Marcos 16: La comisión de la Iglesia

16.5 Marcos habla de un ángel con el cual las mujeres se encontraron en la tumba, en tanto que Lucas habla de dos. Estos relatos no son contradictorios. Cada autor de los Evangelios decidió resaltar diferentes detalles al referirse a la misma historia, al igual que los testigos presenciales de un hecho noticioso pueden destacar aspectos diferentes del suceso. Tal vez Marcos destacó al ángel que habló. El énfasis diferente de cada Evangelio muestra que los autores escribieron en forma independiente y que los relatos de los cuatro son verdaderos y confiables.

16.6 La resurrección es de vital importancia por varias razones: (1) Jesús cumplió su promesa de levantarse de entre los muertos, por lo cual podemos creer que El cumplirá todas sus otras promesas. (2) La resurrección nos asegura que el gobernador del eterno Reino de Dios será el Cristo viviente, no una idea, ni una esperanza, ni un sueño. (3) Al levantarse de la muerte, Cristo nos asegura que también resucitaremos. (4) El poder de Dios que levantó el cuerpo de Cristo de la muerte está vigente para traer de nuevo a la vida nuestra moralidad y nuestra espiritualidad que están muertas, cambiándonos y haciéndonos crecer (1Co_15:12-19). (5) La resurrección es parte esencial del testimonio de la Iglesia ante el mundo. Nosotros no solo contamos lecciones de la vida de un buen profesor, sino que proclamamos la realidad de la resurrección de Cristo Jesús.

16.7 El ángel hizo mención especial de Pedro para mostrar que, a pesar de la negación de este, Jesús no lo había negado. El seguía teniendo reservadas para Pedro grandes responsabilidades en la Iglesia que aún no había nacido.

16.7 El ángel dijo a los discípulos que se reunieran con Jesús en Galilea, tal como El mismo se los dijo antes (Mar_14:28). Allí fue donde llamó a varios de ellos para que fueran «pescadores de hombres» (Mat_4:19) y allí sería donde esta misión se reestablecería (Juan 21). Pero los discípulos, llenos de temor, se mantuvieron tras puertas fuertemente cerradas en Jerusalén (Joh_20:19). Jesús se reunió con ellos primero en Jerusalén (Luk_24:36) y más tarde en Galilea (Juan 21). Luego regresó a Jerusalén desde donde ascendió a los cielos desde el Monte de los Olivos (Act_1:12).

16.13 Cuando los dos hombres por fin se dieron cuenta que era Jesús, volvieron prestos a Jerusalén. No es suficiente leer acerca de Cristo como un personaje ni estudiar sus enseñanzas. Al creer que El es Dios, debemos confiar que nos salvará y debemos aceptarle como el Señor de nuestras vidas. Esta es la diferencia entre conocer a Jesús y saber acerca de El. Solo cuando le conocemos nos sentiremos motivados a testificar a otros de lo que El ha hecho por nosotros.

16.15 Jesús dijo a sus discípulos: «Id por todo el mundo y predicad el evangelio». Que todos sepan que El ya pagó el castigo por el pecado y que todos los que creen en El recibirán perdón y vida eterna junto a Dios. Hoy en día, los discípulos cristianos se encuentran en todas partes del mundo hablando de estas buenas nuevas a los pueblos que no las han oído. El poder que dirige y lleva a los misioneros alrededor del mundo y pone a la Iglesia de Cristo en acción es la fe que viene de la resurrección. ¿Ha sentido alguna vez que no posee las habilidades ni la osadía para ser un testigo de Cristo? Debe darse cuenta que Jesús se levantó de entre los muertos y vive para nosotros. En la medida que crezca en su relación con Dios, El le dará las oportunidades y la fuerza interna para proclaMarcos su mensaje.

16.16 No es el agua del bautismo lo que salva, sino la gracia de Dios aceptada por la fe en Cristo. El bautismo es una señal externa de una fe interna. Por la respuesta de Jesús al ladrón en la cruz entendemos que se salvó sin el bautismo (Luk_23:43). El bautismo solo sin fe no lleva automáticamente a la persona al cielo. Los que rechazan creer serán condenados, no importa que estén o no bautizados.

16.18 Hay ocasiones cuando Dios interviene milagrosamente para proteger a sus seguidores. A veces, El les da un poder especial. Pablo tuvo serpientes en sus manos (Act_28:5) y los discípulos sanaron a los enfermos (Mat_10:1; Act_3:7-8). Esto no significa, sin embargo, que podemos probar a Dios poniéndonos a propósito en situaciones peligrosas.

16.19 Cuando Jesús ascendió al cielo, dejó de estar físicamente con los discípulos (Act_1:9). El hecho de que Jesús se sentara a la diestra de Dios significa la consumación de su obra, su autoridad como Dios y su coronación como Rey.

16.20 El Evangelio de Marcos enfatiza el poder de Cristo y su condición de siervo. La vida y las enseñanzas de Jesús ponen las cosas del mundo al revés. El mundo entiende el poder como el control que se tiene sobre los demás para subyugarlos. Pero Jesús, con todo su poder y autoridad tanto en el cielo como en la tierra, opta por servir a los demás. Tuvo a los niños en brazos, sanó a los enfermos, lavó los pies a sus discípulos y murió por los pecados del mundo. Seguir a Cristo significa recibir este mismo poder de servicio. Como creyentes, tenemos el llamamiento a ser servidores de Cristo. En la misma forma en que Cristo sirvió, debemos servir nosotros.

EVIDENCIA DE QUE JESUS MURIO Y RESUCITO

Esta evidencia demuestra que Jesús es único en la historia y prueba que es el Hijo de Dios. Nadie más ha sido capaz de predecir su resurrección y luego realizarla.

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