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Proverbios 23: El afán de vivir en el lujo

Pastor Lionel

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El afán de vivir en el lujo

La primera escena con el gobernante se centra en la comida. Aquí se pone énfasis en la manera apropiada del comportamiento. La segunda parte del versículo 1 es ambigua: la idea de conocer quién es o la idea de ver bien lo que está presente (en la mesa). Las palabras cuchillo y garganta sólo aparecen aquí y forman una parte del modismo: Pon cuchillo a tu garganta (“coma poco” o “no sea glotón”). La frase si tienes gran apetito subraya la frase hebrea “el señor o dueño del apetito”, mostrando así a aquel que es un glotón. La palabra hebrea mate’am, se define como una alimentación sabrosa (quizá delicada); esa palabra aparece aquí y en el versículo 6, además de Genesis 27:4; 27:7; 27:9; 27:14; 27:17; 27:31, donde se traduce potaje. Tal comida es engañosa, pan de engaño, porque no se puede tener siempre, entonces no se acostumbra, o porque no es tan valioso como se piensa. De todas maneras, el dominio propio juega un papel en el comportamiento en la mesa del rey. El comportamiento mientras uno come ante el rey es un tema frecuente en la literatura oriental.

La segunda escena, en los versículos 4 y 5, trata la vanidad de buscar las riquezas. La metáfora sobre el vuelo del águila (ver Amenemopet : “ganso” en vez de águila) muestra la huída rápida de las riquezas. Los ojos ni tienen tiempo de descansar sobre las riquezas cuando se van.

La tercera escena, en los versículos 6-8, subraya la importancia de la actitud del anfitriónx. Pan es la palabra símbolo de la comida en general. El anfitrión tiene un “mal ojo” (se contrasta con el “ojo bueno” en 22:9 traducido ojo bondadoso) o la maldad oculta: “Las apariencias engañan.” El versículo 7 muestra cómo las palabras no reflejan el corazón que tiene algo oculto. Así, el resultado es enfermarse (quizá físicamente) y es echar a perder la buena conversación.

Los dos esfuerzos inútiles

El versículo 9 muestra cómo instruir al necio es como “sembrar en el mar”. Su actitud es mirar en menos lo enseñado. Hay un paralelismo en Amenemopet.

Los versículos 10 y 11 vuelven al tema del lindero, quizá de la viuda, aunque no se especifica. Por lo tanto, la admonición contra la entrada de los campos de los huérfanos espera cuidar su herencia. Los mas débiles de la sociedad tienen su Redentor en Dios, quien les va a defender como el pariente redentor les defendería contra la opresión, buscando la justicia.

La disciplina, un elemento imprescindible

El versículo 12 es como uno de los pasajes motivadores. (Las palabras hebreas son musar, para enseñanza y da’at, conocimiento.

Los versículos 13 y 14 repiten el valor de la disciplina de los hijos de parte de los padres). No rehúses (del hebreo que se traduce “negar”) sino entrega la “corrección”. Se repite la frase castigarás con vara en los versículos 13 y 14, uniéndolos. Por un lado, el castigo físico no va a matar al muchacho. Al contrario, la reformación del carácter del muchacho puede prolongar su vida, evitando la pronta llegada a la muerte. Hay algo peor que el castigo físico, es la muerte temprana, producto de los vicios y la maldad. De verdad, el castigo muestra el verdadero amor.

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