consejo divino. El maestro que antes guiaba al joven a buscar el favor ante los ojos de Dios y de los hombres (versículo 4), ahora le advierte contra demasiada confianza ante sus propios ojos, la traducción literal de tu propia opinión. No hay que sobrestimar la razón humana; también se encuentra influida por el pecado y con la necesidad de renovarse e imitar a Cristo en nuestra manera de pensar. El hombre se clasifica por la ciencia como homo sapiens (sapiens: sabiduría racional). Pero hay que añadir el pecado como una influencia que penetra todo el ser humano. De este modo, hay personas que utilizan sus mentes para construir un mundo mejor, y hay otras personas que utilizan sus mentes para planificar algún mal. Así pues, hay que concluir que la sabiduría del hombre tiene sus limitaciones. De hecho, Pablo cita el versículo 7 en Romanos 11:25 y 12:16 al hacer un llamado a los creyentes romanos a una actitud humilde.

La frase apártate del mal puede traducirse «y te apartará de mal». En la primera traducción el joven ha de temer a Jehová por un lado y apartarse del mal por otro lado. En la segunda traducción, al temer a Jehová el mal se va a apartar del joven. De todos modos, el mal no tiene lugar en la vida del joven sabio.

En el versículo 8, la palabra carne viene de la Septuaginta y la Peshita. El texto hebreo que es difícil tiene la palabra «cordón umbilical» en vez de carne. Al mismo tiempo la palabra medicina puede reemplazarse con la palabra «sanidad». Por lo tanto, la palabra porque se agrega para completar la idea, aunque implícitamente está en el texto hebreo. Entonces, el versículo puede leerse de la siguiente manera: Sanidad será a tu cordón umbilical y refrigerio (bebida refrescante) a tus huesos. Frente a tal traducción, es posible que nos enfrentamos a un modismo antiguo que ocupa las partes del cuerpo para hablar sobre el espíritu humano. En tal caso, se sana el cordón umbilical algunos días después del nacimiento. Puede que se hace referencia al hecho de que la madurez interior se logra de a poco cuando se cumple lo dicho en los versículos 5–7. Por otro lado, las enseñanzas, cuando son guardadas, mantienen la salud espiritual animada y equilibrada. Otra interpretación del versículo 8 habla del poder de las enseñanzas para sanar las heridas en el espíritu y reanimar al espíritu humano. Ambas interpretaciones tienen apoyo en los diversos textos. Una interpretación poco probable habla de las dos líneas del versículo 8 como la sanidad física y espiritual: la carne como un símbolo de la sanidad física y los huesos como un símbolo de la sanidad espiritual.

El contenido de los versículos 9 y 10 trata con un tema totalmente nuevo, ya que se encuentra un diálogo sobre las posesiones. Se une a los pasajes anteriores con la mención de Jehová: Confía en Jehová (versículo 5), teme a Jehová (versículo 7) y ahora, honra a Jehová (versículo 9). El verbo honra sobresale porque recibe el énfasis del orden en la oración, siendo la primera palabra en el texto hebreo, y porque se encuentra en el modo verbal de piel, es decir el verbo está intensificado. Se puede leer el versículo: «Honra profundamente a Jehová con tus riquezas…»

El versículo 9 entrega el desafío-mandato al joven y el versículo 10 propone la promesa divina cuando se logra. La presencia de la palabra riquezas no debe entenderse como un dicho sólo para los ricos, pues este proverbio está dirigido a todos los jóvenes. Sin duda muchos de los jóvenes varones, recibiendo las enseñanzas del maestro del tiempo de Salomón y del tiempo de Ezequías, eran jóvenes que iban a tener la responsabilidad de manejar los bienes, o de su familia o del estado. La palabra primicias puede significar «los primeros frutos» o «los mejores frutos». Las riquezas representa lo acumulado durante años y las primicias de todos tus frutos representa el esfuerzo del trabajo.

En el texto no se dice cómo honrar a Jehová con las riquezas y las primicias. Quizá el maestro sabe que el sacerdote ya ha enseñado el porqué y el cómo de la ofrenda a Dios

Al cumplirse el versículo 9, el joven podría esperar las bendiciones de Dios en una forma muy concreta. La escena de graneros llenos y lagares rebosando pinta una imagen deseada por cualquier hebreo del tiempo de Salomón. Los graneros se llenaban de trigo y de cebada. Los lagares se llenaban del vino nuevo, recién hecho de las uvas buenas. Todavía hoy en día tantos factores de la cosecha dependen de la naturaleza y, por ende, de Dios.

Verdades prácticas Algunos atributos divinos que nos favorecen en todo momento son:

1. El temor a Jehová, versículo 7.

(1) Nos lleva a la humildad.

(2) Nos da medicina para el alma.

(3) Nos brinda descanso en el camino.

2. El honor a Jehová, versículo 9.

(1) Se manifiesta por nuestra generosidad.

(2) Se recompensa en forma material y espiritual.

3. La disciplina de Jehová, versículo 11.

(1) Tiene el fin de beneficiarnos.

(2) Da garantías del amor divino.

La excelencia de la disciplina

Esta sección se une con los pasajes anteriores a través del mandato negativo, de las palabras Jehová e hijo mío. Se subraya el tema de la disciplina de Jehová. Hasta ahora se ha hablado de las decisiones que el joven ha de tomar. El texto empieza a mostrar cómo Dios está presente en la formación del carácter del joven. De este modo, el joven con sus decisiones y Dios con su disciplina se relacionan para lograr la madurez de un nuevo sabio.

La palabra disciplina, que viene de la palabra amplia musar, se encontró tempranamente en el texto de Proverbios. Musar es un concepto hebreo muy amplio que puede significar, como el texto en Proverbios indica, enseñanza, corrección o disciplina. A juzgar por la diversidad de las traducciones, el concepto musar incorpora toda la tarea de la educación desde la información (la enseñanza), luego la formación (la disciplina) y hasta la reformación (la corrección). Entonces, se puede traducir la palabra musar como «la información-formación-reformación». El verbo sería «informar-formar-reformar». El versículo puede leerse: «No deseches la información-formación-reformación de Jehová.» Es un trabajo integral que busca la transformación del joven.

El verbo deseches viene de ma’as, que combina la actitud de despreciar algo con la decisión de rechazarlo. El joven ha de rechazar tal actitud frente a la disciplina-formación de Jehová. Por lo tanto, no debe cansarse de la participación reformadora de Jehová en su vida.

El versículo 12 explica la motivación de Jehová para entrar en la vida del joven para disciplinarlo. El motivo de Jehová nos da la oportunidad para ver el corazón de Dios. El amor divino es, de hecho, el motivo tierno y puro. ¡Alabado sea Dios! Se preocupa por sus hijos. En este mismo sentido, el texto explica que la actitud de Dios es paralela con la de un padre bueno que tenga que disciplinar a su hijo. Por supuesto, los atributos de Dios son perfectos, mientras el padre nunca es perfecto. De todos modos, el padre tiene la responsabilidad legítima de formar a su hijo aunque él no sea perfecto. Este versículo anticipa la oración de Jesús cuando los discípulos aprenden a orar: Padre nuestro que estás en los cielos…. Un padre que rehúsa disciplinar a su hijo o es indiferente o es ignorante de la naturaleza humana. Aquí se encuentra un fuerte aliento para disciplinar a los hijos.

Los versículos 11 y 12 sirven de fundamento para el pasaje que se halla en Hebreos 12:3–13. Dentro del texto en Hebreos se citan los versículos 11 y 12 del texto griego, la Septuaginta (Heb. 12:5, 6). Además, en Hebreos 12:9 se hace la misma comparación entre la disciplina de Dios y la disciplina del padre. En este mismo sentido, Apocalipsis 3:19 declara a la iglesia en Laodicea, una iglesia que no era ni fría ni caliente: Yo reprendo y disciplino a todos los que amo. Sé, pues, celoso y arrepiéntete. Por fin, hay que notar el comentario de Calvino cuando se distinguía entre el castigo del pecador y la disciplina del hijo. Según Calvino, opera la ira de Dios cuando castiga al pecador, pero opera la misericordia de Dios cuando disciplina o corrige al creyente.

La sabiduría, el mayor de los bienes

Se vuelve al tema de la sabiduría en una obra literaria que puede clasificarse como «un himno a la sabiduría». El himno incorpora los versículos de esta sección (versículos 13–18) y la próxima sección (versículos 19, 20). Las imágenes que se juntan en esta sección para mostrar el valor de la sabiduría son abundantes.

La palabra bienaventurado recibe prominencia en el versículo 13 por ser la primera palabra en el texto hebreo y por hallarse en el modo «pual», que significa una intensificación de la acción que se recibe. Bienaventurado viene de la palabra que significa «dichoso o feliz». La verdadera felicidad se encuentra resumida en los pasajes con la palabra bienaventurado en Proverbios. Siempre hay que preguntar si la bienaventuranza es algo automáticamente dado cuando se cumple la condición de la palabra de Dios, o si Dios interviene a favor de uno cuando se cumple el mandato. De todos modos, cuando Dios declara que alguien es bienaventurado, hay razón para sentirse sumamente bendecido. Se clausura una parte de la sección con la repetición de la palabra al fin del versículo 18 en el texto hebreo. Entonces, bienaventurado comienza y termina la sección en el texto hebreo (versículos 13–18).

Las promesas del capítulo son varias, empezando con el versículo 2 (versículos 4, 8 y 10) y llegando a los versículos 14 ss. En seguida viene una lista de bienes importantes. Son los bienes que unen esta sección con los versículos 9 y 10. La conclusión de la sección va a declarar la sabiduría superior a todos los bienes del mundo. Para hacer tal comparación se usa la palabra tob, traducida mayor en el versículo 14 y mejor en la segunda parte del versículo 14.

La lista de bienes inferiores a la sabiduría es impresionante. Son cuatro categorías de bienes. En primer lugar está la plata, que se ocupa para el comercio internacional. En algunos momentos de la historia la plata tenía un valor tan alto como el oro. Más tarde en la historia, se iba a descubrir bastante plata y el oro iba a tener más valor.

El segundo bien que se menciona es el oro. Hay unas 13 palabras en el AT para el oro. La palabra que se encuentra en el versículo 14 representa el mejor oro que había en el mundo antiguo. A pesar de su altísimo valor, la sabiduría es superior. Uno de los regalos traídos al niño Jesús fue el oro fino.

Un tercer bien viene de la palabra hebrea que puede significar “perlas” o “corales”. La palabra se repite en 8:11, 20:15 y 31:1. El coral venía de un crustáceo del mar y fue explotado para las joyas. Las perlas también venían del mar, de la ostra, y también se utilizaban en las joyas.

El cuarto bien es más ambiguo, la frase hebrea es kal hapatseyk, y no es muy clara. Se involucra algo como “todo deseado” y deja un cheque en blanco para el joven oyente. La sabiduría es aun superior, más valiosa y no puede compararse con aun lo más deseable de los bienes, aunque sea un cheque en blanco del hombre más rico del mundo.

El versículo 16 tiene un paralelismo invertido: a. Abundancia de días, b. en su mano derecha, b.1 en su izquierda, y a.1 riquezas y honra. Abundancia de días se ha repetido del versículo 2. La escena que se pinta es muy llamativa. Ambas manos se hallan llenas de regalos. En la mano derecha se encuentra una vida larga y en la mano izquierda están la riqueza y el prestigio. Nos hace recordar el diálogo entre Salomón y. La escena es así:

Dios: Pide lo que quieras que yo te dé (versículo 5).

Salomón: … Da, pues, a tu siervo un corazón que sepa escuchar, para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo… (versículo 9).

Dios: … He aquí que yo te daré un corazón sabio y entendido… Y también te daré las cosas que no has pedido: riquezas y gloria… Y si andas en mis caminos… yo prolongaré tus días (versículos 12–14).

La sabiduría está llena de beneficios, reflejando así la misma naturaleza de Dios. En la eternidad divina, Dios da lugar a sus hijos en los lugares celestiales, para mostrar en las edades venideras las superabundantes riquezas de su gracia, por su bondad hacia nosotros en Cristo Jesús.

El versículo 17 vuelve al tema de los caminos-sendas. Aquellos de sabiduría son placenteros y tienen una calidad de shalom. Suena como el jardín de Edén donde existía la armonía y las buenas relaciones previo al pecado de Adán y Eva.

El pensamiento del versículo 17 sigue en el versículo 18. Ahora la imagen es del árbol de vida que figura en varios proverbios. Se acaba la escena con una invitación a tomar del árbol de vida que es la sabiduría. Ha de tomar el fruto de la sabiduría del árbol. Otra vez la palabra bienaventurado se extiende a los que guardan la sabiduría (versículo 13).

Verdades prácticas Tesoros que todos podemos alcanzar:

1. Los tesoros de la sabiduría y la inteligencia, versículo 13.

2. El tesoro de largura de vida, versículos 16, 17.

3. El tesoro de la provisión sobrenatural de nuestras necesidades, versículos 19, 20.

La sabiduría, el participante en la creación

Es difícil concluir si los versículos 19 y 20 forman una parte del himno a la sabiduría o se han unido por el tema común, es decir, la sabiduría. Al unir la tierra y los cielos, el maestro enseña que todo fue creado por medio de la sabiduría. La sabiduría como el agente de la creación se desarrolla en una forma mucho más profunda en 8:22–31, un hermoso himno a la sabiduría. El hecho de que algunos eruditos antiguos identificaban la sabiduría con Cristo se explica por estos dos pasajes y por algunos pasajes neotestamentarios.

El tema de la sabiduría de Dios como Creador se encuentra en el versículo 20. Se da un ejemplo de la sabiduría aplicada; también de la ignorancia del hombre acerca de la naturaleza. La creencia que los cielos destilaban rocío no es cierta dado que el rocío se produce como un proceso de la condensación en el suelo. A pesar de esto, es cierto que la maravilla del rocío es que daba vida muchas veces en los lugares áridos. Hoy por hoy, la división de los océanos se ha convertido en un estudio fascinante. ¡Qué Dios tan maravilloso! ¡Qué Creador!

Cómo derrotar el temor

Esta sección se une al capítulo a través del temario y por las palabras hijo mío (versículos 1 y 11). El pasaje más amplio incluirá también las próximas dos secciones, dividiendo así el pasaje en tres secciones:

(1)versículos 21–26;

(2) versículos 27–31;

(3) versículos 32–35.

El argumento de la sección es la confianza que resulta como consecuencia de la obediencia a los imperativos en el texto. La iniciativa y la prudencia son dos substantivos discutidos en el capítulo 2. En este mismo sentido, el mandato de no creerse sabio (versículo 7) se reemplaza con la iniciativa y la prudencia llenando los ojos de uno (versículo 21).

El tema de la vida se encuentra en muchos pasajes de Proverbios. Así la obediencia es vida, vida prolongada, mientras la desobediencia es quitar la vida. Gracia para tu cuello indica un testimonio público favorable.

En los versículos 23–25 se presentan tres escenas cotidianas y la confianza que el creyente sabio ha de sentir. La primera escena habla de la vida cotidiana y la protección de Dios para ellos (versículo 23). Uno puede vivir con confianza y no con una constante preocupación. La confianza en Dios y no el temor de la vida debe reinar en el corazón del hombre.

La segunda escena se centraliza en una actividad cotidiana nocturna (versículo 24). Como el versículo 23 afirmaba la presencia de Dios en el día del joven sabio, de este mismo modo Dios se encuentra en la noche del sabio. El temor en el versículo no es uno sano sino un temor no saludable. En vez del temor, el joven sabio puede esperar un sueño dulce. ¡Qué gran bendición! ¿Cuántos remedios se gastan en dormir? ¿Cuántas terapias de relajación se han desarrollado para apoyar a la gente a acostarse sin las fobias? ¿Cuántas personas no pueden dormir porque están preocupadas por las cosas de la vida? Toda una industria se ha levantado para ayudarnos a dormir.

Una tercera escena se manifiesta en los escenarios de la crisis o la desgracia. Ahora el temor se profundiza cuando se presenta el caso en que puede ocurrir un espanto repentino. Literalmente se trata de una situación que produce el pánico o el terror. Especialmente se apunta al caso de la total destrucción del hombre que no sigue a Dios ni sus mandamientos. Tarde o temprano cada hombre come del fruto de sus acciones. Frente a la ruina de los impíos, el sabio fiel puede tener confianza en el Dios Protector. El versículo 23 repite la imagen de los pies seguros del versículo 23 y Jehová está proclamado tu confianza (versículo 26). El temor no ha de ser un compañero cotidiano del creyente, sino la confianza.

El texto de la Septuaginta cambia el versículo 24 para incluir la frase “cuando te sientas”. Pero el texto hebreo afirma el texto como está traducido en versículo 24. El espanto repentino pone énfasis en el concepto de la naturaleza sorpresiva de la crisis aguda. Además en el versículo 26 se encuentra la palabra trampa, que literalmente significa “el guardará tu pie de ser atrapado”.

Construyendo una relación fraternal con el prójimo

Esta sección se puede analizar en dos partes. La primera nos entrega una serie de seis prohibiciones (versículos 27–31). A continuación se descubre el porqué de las prohibiciones y la actitud de Dios frente a ciertas personas (versículos 32–35).

Los versículos 27 y 28 muestran el pecado de omisión, es decir el pecado que se produce cuando no se cumple lo que Dios espera. En el versículo 27, se presenta alguien que merece ser ayudado, siendo él “el dueño o con el derecho de propiedad sobre” el bien. Así se excava el verdadero sentir de la palabra hebrea ba’al. Se expresa que el hombre tiene el poder para entregar el bien. Están dadas todas las condiciones:

(1) La persona ha de ser apoyada y

(2) el bien está disponible. El cristiano encuentra esta enseñanza en Romanos 13:7 y Gálatas 6:10.

El segundo mandato negativo también es un pecado de omisión (versículo 28). Se subraya la palabra prójimo, tan frecuente en el AT y tan conocida en las expresiones del NT. La palabra hebrea es re’ H7453, que viene de la raíz que significa “asociarse con”. Por lo tanto, se puede traducir como “vecino, compañero, amigo, colega”. Aquí se nota el pecado de la indiferencia hacia al prójimo. ¡Qué devastador ser el prójimo, estar en necesidad y escuchar las palabras en el versículo 28: Anda… mañana te lo daré! Mañana puede ser tarde si la emergencia es de una naturaleza que requiere una atención inmediata. Hay tiempos oportunos en la vida y hay que aprovecharlos. Tal como el prójimo se ha acercado a uno para ayuda en una crisis, el individuo podría verse en una emergencia y con la necesidad de solicitar el auxilio del prójimo. La actitud de indiferencia produce la tristeza del prójimo necesitado y conduce al rechazo de parte de Dios. El NT apoya ampliamente estos dos imperativos. Pablo toca el tema de ayudar cuando uno tiene cómo apoyar al hermano y subraya la importancia de una voluntad dispuesta. Sin duda la palabra de Dios condena las acciones que son demasiado comprometedoras e imposibles de cumplir.

El tercer mandato negativo se encuentra en el versículo 29. El pecado aquí es premeditado y se dirige a alguien que tiene confianza en el individuo. Nos trae a la mente el décimo mandamiento: No codiciarás la casa de tu prójimo; no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna que sea de tu prójimo. Quizá el individuo desea algo que tiene su prójimo. De todas maneras, construir una relación requiere tiempo, mientras la reconstrucción de una relación donde se haya perdido la confianza requiere años, si fuera posible. Recuperar la confianza es una gran tarea que pocos logran.

Llevar a una persona ante un tribunal y acusarle de algún delito falsamente se prohíbe en el versículo 30. Son varios los proverbios que hablan en contra de la persona que produce contiendas contra los inocentesx. En el mismo espíritu, en este proverbio se rompe el noveno mandamiento: No darás falso testimonio en contra de tu prójimo.

Como los primeros dos mandatos son parecidos (versículos 27, 28) y los siguientes dos mandatos son parecidos (versículos 29, 30), así el versículo 31 contiene dos mandatos negativos, el quinto y el sexto. El hombre violento es como el hombre perverso. El Salmo 37:1–9 confronta la actitud que se presenta aquí en una versión resumida. La importancia de evitar la mala compañía es un tema frecuente de Proverbios, siendo este el primer tema tratado en el libro en una forma amplia. Además de rechazar lo que es y lo que tiene el hombre violento, hay que guardarse contra algunas de sus características. Hay que recordar la escena de Lucas 8:26, donde un hombre endemoniado y violento vino a Jesús y fue milagrosamente transformado por él. Nadie queda fuera del poder de Jesús si hay una disposición para seguir a Cristo.

La preposición común kiy, traducida porque, empieza la sección que incluye los versículos 32–35. La preposición porque expresa el concepto del “propósito o motivo”. En este caso, es el resumen de los versículos 27–31. Los cuatro versículos son de la naturaleza del paralelismo antitético, dando así un contraste entre dos grupos de personas por versículo. Los contrastes se ven desde el punto de vista de Dios, quien es capaz de hacer una evaluación santa de las personas. Se pueden ver los contrastes en el siguiente diagrama:

Así como Dios actúa a favor de la primera lista de personas, él también va en contra del bienestar de la segunda lista.

En el primero de los cuatro juegos de personajes, el lenguaje es pintoresco y franco. La palabra abomina significa «detestar o sentir un fuerte rechazo hacia». Entre el verbo «abominar» y el sustantivo «abominación» se encuentra una cantidad grande de pasajes que muestran el rechazo y la repugnancia de Dios hacia ciertas actitudes, hacia ciertos tipos de personas y hacia ciertos hechosx. El perverso va a sentir el rechazo y el espíritu de repugnancia hacia él, subrayando la idea de «desviado o distorsionado». Por el otro lado, existe una íntima comunión entre Dios y el recto. Como dice un himno: ¡Qué dulce comunión!

Los hogares del versículo 33 quedan impactados por la maldición y la bendición de Dios según el carácter de la persona. El libro de Proverbios tiene una amplia lista de pasajes que utilizan las palabras «bendición» y «maldición»x. Los dos grupos reciben una atención enorme en el libro de Proverbios: rasha’x: impío o malvadox y tsadiyqiymx: los justos o los fieles o los leales.

En el versículo 34 Jehová muestra su sentido de humor que apunta a la confianza absoluta. Da dignidad a los humildes, los sencillos, los pobres. Pero él hace temblar la confianza de los burladores con su gesto de confianza (ver 1:26 sobre el concepto de la risa divina). El humilde o pobre puede alcanzar las bendiciones divinas.

El versículo 34 captaba la imaginación de los primeros cristianos. Específicamente, el tema del humilde y del orgulloso se presenta llenando las páginas del NTx. El versículo 34 se cita en el libro de Santiago utilizando la traducción griega, la Septuaginta: Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes. También se encuentra en la primera carta de Pedro, donde los jóvenes cristianos son desafiados: revestíos todos de humildadx. Don Quijote decía: «A quien se humilla, Dios le ensalza».

El último juego contrasta el sabio, quien recibirá el prestigio de los que le rodean, con el necio (versículo 35). Literalmente, el texto dice que «los necios son cargados (por Dios) con la vergüenza». Para una discusión amplia de las características del necio. La sección de los versículos 27–35 empieza con aquellos que Dios detesta y termina con la vergüenza sobre los necios.

Cinco advertencias para el que es sabio 3:27–31

1. No negarse a hacer el bien si tenemos poder de hacerlo, versículo 27.

2. No postergar un servicio al necesitado, versículo 28.

3. No intentar mal contra el prójimo, versículo 29.

4. No entrar en pleito sin razón, versículo 30.

5. No envidiar al hombre injusto, versículo 31.

Jehová favorece a los rectos, los justos, los humildes, los sabios

Desfavorece al perverso, el impío, los que se burlan, los necios

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar las donaciones para continuar con La gran Comisión.


Deja el primer comentario