Tercera de Juan: El gozo del maestro

Pastor Lionel

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No sabemos nada acerca de Demetrio salvo que probablemente fuera el portador de esta carta de Juan para Gayo. El libro de Hechos menciona a un platero de Efeso llamado Demetrio que se opuso a Pablo, pero lo más probable es que sea otro hombre. En contraste con el corrupto Diótrefes, Demetrio tenía gran interés por la verdad. Juan personifica la verdad como un testimonio al carácter y a la enseñanza de Demetrio. En otras palabras, si la verdad pudiera hablar por sí misma, hablaría en favor de Demetrio. Cuando Demetrio llegó, Gayo, sin duda alguna, le brindó hospitalidad.

3Jn 1:13 Salutaciones finales

Yo tenía muchas cosas que escribirte, pero no quiero escribírtelas con tinta y pluma,

3Jn 1:14 porque espero verte en breve y hablaremos cara a cara.[l]

Mientras 2 Juan pone de relieve la necesidad de negarles la hospitalidad a los falsos maestros, Juan exhorta a que se siga dando hospitalidad a quienes enseñan la verdad. La hospitalidad es un indicio sólido de apoyo a las personas y a su trabajo. Significa darles nuestros recursos para que se sientan cómodos y su viaje sea más llevadero. Busque activamente formas creativas de mostrar su hospitalidad a los obreros de Dios. Una de ellas pudiera ser mediante una carta de ánimo, un regalo, el apoyo económico, la hospitalidad y la oración.

La conclusión de esta epístola es muy parecida a la de la 2 Jn, lo que indica que ambas salieron de la misma mano. El apóstol afirma que muchas cosas tendrá todavía que decirle, pero como espera ver a Gayo muy pronto, entonces podrán tratar los asuntos ampliamente. El viaje al que alude el apóstol no sabemos si fue un viaje especial para reducir al rebelde Diotrefes o bien un viaje misionero por diversas iglesias del Asia Menor.

A la manera oriental, San Juan le desea la paz, pero una paz que implica un don que el mundo no puede dar y que proviene de la amistad y comunión con Dios. La expresión la paz sea contigo era el saludo propio de los judíos. Aquí, sin embargo, está ya lleno de un profundo significado cristiano. Jesucristo resucitado también saludaba a sus discípulos con la paz. Y en la última cena, al despedirse de sus discípulos en el cenáculo, les decía: “La paz os dejo, mi paz os doy.”

Como la carta no va dirigida a una comunidad, los saludos son personales. Gayo es encargado de transmitir los saludos del apóstol a los que reconocen su autoridad. Diotrefes no le hubiera permitido dirigirse a toda la comunidad en nombre de Juan, ni siquiera leer su carta en presencia de la iglesia reunida. Por eso, le ruega que salude a todos los amigos nominalmente, en particular.

(1:15) La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda tú a los amigos, a cada uno en particular.

Aquí llegamos al propósito de esta carta, y se nos presentan dos de los personajes importantes de la historia.

Está Diótrefes. Ya hemos visto en la Introducción cuál era la situación en que estaban implicados Juan y Diótrefes y Demetrio. En la Iglesia Primitiva había un doble ministerio. Estaban los apóstoles y los profetas, cuya esfera no se limitaba a ninguna congregación local, y cuya autoridad se extendía a toda la Iglesia. Y estaban también los ancianos, que eran los responsables permanentes y las espinas dorsales de las congregaciones locales. En los primeros días de la Iglesia esto no suponía ningún problema, porque las congregaciones locales eran todavía en gran parte como bebés, que no habían aprendido a andar por sí mismas y a manejar sus propios asuntos. Pero, conforme fue pasando el tiempo, se produjo una tensión entre las dos clases de ministerio. Conforme las iglesias locales se. fueron haciendo más fuertes y más conscientes de su identidad, fueron estando cada vez menos dispuestas a someterse al control remoto o a la invasión de los extranjeros.

Este problema sigue existiendo en parte entre nosotros. Existe el evangelista itinerante, que bien puede ser que tenga una teología y una metodología muy diferentes de las de la iglesia local establecida. En las iglesias jóvenes se vive la cuestión de hasta cuándo deben permanecer los misioneros en control y cuándo se considerará que .ha llegado el momento de que se retiren y dejen que las iglesias indígenas gobiernen sus propios asuntos.

En esta carta, Diótrefes es el representante de la congregación local. No está dispuesto a aceptar la autoridad de Juan, el varón apostólico, ni a recibir a los misioneros itinerantes. Está tan decidido a que la iglesia local dirija sus propios asuntos que llega hasta a echar a los que están dispuestos a aceptar la autoridad de Juan y a recibir a los predicadores ambulantes. No podemos decir exactamente lo que representa Diótrefes. Por supuesto que no es un obispo en el sentido moderno de la palabra. Puede que fuera un anciano con carácter. O un miembro agresivo de la congregación, que fuera barriendo a todos los que se pusieran a su paso con la fuerza de su personalidad. Es indudable que surge como un personaje fuerte y dominante.

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