Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

La búsqueda de la felicidad

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Todo el mundo está buscando la felicidad, y la gente sigue muchas rutas en la vida para tratar de encontrarla. La buscan en el dinero, las fiestas, programas de mejorí­a propia, autos sofisticados, casas lujosas o la promoción de una causa.

Esa es la lista equivocada. La lista correcta se encuentra en Mateo 5. Jesús nos enseñó que la felicidad profunda y duradera viene de estar bien con Dios. Él dijo que somos bienaventurados, o felices, cuando: Somos pobres en espí­ritu, reconociendo nuestra desesperada necesidad de Dios.

Lloramos, dándonos cuenta de lo horrible que es el pecado y lamentándonos genuinamente por él.

Somos mansos, demostrando dominio propio incluso cuando nos tratan mal.

Tenemos hambre y sed de justicia, anhelando ser santos y puros.

Somos misericordiosos, mostrando misericordia a otros así­ como Dios nos la muestra a nosotros.

Somos puros de corazón, sin doblez y sinceros en nuestra devoción a Cristo.

Somos pacificadores, compartiendo la paz que Cristo ofrece y promoviendo la paz los unos con los otros.

Somos perseguidos, estando dispuestos a sufrir por causa de Jesús.

Bienaventurados los pobres en espí­ritu, pues de ellos es el reino de los cielos. Mateo 5:3.

¿Buscas la felicidad? Sigue el camino de Cristo. La Felicidad depende de lo que seas, no de lo que tengas.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Vivir como las flores..

Hastiado e inconforme de vivir en medio de tanta maldad e hipocresía quise descubrir el modo de vivir sin molestarme por esta situación. Sin pensarlo mucho inicié

Artículo Completo

Asamblea de satanás

Era una asamblea de espí­ritus inmundos. Sobre el trono estaba sentado el soberano de ellos. Satanás, con el cetro de maldad en su mano. Llamando a sus

Artículo Completo

Quién se atreve a juzgar

Ocurrió una vez que en un pueblo murió de vejez el juez. Como tardaba en llegar el sustituto y los casos se acumulaban, los ciudadanos decidieron nombrar

Artículo Completo