Comprometidos a Sembrar La Palabra de Dios

Mateo 3: Comienzo del ministerio de Jesús y predicación de Juan el Bautista

Mateo 3:10 Además, el hacha ya está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado al fuego.

El mensaje de Dios no ha experimentado cambios desde el Antiguo Testamento: las personas serán juzgadas por sus vidas improductivas. Dios espera que seamos activos en nuestra obediencia. Juan compara a las personas que dicen creer en Dios y que no viven para Dios con “árboles improductivos” que serán talados. Para ser productivos para Dios, debemos obedecer sus enseñanzas, resistir la tentación, servir y ayudar activamente a nuestro prójimo y predicar de nuestra fe. ¿Cuán productivo es usted para Dios?

Mateo 3:11 Yo a la verdad os bautizo en agua para arrepentimiento, pero el que viene tras mí, cuyo calzado yo no soy digno de llevar, es más poderoso que yo. Él os bautizará en Espíritu Santo y fuego.

Juan bautizaba a las personas como señal de que habían pedido a Dios el perdón de sus pecados y se habían decidido a vivir como El quería que lo hicieran. El bautismo es una señal exterior. Pero la señal incuestionable del arrepentimiento es la vida cambiada para bien. No es el agua del bautismo lo que cambia vidas, sino la actitud del corazón. Juan dijo que Jesús bautizaría con el Espíritu Santo y fuego. Esto predecía el Pentecostés, cuando Jesús enviaría al Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego a dotar de poder a sus seguidores para que predicaran el evangelio. También simboliza la obra del Espíritu Santo trayendo juicio de Dios sobre aquellos que rehúsan arrepentirse. Todos serán bautizados un día: ahora por el Espíritu Santo o más tarde por el fuego del juicio.

Mateo 3:12 Su aventador está en su mano para limpiar su era. Recogerá su trigo en el granero y quemará la paja en fuego que nunca se apagará».

El grano es la parte de la planta que es utilizable; la paja es la cáscara exterior sin valor. Por ser inútil, la paja se quema; el grano, en cambio, se guarda en el granero. Las personas que no se hayan arrepentido serán juzgadas y desechadas porque no tienen valor en la obra de Dios; los que se arrepientan y crean serán salvos y Dios los usará.

Mateo 3:13 El bautismo de Jesús
Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán, donde estaba Juan, para ser bautizado por él.

Juan estaba explicando que el bautismo de Jesús sería mucho más valioso que el suyo, ¡cuando sorpresivamente Jesús se presentó para ser bautizado! Juan no se sentía calificado. Mas bien quería que Jesús lo bautizara. ¿Por qué se bautizó Jesús? No tenía de qué arrepentirse porque no había pecado. Jesús se bautizó porque

  1. estaba confesando personalmente el pecado de la nación, como Nehemías, Esdras, Moisés y Daniel lo hicieron;
  2. apoyaba lo que Juan estaba haciendo;
  3. estaba inaugurando su ministerio público;
  4. se estaba identificando con la gente del pueblo, no con los fariseos criticones que no hacían más que vigilarlo;
  5. estaba describiendo su ministerio venidero de muerte y resurrección. Jesús, el hombre perfecto, no tenía que bautizarse, pero aceptó el bautismo en servicio obediente al Padre, y Dios le manifestó aprobación.

Mateo 3:14 Pero Juan se le oponía, diciendo: –Yo necesito ser bautizado por ti, ¿y tú acudes a mí?

Mateo 3:15 Jesús le respondió: –Permítelo ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia.[s] Entonces se lo permitió.

Póngase en los zapatos de Juan. Su labor va bien, la gente está reaccionando positivamente, su ministerio está floreciente. Pero usted sabe que el propósito de su trabajo es preparar los corazones de la gente para la llegada de Jesús. Jesús llega, y su llegada pone a prueba su integridad. ¿Podrá dirigir a sus seguidores hacia El? Juan pasó la prueba al bautizar públicamente a Jesús. Muy pronto iba e decir: “Es necesario que El crezca, pero que yo mengüe”. ¿Podemos, a semejanza de Juan, poner nuestro ego y labor fecunda a un lado a fin de encaminar a otros hacia Jesús? ¿Estamos dispuestos a perder nuestra posición para que los demás se beneficien?

Mateo 3:16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió enseguida del agua, y en ese momento los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma y se posaba sobre él.

Mateo 3:17 Y se oyó una voz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia».

Según la doctrina de la Trinidad, Dios es tres personas aunque es uno en esencia. En este pasaje, las tres personas de la Trinidad están presentes y activas. Dios el Padre habló; Dios el Hijo se bautizó; Dios el Espíritu Santo descendió sobre Jesús. Dios es uno, pero a la vez es tres personas. Este es uno de los misterios incomprensibles de Dios.

  • Páginas:
  • 1
  • 2
  • 3
  • 4

Ayúdanos a continuar sembrando La Palbara de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar los fondos para continuar con La Gran Comisión


Deja el primer comentario

Otros artículos de Nuestro Blog

Que pueden ser de interés para ti de acuerdo a tus lecturas previas.