Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

El león

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

En una ocasión, un león se aproximó hasta un lago de aguas espejadas para calmar su sed y, al acercarse a las mismas, vio su rostro reflejado en ellas y pensó: «¡Vaya!, este lago debe ser de este león. Tengo que tener mucho cuidado con él.» Atemorizado se retiró de las aguas, pero tenía tanta sed que regresó a las mismas. Allí estaba otra vez el «león».

¿Qué hacer? La sed lo devoraba y no había otro lago cercano. Retrocedió. Unos minutos después volvió a intentarlo y, al ver al «león» abrió las fauces amenazadoramente, pero al comprobar que el otro «león» hacía lo mismo, sintió terror. Salió corriendo, pero ¡era tanta la sed! Lo intentó varias veces de nuevo, pero siempre huía espantado.

Como la sed era cada vez más intensa, tomó finalmente la decisión de beber agua del lago sucediera lo que sucediese. Así lo hizo. Y al meter la cabeza en las aguas, ¡el «león» desapareció!

 Muchos de nuestros temores son imaginarios. Sólo cuando los enfrentamos, desaparecen. No dejes que tu imaginación descontrolada usurpe el lugar de la realidad ni te pierdas en las creaciones y reflejos de tu propia mente.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Tiempo para descansar

Dios no transpira. No se cansa o sufre dolores musculares. Nunca necesita tomar una aspirina o usar pomadas mentoladas para los dolores. Entonces, ¿qué hizo

Artículo Completo

Hablando con el corazón

El australiano James H. Jauncey escribe en Talking With the Heart: Cierta vez casé a un soldado noruego con una joven mexicana. Él hablaba poco

Artículo Completo

Un elefante atado

Cuenta una historia que un día un niño vio como un elefante del circo, después de la función, era amarrado con una cadena a una

Artículo Completo