Lucas 24: Por qué buscais entre los muertos al que vive

24.21 Los discípulos de Emaús esperaban que Jesús libraría a Israel de sus enemigos. Muchos judíos creían que las profecías del Antiguo Testamento señalaban a un Mesías político o militar; no se dieron cuenta que el Mesías vino para rescatar a la gente de la esclavitud del pecado. Cuando Jesús murió, por lo tanto, perdieron toda ilusión. No entendieron que la muerte de Jesús ofrecía la más grande esperanza.

24.24 Estos hombres sabían que la tumba estaba vacía, pero seguían sin advertir la resurrección de Jesús porque estaban muy tristes. A pesar de las evidencias, del testimonio de las mujeres y de las profecías bíblicas que se ocupaban de este hecho, no creían. Hoy la resurrección sigue sorprendiendo a muchas personas. A pesar de dos mil años de evidencia y testimonio, mucha gente aún se resiste a creer. ¿Qué más hacía falta? Para estos discípulos fue necesario que el Cristo viviente se pusiera en medio de ellos. Para muchas personas hoy se requiere la presencia viva de los cristianos.

24.25 ¿Por qué llam o Jesús insensatos a estos hombres? A pesar de que conocían muy bien las profecías bíblicas, fallaron en entender que el Cristo sufriente era la senda a la gloria. No podían entender por qué Dios no intervino para salvar a Jesús de la cruz. Estaban tan atados a la idea de la admiración de un mundo de poder político y militar, que no estaban preparados para los valores antagónicos del Reino de Dios, donde el último será primero y donde la vida emana de la muerte. El mundo no ha cambiado sus valores: el concepto de un siervo sufriente es tan impopular hoy como lo fue hace dos mil años. Pero no tenemos solamente el testimonio del Antiguo Testamento que los profetas dieron, tenemos además el de los apóstoles en el Nuevo Testamento y el de la historia de la Iglesia cristiana que señalan la victoria de Cristo sobre la muerte. ¿Podemos pasar por alto los valores de nuestra cultura y depositar nuestra fe en Jesús? ¿O seguiremos insensatos y confundidos ante sus buenas nuevas?

24.25-27 Después que los dos discípulos dijeron a Jesús que estaban tristes y confundidos, El les contest o abriendo las Escrituras y las aplic o a su ministerio. Cuando estamos confundidos con preguntas o problemas, podemos también recurrir a las Escrituras y hallar la ayuda oportuna. Si como estos dos discípulos no entendemos lo que la Biblia dice, podemos buscar a otros creyentes que la conocen y tienen sabiduría para aplicarla a nuestra situación.

24.27 Desde la simiente prometida en el Génesis (3.15), a través del siervo sufriente en Isaías (cap. 53), al que traspasaron en Zacarías (12.10) y el ángel del pacto en Malaquías (3.1), Jesús vuelve a referir a estos discípulos al Antiguo Testamento. Cristo es el hilo que atraviesa todas las Escrituras, el tema central que las enlaza. A continuación incluimos varios pasajes clave que Jesús tal vez mencion o en el camino hacia Emaús: Génesis 3; 12; Salmos 22; 69; 110; Isaías 53; Jeremías 31; Zacarías 9; 13; Malaquías 3.

24.33, 34 Pablo también menciona que Jesús apareci o a Pedro solo (1Co_15:5). Este hecho no se incluye en los Evangelios. Jesús mostr o interés personal por Pedro porque este se sinti o completamente indigno después de negar a su Señor. A pesar de que Pedro se arrepintió, Jesús se acerc o a él y lo perdonó. Muy pronto Dios lo usaría en la edificación de su Iglesia (véase la primera mitad del libro de Hechos).

24.36-43 El cuerpo de Jesús no fue una simple visión ni un fantasma. Los discípulos lo tocaron y El comió. Por otro lado, su cuerpo humano no se restaur o como el de Lázaro (Juan 11), El podía aparecer y desaparecer. Su cuerpo resucitado era mucho más real que antes, ahora era inmortal. Esta clase de cuerpo se nos dará en la resurrección de los muertos (véase 1Co_15:42-50).

24.44 Podemos suponer que pasaron muchos días entre los versículos 43 y 44, porque Jesús y sus seguidores viajaron a Galilea y regresaron antes de que El volviera al cielo (Mat_28:16; Juan 21). En su segundo libro, Hechos, Lucas deja en claro que Jesús emple o cuarenta días con sus discípulos entre su resurrección y ascensión.

24.44, 46 “La ley de Moisés, en los profetas y en los salmos” es una manera de referirse al Antiguo Testamento. En otras palabras, todo el Antiguo Testamento señala al Mesías. Por ejemplo, su papel como profeta se predice en Deu_18:15-20; sus sufrimientos se profetizaron en el Salmo 22 e Isaías 53; su resurrección en el Psa_16:9-11 e Isa_53:10-11.

24.45 Jesús abri o el entendimiento de estas personas para que comprendiesen las Escrituras. El Espíritu Santo tiene hoy esa tarea en nuestras vidas cuando estudiamos la Biblia. ¿Se ha preguntado alguna vez cómo lograr entender un pasaje difícil de la Biblia? Aparte de leer el pasaje en su contexto, consultar a otras personas y obras de referencias, ore que el Espíritu Santo le abra su entendimiento para comprender y le dé el discernimiento necesario para poner en acción la Palabra de Dios en su vida.

24.47 Lucas escribi o al mundo de habla griega. Quería que supieran que el mensaje de Cristo de amor y perdón de Dios debía difundirse por todo el mundo. No debemos pasar por alto el alcance del evangelio de Cristo. Dios quiere que todo el mundo oiga las buenas nuevas de salvación.

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