Oseas 1: La esposa infiel de Oseas, y sus hijos

Pastor Lionel

Ayúdanos a continuar esta Obra

Oseas 1:8 Después de haber destetado a Lo-ruhama, concibió y dio a luz un hijo.

En 1.3, leemos que Gomer le dio a Oseas un hijo. En los versículos 1.6 y 1.8 vemos que dio a luz a dos hijos más, pero no indican que Oseas fuera su padre natural y algunas traducciones implican que no lo era. Ya fueran suyos o no, la clave de esta parte de la historia se encuentra en los nombres que Dios les puso para mostrar su reacción ante la infidelidad de Israel. Su reacción hacia la infidelidad no es diferente en la actualidad.

Oseas 1:9 Y dijo Dios: Ponle por nombre Lo-ammi,[b] porque vosotros no sois mi pueblo, ni yo seré vuestro Dios.

Lo – ammi : Significa «no mi pueblo», e indica el fin de la relación con Dios. Nótese la progresión de los tres nombres: «Jezreel», juicio; «Lo-ruhama», tolerancia pasiva; «Lo-ammi», ninguna relación.

Aquí Dios en esencia estaba disolviendo el pacto. El nombre del tercer hijo expresa determinación en cuanto al castigo. La advertencia de Dios estaba empezando a cumplirse. Israel estaba abandonando a Dios, y este a su vez estaba abandonando a Israel y dejándolo sin sus bendiciones.

Oseas 1:10 Con todo, será el número de los hijos de Israel como la arena del mar, que no se puede medir ni contar. Y en el lugar en donde les fue dicho: Vosotros no sois pueblo mío, les será dicho: Sois hijos del Dios viviente.(G)

Los libros proféticos del Antiguo Testamento en ocasiones utilizan la palabra «Israel» para referirse al reino unido (norte y sur) y en ocasiones solo para referirse al reino del norte. Al hablar acerca de los hechos pasados, Oseas por lo general pensaba en Israel como el reino del norte con Samaria como capital. Sin embargo, cuando Oseas hablaba acerca de acontecimientos futuros que se relacionaban con las promesas de Dios de restauración, es difícil comprender sus palabras aplicándolas exclusivamente al reino del norte debido a que los cautivos del norte se mezclaron para siempre con sus conquistadores. Por todo esto, las promesas del regreso muchos las ven como:

(1) condicionales, ya que los israelitas decidieron no volver a Dios y por lo tanto no tenían derecho a las bendiciones incluidas en las promesas de restauración, o

(2) incondicionales, porque las promesas de restauración de Dios se cumplen en Jesucristo y por lo tanto la Iglesia (la nueva Israel) recibe sus bendiciones.

Oseas 1:11 Y se congregarán los hijos de Judá y de Israel, y nombrarán un solo jefe, y subirán de la tierra; porque el día de Jezreel será grande.

Aunque la reunificación de los dos reinos tendrá lugar tras el exilio, su fusión bajo un solo jefe no será definitiva sino hasta que el Mesías los reúna. Jezreel, empleado para indicar «Dios esparce», ahora adquiere su significado positivo: «Dios siembra».

A pesar de que Israel fue infiel, el compromiso de Dios permaneció inalterable. Esta promesa de una reunificación futura reitera el pacto hecho con Moisés y anuncia las profecías de Jeremías y de Ezequiel. Es una predicción del día cuando todo el pueblo de Dios se reunirá bajo el reinado de Cristo. En la actualidad los creyentes de todas partes del mundo son el pueblo escogido de Dios, una nación de sacerdotes.

El versículo 1 es el título del libro. Todo el libro se caracteriza por la frase La palabra de Jehová. La palabra no es solo lo que Oseas dijo, es decir sus palabras como tales, sino el mensaje unificado de Dios que se expresa en todo el ministerio de Oseas. Toda la tradición del profeta refleja la revelación del Señor que recibió o le sucedió a él. Es la revelación dada por el Señor a través de la vida de un hombre específico dentro del escenario de la historia. Entonces, su proclamación y su vida son un testimonio, una expresión del evento de la revelación de Dios.

El título solo dice que Oseas es hijo de Beeri. Su nombre significa “Salvación”, igual que la forma original del nombre de Josué. Oseas fue también el nombre de un efrateo contemporáneo de David, según. Por eso, su nombre, relacionado con la tribu de Efraín, y su dialecto señalan que era hombre del norte, de Israel.

Es interesante, entonces, que cuatro reyes de Judá son nombrados mientras que se menciona solamente el nombre de un rey de Israel, Jeroboam II (786-746). Alguien ha sugerido que en comparación con este rey, quien llevó a Israel a la prosperidad, los últimos seis reyes de Israel no merecen ser nombrados. Es más probable que este versículo refleje el hecho de que el libro fuera compuesto después de la caída de Samaria (en el año 722 a. de J.C.) pero en el territorio de Judá. El autor sería Oseas, o sus discípulos que conservaron sus palabras. Evidentemente el libro se escribió para un público que conocía mucho mejor la cronología de Judá que la de los reyes de Israel. Al marcar el período de los cuatro reyes demostró a los lectores que el ministerio de Oseas comenzó durante el reinado de Jeroboam y duró hasta el fin del reino del Norte.

Las fechas del ministerio de Oseas son aproximadamente del 752 al 722 a. de J.C. A pesar de las dificul

Deja una respuesta

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

El circo

Cuando era adolescente, en cierta oportunidad estaba con mi padre haciendo cola para comprar entradas para el circo. Al final, sólo quedaba una familia entre

Artículo Completo

El eco

Jorge, que no sabía lo que era el eco, un día se divertía en el campo en ir montado sobre un palo de escoba, como

Artículo Completo

Como el jabón

Un cristiano estaba caminando por la calle cuando se encontró con el dueño de una compañía que fabricaba jabones. Mientras hablaban, el fabricante de jabones

Artículo Completo

Salmo 24: El Rey de Gloria

El carácter del Rey de Gloria ¡Levantad, oh puertas, vuestras cabezas! Levantaos, oh puertas eternas, y entrará el Rey de gloria. 1.     Rey glorioso 2.    

Artículo Completo