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Jueces 16: Sansón en Gaza

Pastor Lionel

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Las cuerdas de arco se hacían de intestinos retorcidos o de tendones de animales. Naturalmente, tenían más resistencia antes de secarse, y además, siete cuerdas eran más fuertes que una. Sansón da a entender que las cuerdas tendrían un efecto mágico, pues si lo atan con siete cuerdas nuevas perderá su fuerza.

Aunque no revela su secreto, Sansón da una pista. Las siete cuerdas de intestinos retorcidos corresponden a sus siete trenzas (ver donde la palabra traducida mechones se refiere a cabello en trenzas). Confiado, Sansón comienza a jugarse la vida.

Entre la “revelación” y una próxima visita de Sansón, Dalila recibe las siete cuerdas. Evidentemente Sansón permite que Dalila lo ate, contaminándose así por el contacto con los intestinos frescos. Cuando ella le grita que los filisteos le atacan, él, sin más, rompe las cuerdas. El verbo traducido toca es lit. “huele”. El cordel hecho de fibras de estopa se quema tan fácilmente que es como si se disolviera al no más sentir el olor del fuego.

Varios filisteos esperaban en un cuarto para atacar a Sansón. Al ver su fuerza, se quedaron escondidos. Así que, Sansón no se dio cuenta de la traición de Dalila. Para él, fue solamente un juego entre enamorados.

Dalila, seguramente en forma cariñosa, hipócritamente reprocha la falta de sinceridad de Sansón, pero Sansón de nuevo contesta con engaño. La palabra traducida soga es la misma que se vierte por “cuerda”; de modo que Sansón ya ha demostrado que las sogas nuevas no le pueden retener. Sin embargo, Dalila no lo sabe. Posiblemente se consideraba que lo nuevo tenía alguna potencia sobrenatural. Sansón todavía no toma en serio la “diversión inocente” de Dalila.

Sansón se acerca un poquito más a la revelación de la verdad. Las sogas serían más parecidas a sus trenzas que las cuerdas de arco.

El tercer intento de Dalila también fracasa, pero le lleva todavía más cerca de la verdad. Sansón deja de hablar de cuerdas y sogas para señalar directamente su pelo. También sugiere más claro que nunca que no será dominado por un medio normal. Esta vez Dalila hace dormir a Sansón antes de hacer la prueba. La parte del que está entre corchetes fue omitida del Texto Masorético porque posiblemente la vista de algún copista saltó de aseguras en el a aseguró.

Dalila no se da por vencida. Manipula a Sansón de la misma manera que la novia de Timnat; comp. exposición. Su hipocresía es completa cuando reclama que el corazón de Sansón no está con ella, es decir, que no ha sido sincero con ella. Su amor al dinero le acicatea, y día tras día presiona a Sansón hasta que él no aguanta más. De nuevo, el invencible en batalla no puede resistir la insistencia de la mujer que ama. Siente que está en mortal angustia, pero ceder ante la presión de Dalila lo llevará lit. a su muerte.

La revelación a Dalila es también una revelación al lector. Hasta aquí la historia no ha dicho que la fuerza de Sansón tenga que ver con su pelo. El ha tenido en poco su nazareato, pero reconoce que si corta la más visible señal del voto, perderá su poder. Cuando confiesa que es nazareo de Dios, es la primera vez en la historia que ha hablado de Dios a otra persona. Aún ahora se limita al vocablo Dios, sin aclarar si habla de Jehová, o algún dios pagano.

Cuando los gobernantes filisteos llegaron con la plata, Dalila, traicionera hasta el fin, hace dormir a Sansón sobre sus rodillas. Según el heb., fue ella quien le cortó las trenzas (ver la nota). El hombre tuvo que traerle la navaja, porque Sansón dormía sobre sus rodillas.

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