Comprometidos a Sembrar La Palabra de Dios

Lucas 6: La creciente oposición

6.27 Los judíos despreciaban a los romanos porque oprimían al pueblo de Dios, pero Jesús les dijo que debían amar a sus enemigos. Esas palabras apartaron a muchos de Cristo. Pero Jesús no hablaba de sentir afecto por los enemigos; hablaba acerca de un acto de la voluntad. Usted no puede «adquirir» este tipo de amor, sino un esfuerzo consciente. Amar a nuestros enemigos significa actuar en busca de sus mejores intereses. Podemos orar por ellos y buscar formas de ayudarlos. Jesús amó a todo el mundo, aunque el mundo estaba en rebelión contra Dios. El nos pide seguir su ejemplo amando a nuestros enemigos. Brinde a sus enemigos el mismo respeto y derecho que desearía para usted mismo.

6.35 Amor significa acción. Una manera de poner el amor a trabajar es al tomar la iniciativa en satisfacer ciertas necesidades. Esto es fácil de hacer con personas que nos aman, personas en las que confiamos, pero amor significa hacerlo aun con los que no nos caen bien o que se proponen dañarnos. El dinero que demos a otros debe considerarse como un regalo, no un punto de apoyo ni un «yo le debo». Dé pensando que lo hace para Dios.

6.37, 38 Un espíritu perdonador demuestra que una persona ha recibido el perdón de Dios. Jesús usa la figura de medir granos en canasta para asegurarse la cantidad total. Si somos críticos antes que compasivos, también recibiremos crítica en recompensa. Si tratamos a otros con generosidad, con gracia y con compasión, sea como sea, estas cualidades volverán a nosotros en mayor medida. Debemos amar a otros, no juzgarlos.

6.39, 40 Asegúrese de seguir a los buenos maestros porque no irá más lejos que ellos. Busque líderes que le muestren más acerca de la fe y en cuya dirección pueda confiar.

6.41 Jesús no decía que obviemos las cosas erróneas, sino que no debemos preocuparnos con los pecados de otros al grado que pasemos por alto los nuestros. A menudo racionalizamos nuestros pecados señalando los mismos errores en otros. ¿Qué paja encontró en el ojo de otro que le es más fácil criticar? Recuerde su viga cuando critique y descubra que no tiene que hablar mucho de otros.

6.42 No debemos temer la etiqueta de hipócritas que aún mantenemos en nuestra vida cristiana, al grado que ocultamos nuestra fe y no intentamos crecer. Una persona que trata de hacer algo bueno y que a menudo fracasa no es hipócrita. Tampoco lo es quien actúa en contra de sus sentimientos, a menudo hace falta y es bueno echar a un lado nuestros sentimientos y hacer lo que necesitamos. La fe débil no es hipocresía. Un hipócrita es el que enfatiza más la conducta religiosa para ganar atención, aprobación, aceptación o admiración de otros.

6.45 Jesús nos recuerda que nuestro hablar y acciones revelan nuestra creencia, actitudes y motivaciones verdaderas. Las buenas impresiones que tratamos de dar no duran si nuestros corazones son engañosos. Lo que está en su corazón se reflejará en su vocabulario y conducta.

6.46-49 La obediencia a Dios se compara con la construcción de una casa de sólido base que permanece firme en medio de las tormentas. Cuando la vida está en calma, el fundamento no parece importar. Pero cuando las crisis vienen, se prueba nuestro fundamento. Asegúrese de que su vida esté construida sobre la sólida base de conocimiento y confianza en Jesucristo.

6.49 ¿Por qué las personas edificarían sus casas sin fundamento? Tal vez por querer evitar el arduo trabajo de preparar piedras para el mismo o quizás por ahorrar tiempo. A lo mejor son más atractivas o de un nivel más alto las casas junto a la playa que las que están en el acantilado. También es posible que procuren unirse a los amigos que ya ocupan un lugar en los lugares arenosos. Quizás porque no escucharon que se avecinan fuertes tormentas ni dieron importancia a las advertencias o, por alguna razón, piensan que a ellos no les pasará nada. No importa cuál sea la razón, los constructores sin fundamento no tienen visión y tendrán que sufrir las consecuencias. ¿Cuáles son sus razones cuando se da cuenta que oye pero no obedece?

Luc 6:1-5

Es de notarse en este pasaje qué importancia tan grande dan los hipócritas a las cosas de poca trascendencia. Se nos refiere que un sábado como nuestro Señor pasase por los sembrados de trigo, sus discípulos, que le seguían, cogían espigas y restregándolas entre las manos, las comían. Al momento los hipócritas Fariseos hallaron que decir, y acusaron a los discípulos de haber cometido un pecado, diciéndoles: «¿Porqué hacéis lo que no es lícito hacer en los sábado? El hecho sencillo de coger las espigas de trigo no fue, por supuesto, lo que censuraron. Era un acto autorizado por la ley Mosaica Deu_23:25. La supuesta falta que ellos imputaron á discípulos fue la violación del cuarto mandamiento: habían trabajado en sábado, por el hecho de haber tomado y comido un puñado de alimento.

Ayúdanos a continuar sembrando La Palbara de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar los fondos para continuar con La Gran Comisión


Deja el primer comentario

Otros artículos de Nuestro Blog

Que pueden ser de interés para ti de acuerdo a tus lecturas previas.