Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Mateo 13: El Sembrador salió a sembrar

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Ayúdanos a continuar esta Obra

13.33 En otros pasajes bíblicos, la levadura es con frecuencia un símbolo de lo malo o contaminado. Aquí es un símbolo positivo de crecimiento. A pesar de que parece un ingrediente menor, impacta toda la masa. Aunque el inicio del Reino fue modesto, casi imperceptible, pronto crecería y haría un gran impacto en el mundo.

13.40-43 Al final del mundo, los ángeles separarán a los malos de los que no lo son. En las iglesias hay creyentes verdaderos y falsos, pero debemos de ser cautos en nuestro juicio porque solo Cristo está calificado para hacer la separación final. Si usted empieza a juzgar, puede dañar algunas de las «plantas» buenas. Es más importante juzgar nuestra propia situación delante de Dios que estar analizando a los demás.

13.42 Mateo usa con frecuencia estos términos para referirse al juicio venidero. El lloro indica tristeza o remordimiento y el crujir de dientes, ansiedad y dolor extremos. Los que dicen que no les importa lo que suceda después de la muerte no tienen idea de lo que dicen. Serán castigados por vivir en forma egoísta e indiferentes a Dios.

13.43 Los que aceptan el favor de Dios resplandecerán, en fuerte contraste con los que reciben su condena. Una ilustración similar se usa en Dan_12:3.

13.44-46 El reino de los cielos es más valioso que cualquier cosa que podamos tener, de modo que una persona debe estar dispuesta a dar todo lo que tiene para obtenerlo. El hombre que descubrió el tesoro en el campo tropezó con él por accidente, pero notó su valor. El mercader buscaba diligentemente la perla elegida; cuando la halló, vendió todo lo que tenía para comprarla.

13.47-49 La parábola de la red del pescador tiene el mismo significado que la parábola de la cizaña. Estamos para hacer la voluntad de Dios y hablar a otros de su gracia y bondad, pero no estamos en condiciones de decir quién forma parte del reino de los cielos y quién no. Esta separación la harán en el juicio final seres que están infinitamente mejor calificados para hacerlo.

13.52 Hay un beneficio doble en comprender y utilizar el Antiguo y el Nuevo Testamento. El Antiguo Testamento señala a Jesús el Mesías. Jesús siempre reconoció la autoridad y relevancia de esta parte de las Escrituras. El Nuevo Testamento revela a Cristo mismo, el que está ahora disponible a todo aquel que acepta su reino espiritual. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento tienen enseñanzas acerca de Dios y ofrecen consejos prácticos para vivir en el mundo. Los líderes religiosos, sin embargo, se estancaron en el Antiguo e ignoraron el Nuevo. Buscaban un reino futuro precedido de juicio. Jesús, en cambio, enseñó que el Reino era en el presente y el juicio en el futuro. Los líderes religiosos buscaban un reino temporal y físico (rebelión militar y gobierno humano) pero no vieron el significado espiritual que el reino de Cristo traía.

NAZARET RECHAZA A JESUS : Cronológicamente, este regreso a Nazaret tuvo lugar después que Jesús estuviera en la región de los gadarenos, donde curó a los hombres poseídos por el demonio (8.28-34). Luego volvió a cruzar el mar con destino a Capernaum. De allí viajó a Nazaret, donde había crecido, para descubrir que la gente rehusaba creer que El fuera el Cristo.

13.55 Los residentes del pueblo donde Jesús creció lo conocían desde niño y habían estado relacionados con su familia, y no podían creer su mensaje. Estaban cerrados. Jesús había ido a ellos como profeta, y los profetas demandaban una respuesta a una verdad espiritual impopular. No prestaron atención al mensaje eterno porque no podían ver más allá del hombre.

13.57 Jesús no fue el primer profeta que fue rechazado en su país. Jeremías experimentó el rechazo de su pueblo natal y aún de su propia familia (Jer_12:5-6).

13.58 Jesús hizo pocos milagros en su propia tierra «a causa de la incredulidad». La incredulidad ciega a las personas a la verdad y hurta sus esperanzas. Este pueblo perdió al Mesías. ¿Cuál es la medida de su fe? Si no puede ver las obras de Dios, tal vez es por su incredulidad. Crea que Dios puede obrar con poder en su vida y esté a la expectativa. Mire con los ojos de la fe.

Mateo 13:1-23

El capítulo que empieza con estos versículos es notable por el número de parábolas que contiene. Nada menos que siete son las símiles que el Jefe de la iglesia tomó del libro de la naturaleza, demostrando así que para comunicar las verdades religiosas puede hacerse uso de todos los objetos de la creación La parábola del sembrador es susceptible de una aplicación muy amplia. Constantemente se está cumpliendo a nuestra vista, pues describe lo que acontece por lo común en todas las congregaciones.

He aquí las principales verdades que nos enseña.

1. Que la tarea del predicador es análoga a la del sembrador.

Á semejanza del sembrador, el ministro del Evangelio debe sembrar buena semilla si desea cosechar frutos; debe sembrar la pura palabra de Dios, y no las tradiciones de la iglesia, o las doctrinas humanas. De lo contrario, por mucho que diga o mucho que haga, sus trabajos serán estériles.

Deja una respuesta

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Milagro en el río Kwai

En Milagro en el río Kwait, Ernest Gordon relata cómo los captores japoneses obligaron a los soldados escoceses a trabajar en la construcción de unas

Artículo Completo

La telaraña

En un país muy lejano vivía un príncipe que se quejaba continuamente de que Dios hubiese creado insectos tan inútiles y tan molestos como las

Artículo Completo

Ganar la batalla

Durante una batalla, un general japonés decidió atacar aún cuando su ejército era muy inferior en número. Estaba confiado que ganaría, pero sus hombres estaban

Artículo Completo