Jueces 1: Judá y Simeón capturan a Adoni-bezec

Pastor Lionel

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Se menciona solamente una conquista de parte de las tribus del norte, la de Betel. A primera vista parece exitosa, pero en el fondo es todo lo contrario. Aunque el poder de Jehová estaba con la casa de José para darles victoria, no confiaron en ese poder. Más bien, lograron la conquista a través de un pacto con un cananeo. El texto dedica más espacio a este pacto que a la conquista en sí. La expresión heb. traducida tendremos misericordia de ti emplea lenguaje propio de un pacto; podría traducirse “haremos lealtad contigo”. Hay bastante similitud con la historia de Rajab, pero ella se convierte a Jehová. En cambio, el hombre aquí edifica otra Luz, otra ciudad cananea como la suya.

La conquista de Betel al inicio del relato de las campañas en el norte es paralela a la conquista de Bezec por Judá. Dentro de este paralelo hay dos contrastes importantes. Jehová dio victoria a Judá, pero la casa de José logró su triunfo mediante su pacto con el cananeo. Adonibezec fue sometido totalmente a Dios y Judá, pero el hombre de Luz salió libre con todo su clan; la palabra traducida familia se refiere a un grupo más amplio que la familia nuclear) para perpetuar su cultura pagana y corrupta.

La casa de José cambiaría el nombre de Luz por Betel, ratificando así el nombre puesto por Jacob. Josué había derrotado al rey de Betel en batalla, pero el libro de Josué no menciona que la ciudad fuera tomada. No debemos pensar que el nombre Luz signifique “luz” en castellano, sino “almendro”.

La palabra traducida por favor no implica que los espías cortésmente hayan suplicado un favor. El hombre estaba amenazado de muerte si no revelaba la información. La entrada de la ciudad no sería la puerta, cuya ubicación los espías hallarían fácilmente. Más bien, preguntaron cómo y dónde podrían entrar en la ciudad para conquistarla. En Jueces las victorias de Ehud, Jael, Gedeón, Abimelec, los enemigos de Sansón y el ejército de Israel que peleó contra Benjamín también resultan de alguna estrategia astuta.

El sitio de la nueva Luz es desconocido. La tierra de los heteos era propiamente Asia Menor, pero podría incluir también el norte de Siria, subyugado por los heteos.

El relato sobre Manasés comienza y concluye diciendo que esta tribu no echó a los cananeos de su territorio. Las ciudades que no poseyó estaban en Isacar y Aser, pero en algún momento habían sido asignadas a Manasés. Eran sitios estratégicos, ya que separaban a Galilea del resto de Israel y controlaban las rutas comerciales que pasaban por el valle de Jezreel. Así como Judá, Manasés no tuvo éxito militar en el valle. Las aldeas de cada ciudad eran los pueblos cercanos sin muros. En tiempos de peligro sus habitantes huían a la ciudad amurallada.

Posteriormente Israel logró someter a los habitantes de estas ciudades a trabajos forzados, una práctica cananea mencionada en los textos ugaríticos. Al decir que Israel sometió a los cananeos, es posible que el texto aluda a David y Salomón. Sin embargo, indican que fueron las tribus quienes impusieron el tributo laboral. Se refuerza esta impresión. La presencia de las ciudades cananeas habrá influido en la idolatría de Israel, y la asimilación de los cananeos subyugados en las tribus del norte habrá contribuido al sincretismo religioso siglos después en el reino del norte.

Gezer también era un sitio estratégico, controlando la carretera de la planicie costera a Jerusalén a través del valle de Ajalón. Israel nunca conquistó esta ciudad, pero fue incorporada a la nación cuando el faraón la dio a Salomón.

Desobediencia costosa

Se presenta una lista de fracasos del pueblo de Israel.

Aunque por alguna razón no se mencionan las tribus de Rubén, Simeón, Gad ni Leví, posiblemente las incluye a todas empleando el término inclusivo de Israel. La implicación lógica es que, en términos generales, las doce tribus eventualmente se acomodaron a convivir con los moradores de aquellos lugares que eran paganos.

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