Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Mateo 22: Gozo y juicio

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Los saduceos insistían en que la doctrina de la vida después de la muerte no se podía demostrar con el Pentateuco. Los fariseos decían que sí, y eran curiosos los versículos que citaban como pruebas. Citaban Num_18:28 , que dice: «Dad la ofrenda del Señor al sacerdote Aarón.» Esa es una ordenanza de carActer permanente. El verbo estA en el tiempo presente; ¡por tanto Aarón estA todavía vivo! Citaban Deu_31:16 como prueba de la Resurrección «Y este pueblo se levantarA,» aunque la segunda mitad del versículo prosigue: «para prostituirse tras los dioses ajenos de la tierra.» Citaban Deu_32:39 : «Yo hago morir, y Yo hago vivir.» Fuera del Pentateuco citaban Isa_26:19 : «Tus muertos vivirAn.» No se puede decir que ninguna de las citas de los fariseos fuera concluyente; y no se había podido presentar nunca ningún argumento real a favor de la Resurrección de los muertos basado en el Pentateuco.

Los fariseos insistían mucho en la resurrección del cuerpo. Discutían detalles rebuscados, tales como si se resucitaría vestido o desnudo; si vestido, ¿resucitaría uno con la ropa que tenía puesta cuando murió, o con otra? Usaban 1Sa_28:14 (el pasaje de la pitonisa de Endor que hizo subir el espíritu de Samuel a petición de Saúl) para demostrar que después de la muerte las personas conservan la apariencia que tuvieron en este mundo. Hasta discutían si las personas resucitaban con los defectos físicos con los que, o de los que habían muerto; ¡si no fuera así, no serían las mismas personas! Todos los judíos resucitarían en la Tierra Santa, así es que decían que había pasillos bajo la tierra y, cuando enterraban a un judío en una tierra extranjera, su cuerpo venía rodando por esos pasillos hasta la patria. Los fariseos mantenían como doctrina fundamental la Resurrección corporal de los muertos. Los saduceos la negaban totalmente.

Los saduceos presentaron un problema que ellos creían que reducía al absurdo la doctrina de la resurrección de los muertos. Había una costumbre día que se llamaba el levirato. Es discutible ¡asta qué punto se practicaba. Si un hombre casado moría sin dejar hijos, su hermano estaba obligado a casarse con la viuda, y el primer hijo que tuvieran recibiría el nombre del difunto. Si el hombre se negaba a casarse con la viuda, los dos se presentaban ante los ancianos; la mujer tenía que desatarle el zapato al hombre, escupirle en la cara y maldecirle; y el hombre quedaba bajo el estigma de haber rehusado tener un hijo para su hermano Deu_25:5-10 ). Los saduceos citaron un caso de matrimonio de levirato en el que siete hermanos fueron muriendo sucesivamente sin dejar descendencia, aunque casAndose con la misma mujer, y entonces preguntaron: «Cuando tenga lugar la Resurrección, ¿de quién serA esposa la mujer que estuvo casada con todos?» Era una trampa de pregunta.

Jesús empezó estableciendo un principio: Toda aquella cuestión se basaba en un error fundamental, el de pensar que el Cielo es como la Tierra, y la vida en la eternidad es como la vida en el tiempo. La respuesta de Jesús fue que cualquiera que lea las Escrituras se darA cuenta de que ese problema no existe; porque el Cielo no va a ser simplemente la continuación o la extensión de este mundo. HabrA relaciones nuevas y mejores que trascenderAn las relaciones físicas del tiempo.

De ahí pasó Jesús a demoler toda la posición de los saduceos. Habían mantenido siempre que no había ningún texto en el Pentateuco que se pudiera usar para demostrar la Resurrección de los muertos. Ahora bien, ¿cuAl era el título mAs corriente de Dios en el Pentateuco? «El Dios de Abraham, y de Isaac, y de Jacob.» Dios no puede ser un Dios de muertos, y de cadAveres en pudrición. El Dios viviente tiene que ser el Dios de los vivientes. La posición de los saduceos quedó demolida. Jesús había hecho lo que no habían conseguido hacerlos rabinos mAs sabios. Refutó a los saduceos con textos de la misma Escritura, y demostró que hay una vida después de la muerte que no se puede concebir en términos terrenales. La gente se admiró de un Hombre que era un maestro de la discusión, y hasta los mismos fariseos tendrían que contenerse para no vitorearle.

EL DEBER CON DIOS Y CON LOS HOMBRES

Mateo 22:34-40

Cuando los fariseos se enteraron de que Jesús haba hecho callar a los saduceos, se reunieron. Uno de ello; que era un experto en la Ley, Le dirigió a Jesús. une pregunta de prueba: .

-¿CuAl de los mandamientos de la Ley es el mAs importante?

Jesús le contestó:

-«Ama al Señor tu Dios con todo el corazón, y el alma, y la mente.» Este es el mandamiento más grande. e importante; y hay un segundo que se le parece: «Ama a tu prójimo como a ti mismo.» De estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas.

En Mateo, esta pregunta parece mAs bien la vuelta de los fariseos al ataque; pero en Marcos; la atmósfera es diferente. Según nos cuenta Marcos la historia (Mar_12:28-34 ), el escriba no Le hizo esta pregunta a Jesús para hacerle caer. Se la dirigió en señal de aprobación por lo que había dicho, y para ofrecerle a Jesús la oportunidad de contestar correctamente otra vez. Y al final del pasaje el escriba y Jesús estAn muy cerca.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

El ocaso de la iglesia judía

Pronto, sin embargo, arreció la persecución contra todos los cristianos en Jerusalén. El emperador Calígula le había dado el título de rey a Herodes Agripa, nieto de

Artículo Completo

El Amor obra milagros

¿Aquella tarde a Gabriela – uno de los pequeños personajes de una novela de Gerard Bessiere – le preguntó su amigo Jacinto: — ¿Qué has hecho hoy

Artículo Completo

El Mundo Grecorromano

Justo González- Empero en esa diseminación la nueva fe tuvo que abrirse paso a través de situaciones políticas y culturales que unas veces le abrieron camino, y otras

Artículo Completo