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Números 20: Agua de la roca

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Núm 20:1 Llegaron los hijos de Israel, toda la congregación, al desierto de Zin, en el mes primero, y acampó el pueblo en Cades; y allí murió María, y allí fue sepultada.

El tema de este capítulo es la muerte de los tres líderes de los israelitas. La muerte de María y Aarón se narra al principio y al final; el fracaso de Moisés, que da lugar a su muerte fuera de la tierra prometida, se intercala entre ambos relatos.

El desierto de Zin se halla al norte del desierto de Parán en la península del Sinaí. En el mes primero : No es una fecha precisa; quizás se trate del primer mes del año cuarenta. Cades es el mismo Cades del cap. 13, el lugar desde el cual fueron enviados los observadores 40 años antes.

Habían pasado treinta y siete años desde la primera misión espía de Israel en la tierra prometida y cuarenta años desde el éxodo de Egipto. La Biblia permanece virtualmente en silencio acerca de aquellos treinta y siete años de peregrinaje a la deriva. La generación de aquellos que vivieron en Egipto casi estaba extinguida, y la nueva generación pronto estaría lista para entrar en la tierra prometida. Moisés, Aarón, Josué y Caleb fueron de los pocos que quedaron de los que salieron de Egipto. Una vez más acamparon en Cades, el sitio de la primera misión espía que terminó en desastre. Ahora Moisés esperaba que el pueblo estuviera listo para un comienzo fresco.

Allí murió María: Es una simple noticia. Ello ocurrió presumiblemente porque María era parte de la primera generación, la cual había sido condenada a muerte.

Núm 20:2 Y porque no había agua para la congregación, se juntaron contra Moisés y Aarón.

Núm 20:3 Y habló el pueblo contra Moisés, diciendo: !!Ojalá hubiéramos muerto cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová!

Cuando perecieron nuestros hermanos delante de Jehová : Una referencia al incidente de Coré.

Núm 20:4 ¿Por qué hiciste venir la congregación de Jehová a este desierto, para que muramos aquí nosotros y nuestras bestias?

Núm 20:5 ¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de viñas ni de granadas; ni aun de agua para beber.

Después de treinta y siete años en el desierto, los israelitas olvidaron que sus peregrinajes eran el resultado de su propio pecado. No podían aceptar el hecho de que ellos mismos se habían acarreado los problemas, así que culparon a Moisés por su condición. Por lo general nuestros problemas son el resultado de nuestra propia desobediencia o falta de fe. No podemos culpar a Dios por nuestros pecados. Hasta que nos enfrentemos a este hecho, habrá muy poca paz y ningún crecimiento espiritual en nuestra vida.

Sucesos en Cades: Después de peregrinar en el desierto por cuarenta años, Israel llegó a Cades, donde murió María. No había suficiente agua para el pueblo, y se quejaron amargamente. Moisés golpeó una roca, y esta dio suficiente agua para todos. El rey de Edom se negó a dar el paso a Israel a través de su tierra, forzándolo a viajar circundando su región.

Núm 20:6 Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos.

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