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Mateo 12: Quebrantando la ley del sábado

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12.24 Antes habían acusado a Jesús de estar aliado al príncipe de los demonios (9.34). Los fariseos trataban de desacreditarlo apelando a las emociones. Como no querían creer que El fuera Dios, decían que actuaba de acuerdo con Satanás. A Jesús no le fue difícil demostrar la necedad de su argumento.

12.25 Como hombre, Jesús se había despojado de su capacidad sobrenatural de saberlo todo, pero mostró un conocimiento profundo de la naturaleza humana. Su discernimiento impidió que lo enredaran en sus palabras. El Cristo resucitado conoce todos nuestros pensamientos. Esto puede ser un consuelo porque El sabe bien lo que queremos decir cuando le hablamos, y nos puede ofrecer ayuda. Por otro lado, no podemos ocultar de El lo que hacemos con motivos egoístas.

12.29 Al nacer Jesús, el poder de Satanás y su control se vieron trastornados. En el desierto, Jesús salió airoso de la tentación y en la resurrección, anuló el arma final de Satanás: la muerte. Al final Satanás será atado para siempre (Rev_20:10) y la maldad no pervertirá más la tierra. Jesús tiene poder y autoridad total sobre Satanás y sus fuerzas.

12.30 Es imposible ser neutral en relación con Cristo. Cualquiera que no le esté siguiendo activamente lo ha rechazado. Cualquier persona que procura mantenerse neutral en la pugna cósmica del bien contra el mal, ha rechazado a Dios.

12.31, 32 Rechazar la voz del Espíritu Santo cuando intenta convencernos de pecado es blasfemar contra El. Como una persona solo puede salvarse por medio del Espíritu Santo y su obra, cuando uno no quiere arrepentirse ni reconocer su pecado está rechazando el perdón que le brinda Dios. Algunas veces los creyentes temen haber cometido accidentalmente este pecado imperdonable. Pero sólo los que han dado la espalda a Dios y no quieren creer necesitan preocuparse. Jesús dice que no serán perdonados, no porque su pecado sea peor que otros, sino porque nunca pedirán perdón. Los que rechazan la voz del Espíritu Santo rechazan la única fuerza que los puede guiar al arrepentimiento y a la restauración de las relaciones con Dios.

12.34-36 Jesús nos recuerda que lo que decimos revela lo que hay en nuestro corazón. ¿Qué tipo de palabras salen de nuestra boca? Estas son una indicación de lo que nuestro corazón alberga. Uno no puede solucionar el problema del corazón cambiando de vocabulario. Tiene que permitirle al Espíritu Santo que lo llene con actitudes y motivos nuevos; luego su vocabulario se limpiará desde adentro.

12.38-40 Los fariseos pedían otro milagro pero no estaban buscando con sinceridad conocer a Jesús. Jesús sabía que habían visto milagros suficientes para convencerles de que El era el Mesías. Pero ellos ya habían decidido no creer en El y eso no iba a cambiar con otro milagro.

Muchas personas han dicho: «Si yo viera un milagro, creería en Dios». Pero lo que dijo Jesús a los fariseos se aplica también a nosotros. Tenemos evidencias más que suficientes: la muerte de Jesús, su resurrección y ascensión, y siglos de estar cambiando vidas de creyentes alrededor del mundo. En lugar de buscar evidencias adicionales o milagros, acepte lo que Dios ya le dio y avance. El puede usar su vida como evidencia para llegar a otra persona.

12.39-41 Jonás fue un profeta que fue enviado a la ciudad asiria de Nínive (véase el libro de Jonás). Debido a que los asirios eran una nación cruel y belicosa, Jonás trató de huir de su cometido y terminó alojado tres días en el vientre de un pez gigante. Cuando salió, de mala gana fue a Nínive, predicó el mensaje de Dios y vio a la ciudad arrepentirse. Por contraste, cuando Jesús vino a los suyos, estos no quisieron arrepentirse. Aquí está diciendo con claridad que su resurrección probaría que El era el Mesías. Tres días después de su muerte, volvería a vivir, así como a Jonás se le dio una nueva oportunidad para vivir después de haber estado tres días en el vientre del pez.

12.41, 42 En los días de Jonás, Nínive era la capital del Imperio Asirio y era tan poderosa como mala (Jon_1:2). Pero toda la ciudad se arrepintió como respuesta al mensaje de Jonás. La reina de Sabá viajó una gran distancia para ver a Salomón, rey de Israel y aprendió de su gran sabiduría (1Ki_10:1-10; véase también en la nota a Luk_11:31-32 más información sobre la reina de Sabá. Aquellos gentiles reconocieron la verdad de Dios cuando se la presentaron, pero los líderes religiosos no reconocieron la verdad a pesar de que la tenían delante. ¿Ha respondido usted a la evidencia y verdad recibidas?

12.43-45 Jesús está describiendo la actitud de Israel y los líderes religiosos en particular. Si uno se limpia la vida pero no la llena de Dios deja espacio suficiente para que entre Satanás. El libro de Esdras registra cómo la gente se apartó de la idolatría pero no la reemplazaron con amor a Dios y obediencia. Desear alejarnos del pecado es el primer paso, pero luego debemos llenar nuestra vida con la Palabra de Dios y el Espíritu Santo. Las personas vacías e inactivas son un fácil blanco de Satanás.

12.46-50 Jesús no estaba eludiendo a su familia terrena. Por el contrario, antes ya había criticado a los líderes judíos por no tomar en cuenta el mandato del Antiguo Testamento de honrar a sus padres (15.1-9). Colgado en la cruz se ocupó del bienestar de su madre(Joh_19:25-27). Su madre María y su hermano Santiago estuvieron presentes en el aposento alto en Pentecostés (Act_1:14). Jesús más bien estaba enfatizando que la relación espiritual une tanto como la física, con lo que estaba preparando el camino para una nueva comunidad de creyentes (la Iglesia), nuestra familia espiritual.

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