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No se puede evitar la muerte

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Una mañana, un hombre que paseaba por el campo, se encontró con un extraño personaje.

Al mirarlo con detenimiento se percató que era la muerte.

La muerte por otra parte, se veía muy asombrada de toparse con ese hombre, y le dijo lo siguiente:

«Hoy en la tarde vendré por ti». Acto seguido desapareció.

Asustado nuestro personaje fue a ver al sultán, y le dijo: «La muerte me va a llevar hoy en la tarde. Préstame tu caballo mas veloz, para escapar de ella. Me iré a Bagdad y ahí me ocultaré hasta mañana. De esta manera burlaré su propósito.»

El sultán le prestó su mejor corcel, pero no se quedó nada conforme con los acontecimientos. Y mandó llamar a la muerte.

Le dijo:  «¿ Porqué has asustado a mi amigo.?»

La muerte le respondió.

«Yo no lo he asustado. Solo me he sentido sorprendida porque lo encontré hoy en la mañana aquí en Damasco. Y hoy mismo en la tarde, tengo una cita con él, en Bagdad.»

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