Marcos 14: Empieza el último acto

(ii) Estaba el pan sin levadura, que recordaba el que habían comido apresuradamente cuando salieron de la esclavitud.

(iii) Estaba el tazón de agua salada, para recordarles las lágrimas que habían derramado en Egipto y las aguas del Marcos Rojo por las que habían salido milagrosamente a la libertad.

(iv) Estaba una variedad de hierbas amargas -rábano, achicoria, endibia, lechuga, marrubio- para recordarles la amargura de la esclavitud de Egipto.

(v) Estaba una pasta llamada jaróshet, que era una mezcla de manzanas, dátiles, granadas y almendras, que les recordaba la arcilla de la que tenían que hacer los ladrillos en Egipto. Le ponían unos palitos de canela para recordarles la paja que contenían los ladrillos.

(vi) Había cuatro copas de vino. Las copas contenían un poco más de cuarto de litro de vino, pero se mezclaban tres partes de vino con dos de agua. Las cuatro copas, que se bebían en momentos determinados de la cena, eran para recordarles las cuatro promesas de Exo_6:6 s:

Yo os sacaré de debajo de las pesadas tareas de Egipto. Os libraré de su servidumbre.

Os redimiré con brazo extendido y con gran justicia.

Os tomaré como Mi pueblo y seré vuestro Dios.

Tales eran los preparativos que había que hacer para la Pascua. Cada detalle hablaba de aquel gran día de la liberación, cuando Dios sacó a Su pueblo de la esclavitud de Egipto. En esa fiesta, el Que redimió al mundo del pecado había de toMarcos Su u ltima Cena con Sus discípulos.

LA u LTIMA LLAMADA DEL AMOR

Marcos 14:17-21

Cuando llegó la tarde, vino Jesús con los doce. Cuando estaban reclinados a la mesa comiendo, les dijo Jesús:

Esto que os digo es la pura verdad: Uno de vosotros Me va a traicionar, uno de los que estáis comiendo conmigo.

Los discípulos empezaron a angustiarse, y a decirle uno tras otro:

-¿Verdad que no soy yo?

-Es uno de los Doce -les dijo Jesús-, uno que mete su mano conmigo en la fuente. El Hijo del Hombre va, como está escrito acerca de Él; pero, ¡ay de aquel hombre por medio de quien es traicionado el Hijo del Hombre! Más le valía no haber nacido.

El nuevo día empezaba a las 6 de la tarde; y, cuando llegó la tarde de la Pascua, Jesús Se sentó a la mesa con los Doce. Sólo había un cambio en el antiguo ritual que se había instituido en Egipto hacía muchos siglos: en la primera Pascua, la cena se había tomado de pie (Exo_12:11 ), pero aquello había sido a causa de la prisa, porque eran esclavos huyendo de la esclavitud. En tiempos de Jesús la norma era toMarcos la cena reclinados, porque eso era una señal de que eran libres, con un hogar y un país propios.

Este es un pasaje impactante. Todo el rato había un texto desarrollándose en la mente de Jesús: « Aun el hombre de Mi paz, en quien Yo confiaba, el que de Mi pan comía, alzó el pie contra Mí» (Psa_41:9 ). Estas palabras no se Le apartaban de la mente a Jesús. Aquí podemos ver algunas cosas importantes.

(i) Jesús sabía lo que Le iba a pasar. En eso consistió Su supremo coraje, especialmente en los u ltimos días. Le habría sido fácil escapar, y sin embargo siguió adelante impertérrito. Homero cuenta que se le dijo al gran guerrero Aquiles que, si salía a la batalla, moriría en ella. Su respuesta fue: «De todas maneras, yo sigo adelante.» Con pleno conocimiento de lo que Le esperaba, Jesús decidió seguir adelante.

(ii) Jesús podía verle el corazón a Judas. Lo curioso es que los otros discípulos no parecen haber tenido ni la más mínima sospecha. Si hubieran sabido lo que Judas se traía entre manos, es seguro que no le habrían dejado llevarlo a cabo, aunque hubiera tenido que ser por la violencia. Aquí hay algo que vale la pena recordar. Puede que haya cosas que consigamos ocultarles a nuestros compañeros, pero no podemos ocultárselas a Jesucristo. Él es el escrutador de los corazones humanos. Sabe lo que hay en cada uno. ¡Bienaventurados los de limpio corazón!

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