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Lejos de Jesús mas cerca de Satanás

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El aspecto más aterrador del pecado y la muerte de Judas es que él empezó tan bien. Al igual que los otros discípulos en el grupo de los doce, Jesús le había llamado en buena fe. Si nosotros concluimos que Judas llegó a ser un diablo al final, debiéramos observar también que él no fue un diablo desde el principio. El tuvo toda razón y oportunidad de conocer lo que era recto y hacerlo. No obstante, lamentablemente él cometió lo malo.

Herbert Whiting Virgin relata una historia acerca de cierto puente en su nativa Escocia, la cual puede ayudarnos a entender lo que no anduvo bien en el carácter de Judas. Una vez un puente macizo construido por el General Wade se extendía sobre un profundo barranco en las tierras altas escocesas. El puente había sido construido durante la Rebelión con el fin de aterrorizar a las pandillas de la tierra alta. Se levantaba sobre los acantilados rocosos del profundo barranco, y se le conocía en este distrito de Escocia como «El puente alto».
Por doscientos años el puente había estado abierto al tránsito que atravesaba esa área. Se sabía que era uno de los puentes de piedra más fuertes en el país. En una de las inspecciones periódicas del gobierno, sin embargo, el puente fue declarado inseguro y cerrado para el tránsito pesado. Unos pocos años después, el arco central del puente se derrumbó, y la estructura cayó en el barranco en algo así como una sepultura infame.

¿Qué fue lo que causó la destrucción de ese puente tan imponente? Una pequeña semilla de árbol de abedul. Un soplo de viento había lanzado una semilla en una grieta arriba de la piedra principal del puente. La semilla había penetrado en el mohoso calcio. Germinó y se hizo un renuevo, tan pequeño al principio que un niño podía haberlo arrancado. Pero ningún niño vino para hacer esta obra salvadora. El renuevo creció hasta ser un árbol.

Excavando sus crecientes raíces cada vez más profundo en la mezcla, el árbol finalmente retorció la sólida obra de albañilería. Grietas devastadoras se extendieron a través de la subestructura del puente, haciendo un daño que no podía ser reparado. El puente que había resistido los embates de doscientos inviernos escoceses —un puente sobre el cual cruzaron ejércitos y retumbaron cañonessucumbió por una pequeña semilla.

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