Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Levítico 22: Santidad de las ofrendas

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Lev 22:1 Habló Jehová a Moisés, diciendo:

Lev 22:2 Di a Aarón y a sus hijos que se abstengan de las cosas santas que los hijos de Israel me han dedicado, y no profanen mi santo nombre. Yo Jehová.

Que se abstengan : Dios se dirigió directamente a los sacerdotes y los instruyó advirtiéndoles que debían preservar su propia santidad. La historia de Nadab y Abiú recordó a los sacerdotes lo sagrado de su misión, y el cuidado con que debían preservar su santidad individual ante Dios.

Lev 22:3 Diles: Todo varón de toda vuestra descendencia en vuestras generaciones, que se acercare a las cosas sagradas que los hijos de Israel consagran a Jehová, teniendo inmundicia sobre sí, será cortado de mi presencia. Yo Jehová.

Lev 22:4 Cualquier varón de la descendencia de Aarón que fuere leproso, o padeciere flujo, no comerá de las cosas sagradas hasta que esté limpio. El que tocare cualquiera cosa de cadáveres, o el varón que hubiere tenido derramamiento de semen,

Lev 22:5 o el varón que hubiere tocado cualquier reptil por el cual será inmundo, u hombre por el cual venga a ser inmundo, conforme a cualquiera inmundicia suya;

Lev 22:6 la persona que lo tocare será inmunda hasta la noche, y no comerá de las cosas sagradas antes que haya lavado su cuerpo con agua.

Lev 22:7 Cuando el sol se pusiere, será limpio; y después podrá comer las cosas sagradas, porque su alimento es.

Lev 22:8 Mortecino ni despedazado por fiera no comerá, contaminándose en ello. Yo Jehová.

Lev 22:9 Guarden, pues, mi ordenanza, para que no lleven pecado por ello, no sea que así mueran cuando la profanen. Yo Jehová que los santifico.

¿Por qué existían tantas directivas específicas para los sacerdotes? Es posible que los israelitas hayan estado bastante familiarizados con los sacerdotes egipcios. A los sacerdotes egipcios les interesaba mayormente la política. Veían la religión como un medio para obtener poder. Por eso los israelitas quizás hayan sospechado del establecimiento de una nueva orden sacerdotal. Pero Dios quería que sus sacerdotes lo sirvieran a El y al pueblo. Sus deberes eran religiosos: ayudar al pueblo a acercarse a Dios y adorarle. No podían usar su posición para obtener poder porque no les era permitido poseer tierra ni aceptar dinero de nadie. Todas estas directivas daban confianza al pueblo y ayudaban a los sacerdotes a cumplir su propósito.

Lev 22:10 Ningún extraño comerá cosa sagrada; el huésped del sacerdote, y el jornalero, no comerán cosa sagrada.

Lev 22:11 Mas cuando el sacerdote comprare algún esclavo por dinero, éste podrá comer de ella, así como también el nacido en su casa podrá comer de su alimento.

Lev 22:12 La hija del sacerdote, si se casare con varón extraño, no comerá de la ofrenda de las cosas sagradas.

Lev 22:13 Pero si la hija del sacerdote fuere viuda o repudiada, y no tuviere prole y se hubiere vuelto a la casa de su padre, como en su juventud, podrá comer del alimento de su padre; pero ningún extraño coma de él.

Lev 22:14 Y el que por yerro comiere cosa sagrada, añadirá a ella una quinta parte, y la dará al sacerdote con la cosa sagrada.

Lev 22:15 No profanarán, pues, las cosas santas de los hijos de Israel, las cuales apartan para Jehová;

Lev 22:16 pues les harían llevar la iniquidad del pecado, comiendo las cosas santas de ellos; porque yo Jehová soy el que los santifico.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Jesús ora por sí mismo

Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique

Artículo Completo

Completo perdón

El conde de Polignac debía muchos favores a Napoleón, sin embargo le traicionó. Bonaparte ordenó su arresto, teniendo como base de prueba una carta en la cual

Artículo Completo

La persecución bajo Decio

En el año 249 Decio se ciñó la púrpura imperial. Aun cuando los historiadores cristianos le han caracterizado como un personaje cruel, Decio era sencillamente un romano

Artículo Completo

Hablando con el corazón

El australiano James H. Jauncey escribe en Talking With the Heart: Cierta vez casé a un soldado noruego con una joven mexicana. Él hablaba poco de inglés,

Artículo Completo