Jueces 5: Cántico de Débora y de Barac

Para celebrar victorias nacionales se escribían cánticos. Este cántico de victoria, conocido como «la canción de Débora», es uno de los más antiguos ejemplos de este tipo de literatura en la Biblia. El poema, que adjudica al Señor la victoria sobre Sísara y los cananeos, puede que haya sido escrito por Débora.

La música y los cantos eran una parte apreciada de la cultura de Israel. El capítulo es una canción, posiblemente compuesta por Débora y Barac. Se le puso música a la historia de la gran victoria de Israel. Este cántico de victoria fue acompañado por una gran celebración. Proclamaba la grandeza de Dios al darle el crédito por la victoria. Fue una manera excelente de preservar y contar de nuevo la maravillosa historia de generación en generación.

En la victoria, Barac y Débora cantaron alabanzas a Dios. Las canciones de alabanza centran nuestra atención en Dios, nos dan una salida para una celebración espiritual y nos recuerdan la fidelidad de Dios y su carácter. Sea que se encuentre en medio de una gran victoria o en un gran dilema, el cantar alabanzas a Dios puede tener un efecto positivo en su actitud.

Jue 5:1 Aquel día cantó Débora con Barac hijo de Abinoam, diciendo:

Jue 5:2 Por haberse puesto al frente los caudillos en Israel, Por haberse ofrecido voluntariamente el pueblo, Load a Jehová.

Jue 5:3 Oíd, reyes; escuchad, oh príncipes; Yo cantaré a Jehová, Cantaré salmos a Jehová, el Dios de Israel.

cantaré, shir : Cantar. Shir se refiere específicamente a la clase de canción que se canta sin acompañamiento instrumental. En el Antiguo Testamento zamar es otra palabra común para «cantar», de la cual se deriva mizmor que generalmente se traduce por «salmo» o «canto». Mizmor puede ser tanto vocal como instrumental. Shir se encuentra en el título hebreo de Cantares: Shir ha-Shirim que literalmente significa «Cantar de los cantares».

Jue 5:4 Cuando saliste de Seir, oh Jehová, Cuando te marchaste de los campos de Edom, La tierra tembló, y los cielos destilaron, Y las nubes gotearon aguas.

Seir : Originalmente designaba una montaña en Edom, y más tarde el territorio de Edom al sur del Mar Muerto.

Jue 5:5 Los montes temblaron delante de Jehová, Aquel Sinaí, delante de Jehová Dios de Israel.(A)

El poema recuerda la aparición del Señor cuando conducía a los hijos de Israel a través del desierto.

Aquel Sinaí : Cuando el Señor apareció sobre el monte Sinaí ocurrieron una tormenta y un terremoto.

Jue 5:6 En los días de Samgar hijo de Anat, En los días de Jael, quedaron abandonados los caminos, Y los que andaban por las sendas se apartaban por senderos torcidos.

Jue 5:7 Las aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído, Hasta que yo Débora me levanté, Me levanté como madre en Israel.

Las aldeas quedaron abandonadas : Los habitantes de las villas buscaron refugio en las ciudades fortificadas.

Jue 5:8 Cuando escogían nuevos dioses, La guerra estaba a las puertas; ¿Se veía escudo o lanza Entre cuarenta mil en Israel?

La guerra era el resultado inevitable cuando Israel decidía seguir a dioses falsos. Aunque Dios había dado a Israel instrucciones claras, el pueblo no puso en práctica las palabras de Dios. Sin Dios como centro de su vida nacional, pronto las presiones externas comenzaron a ser más grandes que el poder para resolverlas y fueron presa fácil para sus enemigos. Si usted está permitiendo que un deseo de reconocimiento, ansias de poder o amor al dinero gobiernen su vida, podrá encontrarse sitiado por el enemigo: estrés, ansiedad, enfermedad, fatiga. Ponga a Dios en el centro de su vida y recibirá el poder que necesita para pelear contra ellos y destruirlos.

Débora

Son raros los líderes sabios. Llevan a cabo grandes cantidades de trabajo sin involucrarse directamente porque saben hacerlo a través de otras personas. Tienen la capacidad de ver el panorama completo, lo que a menudo escapa a aquellos directamente involucrados, así que son buenos mediadores, consejeros y estrategas. Débora encaja perfectamente en esta descripción. Ella tenía todas estas habilidades de líder, y tenía una notable relación con Dios. El discernimiento y la confianza que Dios le otorgó a esta mujer la colocó en una posición única en el Antiguo Testamento. Débora se encuentra entre las mujeres más sobresalientes de la historia.

Su historia muestra que no tenía ambición de poder. Ella quería servir a Dios. Ante cualquier reconocimiento, el crédito se lo daba a Dios. No negaba ni se resistía a su posición en la cultura como mujer y como esposa, pero tampoco nunca permitió que esto la estorbara. Su historia muestra que Dios puede realizar grandes cosas a través de personas que están dispuestas a ser guiadas por El.

La vida de Débora nos presenta un reto en varias formas. Nos recuerda la necesidad de estar disponibles tanto para Dios como para los demás. Nos alienta a hacer el máximo esfuerzo en lo que podemos hacer en lugar de preocuparnos por lo que no podemos hacer. Débora nos reta a ser líderes sabios. Nos muestra lo que una persona puede lograr cuando Dios tiene el control.

Débora fue: La cuarta y la única mujer juez de Israel; Habilidades especiales de mediadora, asesora y consejera; Cuando se le llamó para ser líder, pudo planear, dirigir y delegar; Conocida por su poder profético; Autora de canciones

De su vida aprendemos que: Dios escoge a los líderes de acuerdo con sus normas, no con las nuestras; Líderes sabios escogen buenos ayudantes.

La vemos en Canaán como Profetisa y juez. Esposa de Lapidot, contemporánea des Barac, Jael, Jabín de Hazor, Sísara

Jue 5:9 Mi corazón es para vosotros, jefes de Israel, Para los que voluntariamente os ofrecisteis entre el pueblo. Load a Jehová.

Jue 5:10 Vosotros los que cabalgáis en asnas blancas, Los que presidís en juicio, Y vosotros los que viajáis, hablad.

Los que cabalgáis en asnas blancas : Se refiere a los ricos. Vosotros los que viajáis alude a las clases humildes.

Jue 5:11 Lejos del ruido de los arqueros, en los abrevaderos, Allí repetirán los triunfos de Jehová, Los triunfos de sus aldeas en Israel; Entonces marchará hacia las puertas el pueblo de Jehová.

Estos versículos describen cómo se pasó revista a las tropas bajo el inspirado liderazgo de Débora.

El ruido de los arqueros : Una expresión que puede referirse a los cantantes que alentaban a los guerreros relatando las grandes victorias obtenidas por el Señor.

Jue 5:12 Despierta, despierta, Débora; Despierta, despierta, entona cántico. Levántate, Barac, y lleva tus cautivos, hijo de Abinoam.

Despierta , despierta : Un mandato para entrar en acción.

Jue 5:13 Entonces marchó el resto de los nobles; El pueblo de Jehová marchó por él en contra de los poderosos.

Jue 5:14 De Efraín vinieron los radicados en Amalec, En pos de ti, Benjamín, entre tus pueblos; De Maquir descendieron príncipes, Y de Zabulón los que tenían vara de mando.

Jue 5:15 Caudillos también de Isacar fueron con Débora; Y como Barac, también Isacar Se precipitó a pie en el valle.

Entre las familias de Rubén Hubo grandes resoluciones del corazón.

Jue 5:16 ¿Por qué te quedaste entre los rediles, Para oír los balidos de los rebaños? Entre las familias de Rubén Hubo grandes propósitos del corazón.

Jue 5:17 Galaad se quedó al otro lado del Jordán; Y Dan, ¿por qué se estuvo junto a las naves? Se mantuvo Aser a la ribera del mar, Y se quedó en sus puertos.

Cuatro tribus -Rubén, Galaad (o Gad o Manasés), Dan y Aser- fueron acusadas de no dar una mano de ayuda en la batalla. No se dan las razones por las cuales se negaron a ayudar a sus compañeros israelitas, pero quizás sean las mismas que los detuvo al principio cuando debían expulsar a los cananeos:

(1) falta de fe en la ayuda de Dios,

(2) falta de esfuerzo,

(3) temor del enemigo y

(4) temor de enemistarse con aquellos con los que hacían negocios y por quienes estaban prosperando. Esta desobediencia mostró una falta de entusiasmo hacia los planes de Dios.

Funciones de los Jueces

Por sobre el estilo individual de liderazgo de cada juez, cada uno de ellos demostró que

Los jueces de Israel podían ser:

Salvadores (libertadores) y redentores (Gedeón) o mediadores y administradores (Tola)

Proveedores de descanso y paz (Aod y Jair) o rudos, pequeños dictadores (Jefté)

Famosos y poderosos (Sansón) o trabajadores olvidados incansables (Elón y Abdón)

Líderes de la nación (Otoniel y Débora) o héroes

Jue 5:18 El pueblo de Zabulón expuso su vida a la muerte, Y Neftalí en las alturas del campo.

Estos versículos pasan revista a las reacciones de varias tribus durante la crisis con los cananeos. Las tribus de Efraín, Benjamín, Zabulón. Isacar y Neftalí fueron bendecidas porque se alistaron para la batalla. Las tribus de Rubén, Gad, Dan y Aser fueron rechazadas por falta de participación.

Jue 5:19 Vinieron reyes y pelearon; Entonces pelearon los reyes de Canaán, En Taanac, junto a las aguas de Meguido, Mas no llevaron ganancia alguna de dinero.

Jue 5:20 Desde los cielos pelearon las estrellas; Desde sus órbitas pelearon contra Sísara.

Desde los cielos pelearon las estrellas : Esta expresión no significa que las estrellas trajeron las lluvias, sino que el Señor intervino en esta batalla enviando una lluvia torrencial. En ocasiones, las «estrellas» designan en las Escrituras a mensajeros angélicos del Señor.

Jue 5:21 Los barrió el torrente de Cisón, El antiguo torrente, el torrente de Cisón. Marcha, oh alma mía, con poder.

Jue 5:22 Entonces resonaron los cascos de los caballos Por el galopar, por el galopar de sus valientes.

Jue 5:23 Maldecid a Meroz, dijo el ángel de Jehová; Maldecid severamente a sus moradores, Porque no vinieron al socorro de Jehová, Al socorro de Jehová contra los fuertes.

La ubicación de Meroz es desconocida. Aparentemente se trataba de una ciudad que estaba cerca de la escena de acción.

Jue 5:24 Bendita sea entre las mujeres Jael, Mujer de Heber ceneo; Sobre las mujeres bendita sea en la tienda.

Jue 5:25 El pidió agua, y ella le dio leche; En tazón de nobles le presentó crema.

Jue 5:26 Tendió su mano a la estaca, Y su diestra al mazo de trabajadores, Y golpeó a Sísara; hirió su cabeza, Y le horadó, y atravesó sus sienes.

Jue 5:27 Cayó encorvado entre sus pies, quedó tendido; Entre sus pies cayó encorvado; Donde se encorvó, allí cayó muerto.

Jue 5:28 La madre de Sísara se asoma a la ventana, Y por entre las celosías a voces dice: ¿Por qué tarda su carro en venir? ¿Por qué las ruedas de sus carros se detienen?

Jue 5:29 Las más avisadas de sus damas le respondían, Y aun ella se respondía a sí misma:

Jue 5:30 ¿No han hallado botín, y lo están repartiendo? A cada uno una doncella, o dos; Las vestiduras de colores para Sísara,

Las vestiduras bordadas de colores; La ropa de color bordada de ambos lados, para los jefes de los que tomaron el botín.

Jue 5:31 Así perezcan todos tus enemigos, oh Jehová; Mas los que te aman, sean como el sol cuando sale en su fuerza. m Y la tierra reposó cuarenta años.

Cántico de victoria

La narración en prosa es complementada por este cántico poético sobre la misma liberación. Una comparación de los dos capítulos da un cuadro más completo de lo que sucedió. El poema toma por sentado que el lector conoce los eventos, ya que introduce a Samgar y Jael, Débora, Barac y Sísara sin explicar quiénes son.

Tres son los temas principales en el poema: alabanza a Jehová por la liberación, felicitación a los israelitas que participaron en la lucha, y destrucción de los enemigos de Jehová.

El paralelismo repetitivo y el lenguaje arcaico en el heb. muestran la antigüedad de este poema, reconocida por casi todos los estudiosos. A la vez el lenguaje arcaico y rebuscado hace difícil hoy día interpretar algunos pasajes e identificar el texto original en otros. Estas dificultades han dado lugar a una gran variedad de opiniones. Por eso, sobre este capítulo se ofrecen varias opciones que difieren de la traducción adoptada por RVA.

Introducciones

El autor del libro introduce el cántico con una breve nota en prosa. La frase aquel día nos remite a la misma frase en 4:23, vinculando así los dos capítulos. Es posible que Débora sea la autora del cántico, pero no hay seguridad al respecto; ella sí lo cantó.

El poema también tiene su propia introducción, en verso. Es un llamado a alabar a Jehová por la participación de los israelitas en la batalla. Así introduce los primeros dos temas principales citados arriba. No había ningún sistema para obligar a los israelitas a participar.

La traducción haberse puesto al frente los caudillos se basa en el significado de vocablos semejantes en el árabe. Da un buen paralelismo con haberse ofrecido el pueblo. Una traducción más acorde con el uso de las palabras en otras partes del AT sería “haberse soltado la cabellera”, una alusión a un rito de dejar crecer el pelo como voto de guerra. La traducción en la nota también tiene sentido si se toma en el sentido de “haberse entregado sin reservas”.

!Bendecid a Jehová! se dirige a Israel, incitándolo a alabar a Dios por medio de este cántico. Luego llama a los reyes paganos que pudieran querer oprimir a Israel para que oigan el cántico. Algunos de ellos acababan de ser vencidos por Jehová, Dios de Israel.

Señales de dedicación

En el cántico de Débora vemos las siguientes señales de dedicación a la causa:

1. Se ofrecen voluntariamente.

2. Trabajan cuando están cansados.

3. Vencen la timidez.

4. Ceden sus deseos por algo utilitario.

5. Sacrifican su dinero, comodidad y libertad.

Venida del Dios de Sinaí

Esta estrofa presenta a Jehová llegando a la batalla como Dios de la guerra y de la tormenta. La naturaleza se estremece con pavor ante su avance desde el monte de Sinaí pasando por Edom. Seír es un nombre arcaico por Edom.

Las alusiones a la lluvia anticipan el medio que Dios usó para derrotar al enemigo. La palabra agua se deja hasta el final del v. 4 como clímax. La traducción temblaron se basa en la LXX. El Texto Masorético tiene “fluyeron”. Cuando el texto tenía solamente las consonantes, las dos palabras se escribían en forma idéntica. El Texto Masorético preserva un juego de palabras. En vez de temblaron, la palabra esperada, el poeta anticipa la tormenta al decir que los montes fluyeron agua.

Hoy los estudiosos concuerdan, en general, que en lugar de aquel Sinaí se debe traducir “aquel del Sinaí”. Es un título divino que evoca la teofanía en el monte Sinaí. El mismo Dios que infundió temor en aquella ocasión ahora ha acudido con todo su poder para pelear contra Sísara.

Las últimas palabras de la estrofa hacen eco de la conclusión de la introducción. El himno ensalza a Jehová, quien luchó por su pueblo, Israel.

Opresión de Israel

El contraste no podría ser más grande entre la visión del poder arrollador de Jehová y el cuadro sombrío que se pinta en esta estrofa.

Los israelitas tuvieron que viajar por las sendas torcidas de las montañas, ya que no había seguridad en las principales rutas que pasaban por las llanuras. Sin duda, esto repercutió negativamente en la economía de Israel.

Samgar y Jael fueron extranjeros que pelearon por Israel contra los opresores. Parece implicar que Samgar en el sur fue contemporáneo de Jael y Débora en el norte.

Amenazado en las aldeas por los cananeos, el campesinado buscó refugio en las ciudades amuralladas. Esta fuga, que también dañaría a la economía israelita, continuó hasta que Débora se levantó. Como profetisa y juez, ella veló por el bienestar de su pueblo con cuidado maternal.

Me levanté puede indicar que Débora compuso este cántico. Sin embargo, en este poema antiguo el verbo puede ser una forma arcaica que significa “te levantaste”. Claramente se refiere a Débora en la segunda persona. De todas formas, la traducción me levanté no necesariamente significa que Débora fue la autora, porque no es raro que los poetas en sus obras tomen el papel de los personajes. Por otro lado, la traducción “te levantaste” tampoco excluye a Débora de ser la autora, ya que los poetas también hablan de sí mismos en segunda y tercera persona.

Aun en las ciudades amuralladas los israelitas no estaban a salvo, ya que estaban desarmados. El escudo representa las armas defensivas, y la lanza las ofensivas. Entonces, a los israelitas les faltaba toda clase de armas. Esto debe tomarse como una hipérbole. Israel tendría algunas armas, pero muy pocas en comparación con los cananeos.

La debilidad de Israel se debía a su elección de dioses nuevos, en lugar del Dios de sus padres que los había sacado de Egipto.

Llamado a alabar a Dios y felicitar a Israel

Introduce otro cambio abrupto de tono. Haciendo eco, felicita tanto a los líderes como a los milicianos. También alaba a Jehová, quien levantó a estos voluntarios. La palabra heb. traducida jefes es lit. “los que graban (en piedra)”. Originalmente se usaría para los legisladores, los que graban leyes, pero aquí ha de referirse a los jefes militares.

La estrofa anterior evoca los efectos de la opresión en los viajeros, los campesinos, y los habitantes de las ciudades.Hablan de los mismos grupos, pero ahora en circunstancias más alentadoras.

Exhorta a los viajeros a difundir las obras de Jehová. Los que cabalgan sobre asnas blancas son la clase alta. Todavía no se usaban mucho los caballos en Israel. En contraste, los que vais por el camino (lit., “los que andáis sobre el camino”) son los caminantes. Más difícil es la otra frase. Algunos opinan que son los que se quedan en casa. Sin embargo, como las otras dos frases se dirigen a viajeros, es probable que la segunda hace lo mismo. El significado del vocablo traducido tapices es incierto. Quizás se refiera a alguna clase de cabalgadura inferior a las asnas blancas, o tal vez a la tela en que se sientan los que montan cabalgadura. Las tres frases en conjunto abarcan a todos los viajeros.

En contextos de loor el verbo traducido consideradsignifica “hablar” o “alabar” (está traducida “hablar de”). “Alabad” sería una buena traducción aquí, con un punto después, marcando el fin de la oración. Los viajeros deben alabar a Dios por la seguridad de la amenaza cananea.

También se debe alabar a Jehová en el área rural. La traducción de la primera mitad del versículo es muy incierta. Con reservas se sugiere: “Lejos de la voz de los flecheros, entre los abrevaderos, que reciten allí los justos hechos de Jehová”. El vocablo más dudoso es el que está traducido los que cantan en el texto, y “los flecheros” en la nota. Otros lo traducen “los músicos”, “los pastores”, “los repartidores de agua” o “los címbalos”. El heb. tiene una preposición antes de la palabra voz, la cual se ha traducido “con”, “lejos de” o “más recio que”. También se discute si el verbo es “recitan” o “que reciten”. De cualquier forma, el versículo habla de la alabanza a Jehová en la campiña después de la liberación.

Los justos hechos de Jehová y sus aldeanos son su lucha en contra de los opresores crueles. Cuando Israel seguía “dioses nuevos”, quedaba indefenso frente a la guerra en las puertas, pero ahora que ha vuelto a Jehová (nótese el pueblo de Jehová, sus aldeanos), desciende a las puertas listo a pelear. En el heb. reza “entonces la guerra estaba a las puertas”. Eco de esa oración se oye en las palabras “entonces” y “puertas”. Esta oración a su vez anticipa donde aparecen de nuevo entonces descendió y el pueblo de Jehová. La puerta de la ciudad sería el punto de reunión de los milicianos. Como muchas ciudades se construían en cerros, se llegaba a la puerta “descendiendo”.

Esta estrofa concluye dirigiéndose a los protagonistas israelitas de la liberación. Llama a Débora a cantar a Jehová mientras Barac lleva en procesión triunfal a los cautivos de la batalla. En Israel las mujeres solían cantar al ejército cuando regresaba victorioso de la batalla.

Una causa por la cual morir

1. Las aldeas quedaron abandonadas por falta de líder.

2. La idolatría había cegado los ojos al peligro de los enemigos.

3. El pueblo no estaba preparado para defender su ciudad.

4. La juez inspiró al pueblo a ofrecerse voluntariamente para la defensa.

La participación de las tribus en la batalla.

Esta estrofa comienza recordando que solamente una parte de la nación participó en la batalla. Luego enumera las tribus que fueron a la pelea y las que no se arriesgaron. Concluye felicitando a las dos tribus que jugaron el papel mayor.

Solamente un remanente de Israel marchó a la batalla. El vocablo traducido poderosos es vertido por “nobles”. Pensamos que de los poderosos y con los valientes serían mejor traducidos “al encuentro de los nobles” y “en contra de los guerreros”, respectivamente. El remanente de Israel se veía muy inferior al ejército de nobles y guerreros cananeos, pero aun así descendió. Descendió a la batalla en el valle de Jezreel desde sus territorios en las regiones montañosas y, más específicamente, desde el monte Tabor.

En lugar de a mí, el manuscrito Vaticano de la LXX tiene “a él”. Según esta lección, el pueblo de Jehová acudió a pelear a su lado. En ciertas épocas “a él” y “a mí” se escribían en heb. casi de la misma manera.

Las tribus que pelearon fueron Efraín, Benjamín, Manasés, Zabulón, Isacar y Neftalí. Es posible que su anuencia a participar se debía en parte al liderazgo de Débora y Barac; ella juzgaba cerca de la frontera entre Benjamín y Efraín y él provenía de Quedes en Neftalí, cerca de Isacar y Zabulón. Las tribus que se quedaron en casa fueron Rubén, Gad, Dan y Aser. Con la excepción de Aser, estaban más alejadas del conflicto y de la influencia de Débora y Barac. Judá y Simeón en el sur ni se mencionan, tal vez porque el control amorreo sobre el valle de Ajalón los aislaba de las demás tribus. Vemos la primera señal en el libro de falta de unidad entre las tribus.

Los milicianos de Efraín estaban vinculados con una parte de su territorio llamada Amalec. Tal vez el nombre quedó después de una invasión amalequita.

La frase sobre Benjamín es un enigma. El heb. dice lit.: “detrás de ti, Benjamín, con tus pueblos”. ¿”Ti” y “tus” se refieren a Benjamín, o a Efraín? La frase “detrás de ti, Benjamín” aparece también en el heb. de Oseas, pero allí tampoco se sabe qué significa, y muchas versiones, incluyendo la RVA, optan por la lectura de la LXX en ese pasaje. Tal vez “detrás de ti, Benjamín” fuera un grito de batalla, y el uso de la frase aquí y en Oseas signifique que Benjamín tenía fama de ser líder en las batallas de Israel.

Ahora el cántico pasa hacia el norte, a Manasés, tribu que contribuyó con sus líderes. Maquir fue el único hijo de Manasés; sus otros “hijos” han de ser sus nietos), lo cual significa que toda la tribu de Manasés descendió de Maquir. Por eso, aquí a la tribu se le llama Maquir, aunque técnicamente Maquir era el clan de Manasés que habitaba en el lado oriental del Jordán. El vocablo jefes es otra forma de la raíz traducida de la misma manera.

La progresión hacia el norte sigue, llegando ahora a Zabulón, quien también envió líderes. La palabra traducida mando normalmente significa “escriba”. Tal vez se trate del escriba encargado de la conscripción militar, aunque no se sabe si este puesto existía antes de la monarquía. La traducción mando se basa en la raíz semejante en acádico, que significa “gobernar, tener autoridad”.

Todavía otra tribu norteña cuyos líderes acudieron a la batalla fue Isacar. Siguieron a Débora y Barac, entrando en el valle de Jezreel para combatir con Sísara. El heb. traducido Así como Barac, también fue Isacar es oscuro, pero me inclino más a la interpretación “Isacar fue apoyo de Barac”. Algunos eruditos enmiendan el heb. para leer “Neftalí” en lugar del segundo Isacar. Barac es de Neftalí, y es difícil explicar por qué esta tribu, uno de los protagonistas principales de la batalla, se omitiera. Sin embargo, como esta lectura no se halla en ningún manuscrito o versión antigua, es preferible retener la repetición.

Rubén tenía intenciones nobles, pero no las convirtió en acciones; en vez de ir a la batalla, se quedó en su pacífica y cómoda vida pastoril. La cría de ovejas era muy importante en la economía de Transjordania.

En el heb. hay una pequeña diferencia. En lugar de deliberaciones el heb. tiene “resoluciones”, vocablo que se escribe casi igual a “deliberaciones”. Este juego de palabras señala que las grandes resoluciones de Rubén nunca pasaron de ser meras deliberaciones.

El vocablo traducido balidos en el v. 16 usualmente significa “silbidos”. El verbo de la misma raíz heb. se usa en el sentido de “silbar para llamar”. Tal vez aquí haya una referencia a los silbidos de los pastores para llamar a sus ovejas.

Otra tribu transjordana que se mantuvo lejos de la batalla fue Gad. En el AT Galaad es la tierra de Israel al oriente del río Jordán. A veces el nombre designa todo el territorio desde el río Arnón en el sur, hasta el Yarmuc en el norte, pero en otros pasajes se refiere a solamente una parte de esta región. Aquí no incluye a Rubén ni a Manasés, puesto que ellos ya se han mencionado. Por lo tanto, aquí Galaad ha de referirse solamente a la tribu de Gad.

Dan tampoco acudió a la batalla. Algunos eruditos, aduciendo un vocablo ugarítico semejante, traducen “a sus anchas” en lugar de junto a los navíos. Sin embargo, la traducción tradicional parece preferible, indicando dónde se quedó Dan, así como el poema indica dónde quedaron Rubén, Galaad y Aser. Los danitas se quedaron trabajando en la marina, probablemente en Jope, o, si se refiere a Dan en el norte, en los puertos fenicios.

Aser también se quedó en la costa, en la llanura de Aco. Esta tribu sería afectada por la opresión de Jabín, y no estaba muy lejos del campo de batalla en el valle de Jezreel. Sin embargo, rehusó arriesgarse en el conflicto.

El agua influye para que tres tribus no lleguen a la batalla. Sin embargo, a la larga Jehová usará el agua para destruir al enemigo.

Después de comentar la participación de las varias tribus, el cántico da honra especial a Zabulón y Neftalí, las tribus más involucradas en la lucha. Las alturas del campo pueden ser el monte Tabor, o tal vez la frase sea algún modismo hoy desconocido.

Excusas para no colaborar

1. Los de la tribu de Rubén deliberaron sobre la decisión de pelear.

2. El deseo de cuidar el rebaño ganó sobre el deseo de pelear.

3. Los de la tribu de Dan se quedaron cuidando sus interes marítimos.

4. Los de la tribu de Aser se quedaron para habitar las bahías.

5. Los de Meroz son maldecidos porque no vinieron en ayuda a Jehová.

La batalla

La estrofa habla de la actuación de dos grupos de combatientes: los reyes de Canaán, y las estrellas y el torrente de Quisón. Concluye recordando la retirada de los reyes.

Han enumerado las tribus que fueron a la batalla. Ahora cuenta que en contra de ellas vinieron los reyes de Canaán. La repetición de reyes y combatieron evoca la fuerza de estos aliados de Jabín. Sin embargo, se quedaron con las manos vacías.

Ubica la batalla cerca de Tanaac y Meguido. Estas ciudades quedaban a unos 25 km. del monte Tabor, donde el combate se emprendió. Tal vez el ejército cananeo, habiendo sido repelido en el monte Tabor, encontró cortada su retirada en Tanaac por una creciente en el torrente de Quisón. Allí intentaría una defensa final. Al mencionar las aguas de Meguido (otro nombre del torrente de Quisón, el cántico anticipa con más claridad el medio que Dios usará para derrotar a los reyes.

En contra de los cananeos y a favor de Israel pelearon desde el cielo las estrellas y, en la tierra, el torrente de Quisón. Las estrellas podrían ser los ángeles, pero es más probable que se presenten como fuentes de lluvia, así como también se dice en cierto poema ugarítico. No se trata de un error científico, sino de una figura literaria. Sería absurdo vedar a los poetas el uso de figuras que no corresponden de todo a la realidad científica.

El arma, entonces, que Jehová usó en contra de los reyes de Canaán fue un aguacero. Este produjo una creciente en el torrente de Quisón, alimentado por las aguas que fluyeron de los montes. La creciente arrastró a los cananeos e hizo inútiles sus carros de hierro. Probablemente todo esto sucedió en la temporada seca del año, cuando los arroyos normalmente no tenían agua. De otra manera, Sísara hubiera tenido más cuidado de no quedar atrapado por el torrente. La lluvia, entonces, sería una clara señal de la intervención divina, y la creciente tomaría a los cananeos completamente por sorpresa. El aguacero también demostraría a los ejércitos que el Dios de la lluvia no era Baal, sino Jehová.

Aunque el cántico ha puesto mucho énfasis en quiénes de Israel acudieron a la batalla, aquí no incluye a los israelitas entre los combatientes. Más bien la batalla es de Jehová, quien utiliza como arma a la naturaleza. Sin embargo, los contrincantes de Jehová no son los dioses cananeos. Hay un solo Dios real, quien pelea desde los cielos, y los que se le oponen, aunque sean reyes, son meros seres humanos.

Evoca el sonido de los cascos de los caballos cuando los carros de Sísara huían en desorden. La segunda mitad del versículo contiene una onomatopeya en el heb., lit. “por el galope, galope de sus corceles”.

Maldición, bendición y escarnio

Esta estrofa maldice a Meroz, bendice a Jael y escarnece a la madre de Sísara. Concluye con otra maldición y bendición.

Tal vez Meroz sea una ciudad israelita. Había de estar en la región afectada por la opresión, en la región donde se libró la batalla o en la ruta de retirada de los cananeos, ya que el poema no maldice a los israelitas más alejados que no participaron en la batalla. Sin embargo, es más probable que Meroz era una ciudad gentil que tenía un pacto con Israel. Al no ayudar en la batalla, quebrantó el pacto, el cual contendría maldiciones para los incumplidos. Habiendo hablado ya de quiénes de Israel estuvieron en la batalla, el poema ahora enfoca la participación gentil. Meroz es maldecido en contraposición a Jael, gentil que peleó por Israel. El AT no promete bendición a los israelitas que participan en sus batallas, ni amenaza con maldición a los que no pelean, pero a los gentiles les promete bendición o maldición según el trato que dan a los descendientes de Abraham.

En ayuda de Jehová nos recuerda que la batalla era de Jehová, el rey de Israel. Los milicianos llegaron solamente para apoyarle. La última frase del versículo puede traducirse “contra los guerreros”.

El cántico bendice a Jael por haber matado a Sísara. Entre las mujeres significa “por encima de todas las demás mujeres”; el poema desea que Jael sea la mujer más bendecida de todas las que habitan en tiendas. La triple repetición de mujer subraya la humillación de Sísara.

El cántico muestra alegría por el engaño de Sísara. Jael le hizo sentir muy seguro, sirviéndole una bebida mejor que la que había pedido (irónicamente, Sísara, habiendo sido derrotado por un exceso de agua, ahora pide más agua), y presentándosela en la mejor taza que tenía. Las manos tan atentas luego atacaron con la estaca y el mazo. Dramáticamente, el poema no revela el nombre de Sísara hasta decir que Jael le golpeó. Sobre la sien.

¡Cuenten con nosotros!

1. De Efraín, Benjamín, y Maquir vinieron con ganas.

2. Los jefes de Isacar fueron con Débora.

3. Los de Zabulón expusieron hasta su vida.

4. Jael hizo hazaña al matar a Sísara.

La venganza

El pasaje relata la alegría que sintieron los israelitas porque Jael había engañado a Sísara. Fingió hospitalidad, ofreciéndole leche cuando pidió agua, lo cubrió par

a esconderlo, y después lo mató. La poesía se burla de la madre de Sísara, mostrando el contraste entre ella como madre cananea con una madre de los israelitas.

Todo el pueblo estaba frenético porque habían derrotado a los enemigos. A veces el nacionalismo ciega los ojos a la objectividad y no nos permite razonar sabiamente. La actitud refleja el espíritu vengativo que caracterizó esa época, pero no la tomemos como norma que debiéramos seguir. Más bien, recordemos las palabras de Jesús: “Amad a vuestros enemigos”.

Se traza la caída del opresor a cámara lenta. Parece indicar que él estaba de pie cuando Jael lo atacó. Tal vez describe la caída de Sísara desde su cama, primero sobre sus rodillas, y luego tendido sobre el suelo, donde murió. O quizás las primeras dos oraciones pinten la caída de Sísara en sueño. El verbo traducido quedó tendido se usa la mayoría de veces para significar “acostarse para dormir”. El clímax, entonces, llega en la última palabra: donde Sísara había caído, vencido por el sueño, allí mismo cayó destruido. La palabra heb. significa “destruido violentamente”.

La burla a la madre de Sísara se contrasta con la bendición de Jael. Inicialmente provoca cierta simpatía para la madre. Sentimos tristeza al verle esperando ansiosamente a su hijo, quien nunca regresará. Sin embargo, los próximos versículos revelarán su avaricia y crueldad. La madre cananea es lo contrario de Débora, madre en Israel.

Ya hay algunos detalles que comienzan a modificar nuestra actitud. La ventana-celosía indica que la cananea vive en una casa (a continuación veremos que ha de ser suntuosa), no en una tienda sencilla como Jael. Las referencias a los carros nos hacen recordar que su hijo es un opresor cruel que ha salido para aplastar a la resistencia israelita. La palabra traducida ruedas realmente se refiere al sonido de los cascos de los caballos. La madre ansiosamente espera oír esos cascos, señalando la llegada triunfal del ejército cananeo, pero el lector ya los ha oído, huyendo de la batalla.

Las palabras de las damas parecen distraer a la madre de Sísara de sus preocupaciones. Por supuesto, las cananeas más sabias estaban totalmente equivocadas. El hecho que la madre tenía damas indica que ella era de la clase alta. Puede hasta implicar que Sísara fuera rey de Haroset-goím. Si así fuera, su madre podría ser la mujer más importante de la ciudad. En muchos de los pueblos del Antiguo Oriente la primera dama no era la esposa del rey, sino su madre.

No solo los guerreros cananeos, sino también sus mujeres eran opresores egoístas. Su avaricia resalta por la repetición de botín cuatro veces. Calmaban su ansiedad repitiéndose que el ejército tardaba porque había tanto botín israelita que recoger. Aun los veinte años de saqueos no había saciado su avaricia.

Las damas traen a colación dos clases de botín, ambas de interés para el sexo femenino. Lo que más despierta nuestra antipatía es su alegría por el botín sexual. El vocablo traducido joven es lit. “vientre”. Las señoritas israelitas serían tomadas cautivas para satisfacer sexualmente a los cananeos y darles hijos. Las señales de alegría en relación con esta esclavitud sexual es especialmente chocante en labios femeninos. Es también irónica, porque sabemos que Sísara ha sido destruido a los pies (lit., “entre los pies”) de una mujer.

El otro botín es textil. La ropa bordada de colores sería el producto de muchas horas de trabajo femenino. Tendría un alto valor económico.

Muchos eruditos enmiendan el heb.. La RVA sigue el heb. estrictamente con pocas excepciones. Su enmienda más significativa es la última frase, donde el heb. tiene “para los cuellos de botín”, una expresión oscura. La enmienda afecta solamente las vocales. Otras propuestas para esta frase incluyen “botín para su cuello” y «para el cuello del saqueador». El sentido general es claro: la tela robada de las israelitas adornaría el cuello de los saqueadores.

Joya bíblica “¡Perezcan así todos tus enemigos, oh Jehová! Pero los que te aman sean como el sol cuando se levanta en su poderío».

El cántico deja a las cananeas abruptamente, para concluir con otra maldición para los enemigos de Jehová y una bendición para los que le aman.

Los opresores de Israel son enemigos de Jehová porque maltratan a su pueblo. La maldición es que perezcan así: que sean derrotados como los reyes de Canaán, que mueran como Sísara, y que sus esperanzas rapaces se conviertan en desilusión, tal como en el caso de la madre de Sísara.

Los pactos del antiguo mundo exigían que el vasallo “amara” al soberano. No se trataba de un amor sentimental, sino de la lealtad. Es en este sentido que el AT exige que Israel ame a Jehová. La bendición es que los que le son leales sean coronados con cada vez más éxito y bienestar, así como el sol aumenta su luz y calor en su marcha triunfante de un extremo del cielo al otro.

La última oración no es parte del poema, sino la conclusión de la narración en prosa.

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