Lucas 14: Bajo el escrutinio de gente Hostil

Pastor Lionel

Ayúdanos a continuar esta Obra

(i) Es posible ser seguidor de Jesús sin ser discípulo suyo, ser del partido del Rey sin ser su soldado, estar a favor de algo sin sacrificar nada. Una vez le dijo alguien a un gran profesor: «Fulano de tal dice que fue alumno suyo.» «Puede que asistiera a mis clases -le contestó-; pero no era uno de mis estudiantes.» Uno de los problemas más graves de la iglesia es que en ella hay muchos que siguen a Jesús de lejos, pero muy pocos verdaderos discípulos de Jesús.

(ii) El cristiano tiene la obligación de calcular lo que le va a costar seguir a Jesús. La torre de la que se habla aquí era la que se tenía en las viñas, desde la que se podía vigilar para que no entraran los ladrones a robar la cosecha. Un edificio a medio hacer es algo que da vergüenza. Hay ejemplos de esto en las ciudades principales de España y de otros países.

En todas las esferas de la vida hay que calcular el costo. En la liturgia de la boda de la Iglesia de Escocia, el pastor dice: «El matrimonió es un estado en el que no se ha de entrar a la ligera y descuidadamente; sino después de pensarlo, con respeto y en el temor del Señor.» El hombre y la mujer deben calcular el costo.

Y lo mismo sucede con el Evangelio. Pero si bien las exigencias de Cristo imponen respeto, debemos recordar que Él no nos deja solos a la hora de cumplirlas. El que nos invita a subir la cuesta estará todo el tiempo con nosotros, y -esperándonos en la cima.

LA SAL INSÍPIDA

Lucas 14:34, 35

-La sal es una cosa buena; pero, si pierde su sabor característico, no hay manera, de hacerla salada otra vez. No sirve absolutamente para nada; ni para la tierra ni para el estercolero. No se puede hacer más que tirarla. ¡El que tenga entendederas, que se dé por enterado!

Algunas veces hay una seria advertencia en las palabras de Jesús. Cuando una persona es criticona y quejica, no se la toma muy en serio cuando murmura de algo; pero, cuando Alguien que siempre habla en un tono de amor, nos dirige una advertencia, no tenemos más remedio que escucharle. Lo que Jesús nos quiere decir es que, cuando algo pierde su cualidad esencial y deja de cumplir su misión esencial, ya no sirve para nada, y se tira.

Jesús cita la sal como símbolo de la vida cristiana. ¿Cuáles eran sus características esenciales? En Palestina tenía tres:

(i) La sal se usaba como condimento. Los alimentos sin sal pueden ser hasta repugnantes. Por tanto, el cristiano debe ser alguien que le da sabor a la vida. El «evangelio» que no es más que un aguafiestas no es el Evangelio. El cristiano le presta sabor a la vida con su valor, esperanza, optimismo y amabilidad.

(ii) La sal se usaba como conservante. Es el más antiguo de los conservantes. Los griegos decían que la sal le devuelve el alma a las cosas muertas.. Sin sal, las cosas se pudren y se echan a perder; con sal, conservan su frescor. Eso quiere decir que el Evangelio actúa como protección contra la corrupción del mundo. Todo cristiano tiene que ser la conciencia de su entorno; y la iglesia, la conciencia de la nación. El cristiano debe ser tal que, en su presencia no se puede usar lenguaje sucio, ni contar historias cuestionables, ni sugerir acciones deshonrosas. Debe ser un antiséptico en el círculo en que se mueve. La iglesia debe hablar sin miedo contra todo lo malo, y apoyar todas las causas nobles. No debe guardar silencio por miedo de nadie, ni para lograr su favor.

(iii) La sal se usaba en la tierra. Su usaba para que crecieran más fácilmente las buenas plantas. El cristiano debe hacerle más fácil a la gente el ser buena, y más difícil ser mala. Todos conocemos a personas en cuya compañía no se harían ni se hacen ciertas cosas, y personas en cuya compañía uno se rebaja a hacer lo que no nos atreveríamos a hacer solos. Hay almas nobles en cuya compañía es más fácil ser valiente, y animoso, y bueno. El cristiano debe llevar el grato olor de Cristo, que hace florecer las buenas plantas, y que agosta las malas hierbas.

Esa es la misión del cristiano. Si fracasa, no hay razón que justifique su existencia; ya hemos visto que, en la economía de Dios, la inutilidad invita al desastre. « ¡El que tenga entendederas, que se dé por enterado!»

Lucas 14:1-35

14.1-6 En otra ocasión, invitaron a Jesús a la casa de un fariseo para discutir (7.36). Esta vez, uno de los más prominentes lo invitó con el propósito específico de atraparlo en algo que dijera o hiciera para arrestarlo. Quizás sorprenda ver a Jesús en los medios de los fariseos después que los denunciara muchas veces, pero El no temía enfrentarlos, aun sabiendo que tenían como propósito sorprenderlo en el quebrantamiento de las leyes.

Deja una respuesta

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Enemigos destruidos

Se cuenta que cierto emperador chino, cuando le avisaron que en una de las provincias de su imperio había una insurrección, dijo a los ministros

Artículo Completo

La liebre y el tigre

Que gran decepción tenía el joven de esta historia. Su amargura absoluta era por la forma tan inhumana en que se comportaban todas las personas,

Artículo Completo

Oseas 13: Baal o Dios

¿Baal o Dios? El capítulo 13 consta de cuatro discursos divinos que proclaman el fin de Israel y su relación especial con Dios. Los versículos1

Artículo Completo