Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Mateo 17: El monte de la transfiguración

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

A pesar de todo, Jesús dijo que tenían que pagar, no porque estuvieran sometidos a la ley, sino por urca obligación superior. Dijo que debían pagar « para no ofender a nadie.» El Nuevo Testamento usa siempre el verbo ofender (skandalizein) y el nombre ofensa (skándalon) en un sentido especial. El verbo no se usaba nunca con el sentido de insultar, o molestar, u ofender el orgullo de nadie. Siempre quena decir ponerle una piedra de tropiezo en el camino a alguien. Hacer que alguien tropezara y cayera. Por tanto, Jesús está diciendo: «Debemos pagar para no dar a otros mal ejemplo. No debemos conformarnos con cumplir con nuestro deber, sino que debemos actuar de tal manera que los demás puedan ver lo que tienen que hacer.» Jesús no Se permitiría nada que pudiera hacer que otra persona menospreciara las obligaciones normales de la vida. En la vida ,puede que haya a veces exenciones que se pueden reclamar; puede que haya cosas que nos podemos permitir hacer u omitir sin riesgo. Pero no debemos reclamar nada ni permitirnos nada que pueda ser un mal ejemplo para los demás.

Nos podríamos preguntar por qué se transmitió esta historia. Por razones de espacio, los evangelistas tuvieron que seleccionar su material. ¿Por qué incluyeron esta historia? El evangelio de Mateo se escribió entre los años 80 y 90 d C. Ahora bien, un poco antes de entonces los judíos y los cristianos israelitas tuvieron que enfrentarse con un problema real e inquietante. Ya vimos que todo varón judío a partir de los veinte años de edad tema que pagar el impuesto del templo; pero el templo fue destruido totalmente el año 70 d C., y ya no se reconstruyó. Después de la destrucción del templo, el emperador romano Vespasiano decretó que el medio siclo del impuesto del templo tenía que pagarse entonces a la tesorería del templo de Júpiter Capitolino de Roma.

Aquí sí que surgió un problema. Muchos de los judíos y de los cristianos israelitas se sintieron tentados a rebelarse contra esta imposición. Cualquier rebelión semejante que se produjera tendría consecuencias desastrosas, porque sería aplastada inmediatamente, y habría reportado a los judíos y a los cristianos la reputación de ser ciudadanos desleales y desafectos.

Esta historia se incluyó en los evangelios para decirles a los cristianos, especialmente a los del pueblo de Israel que, por muy desagradable que les resultara, tenía que asumir sus obligaciones como ciudadanos. Esta historia nos dice a nosotros que el Cristianismo y la buena ciudadanía van mano a mano. El cristiano que se exime de las obligaciones de la buena ciudadanía, no solamente está fallando como ciudadano, sino también como cristiano.

CÓMO PAGAR NUESTRAS DEUDAS

Ahora llegamos a la historia misma. Si la tomamos con un miope y crudo literalismo, quiere decir que Jesús le dijo a Pedro que fuera a pescar un pez, y que encontraría un stater en la boca del pez, que seria suficiente para pagar el impuesto de ellos dos. No es irrelevante advertir que el evangelio no nos dice si Pedro lo hizo. La historia acaba con el dicho de Jesús.

Antes de empezar a examinar el pasaje debemos recordar que a todos los pueblos orientales les encanta contar las cosas de la manera más dramática y vivaz posible; y que les encanta decir las cosas con una sonrisa radiante y sugestiva. Este milagro es difícil en tres sentidos.

(i) Dios no realiza un milagro para hacer lo que podemos hacer nosotros. Eso nos perjudicaría más que ayudarnos. Por muy pobres que fueran los discípulos, no necesitaban un milagro para ganarse dos medios siclos. No estaba fuera de las posibilidades humanas el ganar esa cantidad.

(ii) Este milagro transgrede la gran decisión de Jesús de no usar nunca Su poder milagroso para Su propio fin. Él podría haber convertido las piedras en pan para satisfacer Su propia hambre, pero rehusó hacerlo. Podría haber usado Su poder para elevar Su propio prestigio como obrador de maravillas, pero rehusó hacerlo. En el desierto, Jesús decidió de una vez para siempre no usar Su poder para Sus propios fines. Si se toma esta historia con un crudo literalismo, nos muestra a Jesús usando Su poder divino para satisfacer Su necesidad, y eso es algo que Jesús no haría jamás.

(iii) Si tomamos este milagro literalmente, hay un sentido en que llega a ser hasta inmoral. La vida sería un caos si una persona pudiera pagar sus deudas encontrando monedas en las bocas de los peces. Nunca se pretendió que la vida se organizara de tal manera que la gente pudiera cumplir sus obligaciones de una manera tan fácil y despreocupada. «Los dioses -dijo uno de los grandes griegos-han dispuesto que el sudor fuera el precio de todas las cosas.» Eso es tan cierto para el pensador cristiano como lo era para el griego.

En tal caso, ¿qué podemos decir a esto? ¿Tenemos que decir que esto no es más que una historia legendaria, mera invención imaginativa, y que no encierra ninguna verdad? ¡Nada de eso! No cabe duda de que algo sucedió.

Recordemos otra vez el amor de los orientales para las narraciones vivaces. Indudablemente lo que sucedió fue lo que sigue. Jesús le dijo a Pedro: «Sí, Pedro, tienes razón. Nosotros también debemos pagar nuestras deudas justas y legales. Bien, tú sabes cómo hacerlo. Vuele a pescar un día más. Recibirás dinero suficiente, y encontrarás dinero suficiente para pagar nuestras deudas en las bocas de los peces. Un día de pesca nos producirá iodo lo que necesitamos.»

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Salarios

Llegó el papá de trabajar y su hijo, quien desde temprano ansiaba el momento de la llegada de aquel que le había dado vida, de aquel que

Artículo Completo

Una luz de esperanza

En diciembre de 1914, se acercaba un durísimo día de Navidad, y las tropas británicas y alemanas se enfrentaban a través de un angosto trecho de suelo

Artículo Completo

La fuerza del ejemplo

En 1912 el misionero bautista americano Adoniram Judson, marchó a Birmania. Su vida no fue fácil allí. El gobierno del lugar hizo todo lo que pudo para

Artículo Completo

Cómo formar delincuentes

Este decálogo fue redactado por la policía de Washington tras realizar estudios basados en su abundante experiencia sobre la delincuencia juvenil. Pensamos que no necesita comentarios. Comience

Artículo Completo