Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Pequeñeces

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Una señora de edad había esperado toda la vida la oportunidad de viajar en un tren. Quería contemplar , devorar cada paisaje con los ojos y disfrutar todo cuanto pudiera en los kilómetros que iría a recorrer.

Entró muy decida en el vagón de pasajeros y cuando el tren partió, comenzó a acomodar los paquetes y cestas que traía, trató de arreglar confortablemente su asiento y acomodar las cortinas, de colocarse en situación cómoda pero … de repente, cuando ya estaba lista para comenzar la contemplación del paisaje, el conductor voceó el nombre de la estación a la cual iban, ¡habían llegado!

«Qué pena», dijo ella, «si hubiese sabido que llegaríamos tan pronto no habría perdido tiempo en pequeñeces».

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

El valor de la firmeza

Nunca transijas o mengües en tus normas, creencias o convicciones con la esperanza de que si no fueras «tan estricto» quizá te iría mejor en

Artículo Completo

Un corazón que escuche

Un psicólogo atendía una consulta en un hospital donde la mayoría de sus pacientes eran adolescentes. Un día le llevaron un joven de 14 años

Artículo Completo

Cajita blanca

Hace una semana me encontraba en la sala de espera del área de urgencias, mi esposa había ingresado con dolores de parto, nervioso y preocupado

Artículo Completo