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Marcos 4: Enseñando por parábolas

Pastor Lionel

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(c) El crecimiento natural es inevitable. No hay nada tan poderoso como el crecimiento. Un árbol puede quebrar una acera de hormigón con el poder de su crecimiento. Una planta puede asomar su cabecita verde en un camino de asfalto. Nada puede detener el crecimiento. Así sucede con el Reino. A pesar de la rebeldía y la desobediencia humanas, la obra de Dios sigue adelante; y nada puede acabar por detener el plan de Dios.

(iii) Nos dice que hay una consumación. Llegará el día de la cosecha. Inevitablemente, cuando llegue la cosecha sucederán dos cosas, que son como las dos caras de la misma moneda: los frutos buenos se recogen, y los hierbajos y la cizaña se destruyen. La cosecha y el juicio van inseparablemente de la mano. Cuando pensamos en ese día por venir, se nos imponen tres cosas.

(a) Se nos convoca a la paciencia. Somos criaturas del momento, e inevitablemente pensamos en términos del momento. Dios tiene toda la eternidad para realizar Su obra. « Mil años para Ti son como el día de ayer, que ya ha pasado, y como una de las vigilias de la noche» Sal_90:4 ). En vez de la prisa humana malhumorada, impaciente, nerviosa, debemos cultivar en nuestra alma la paciencia que aprende a esperar en Dios.

(b) Se nos convoca a la esperanza. Estamos viviendo hoy en día en una atmósfera de desesperación. Se desespera de la Iglesia; se desespera del mundo; se otea el futuro con un estremecimiento de temor. «El hombre -dijo H. G. Wells- que empezó en una cueva a cubierto del viento terminará en las ruinas infectadas de un chabolario.» Entre las dos guerras mundiales, Sir Philip Gibbs escribió un libro en el que miraba hacia adelante pensando en la posibilidad de una guerra de gases asfixiantes; y decía algo así como: «Si huelo un gas asfixiante en la calle principal de Kensington, no voy a ponerme una máscara antigás. Voy a salir a la calle, y llenarme bien los pulmones, porque sabré que la farsa ha terminado.» Eso es lo que piensa mucha gente. Ahora bien: nadie puede pensar eso si cree en Dios. Si Dios es el Dios en Quien creemos, no cabe el pesimismo. Puede que haya remordimientos y pesar; puede que haya arrepentimiento y contrición; puede que haya examen de conciencia y reconocimiento del fracaso y del pecado; pero no puede haber nunca lugar para la desesperación.

(c) Se nos convoca a estar preparados para la consumación. Será demasiado tarde para prepararnos› cuando se nos eche encima. Tenemos que estar preparados, literalmente, para encontrarnos con nuestro Dios.

Si vivimos en la paciencia que no puede ser derrotada, en la esperanza que no puede resultar fallida y en la preparación que contempla siempre la vida a la luz de la eternidad, por la gracia de Dios estaremos listos para la consumación de Su plan cuando llegue.

DE PEQUEÑO A GRANDE

Jesús dijo:

-¿Cómo podremos encontrar algo con lo que comparar el Reino de Dios? ¿O qué imagen usaremos para representarlo? Es como un granito de mostaza que, cuando se siembra, es la más pequeña de todas las semillas que se ponen en la tierra; pero cuando se siembra, se pone acrecer, y llega a ser más grande que todas las hortalizas, y echa grandes ramas de tal manera que las aves de los cielos pueden encontrar cobijo a su sombra.

Hay en esta parábola dos cuadros que cualquier judío podría reconocer fácilmente. Primero, en Palestina se usaba proverbialmente el grano de mostaza como la cosa más pequeña que se pudiera imaginar. Por ejemplo, «una fe como un grano de mostaza» quiere decir «la cantidad más pequeña imaginable de fe.» Este grano de mostaza crecía de hecho hasta hacerse algo como un árbol. Un viajero en Palestina nos habla de haber visto una planta de mostaza que, en altura, sobrepasaba a un caballo con su jinete. A los pájaros les encantan las semillitas negras del árbol, y era corriente ver una nube de pájaros en una planta de mostaza.

Segundo, en el Antiguo Testamento se describe un gran imperio como un árbol, y los países súbditos como las aves que encuentran cobijo a la sombra de sus ramas (Eze_17:22 ss; 31:1ss; Dan_4:10; Dan_4:21 ). La figura de un árbol con pájaros en sus ramas representa por tanto un gran imperio y las naciones que forman parte de él.

(i) Esta parábola dice: No te desanimes nunca por los principios humildes. Puede parecer que de momento no pueden producir más que un efecto muy pequeño; pero si ese efecto pequeño se repite y se repite, llegará a ser muy grande. Hay un experimento científico que muestra el efecto de los tintes. Se tiene una gran vasija de agua clara, y un frasquito de tinte. Gota a gota se deja caer el tinte en el agua clara. Al principio parece que no produce absolutamente ningún efecto, y el agua no parece colorearse lo más mínimo. Pero poco a poco el agua empieza a teñirse de color; poco a poco el color se hace más intenso hasta que todo el recipiente se colorea. Es el efecto de las gotas repetidas sucesivamente.

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