Juan 1: La palabra Eterna

No pretendemos quitar al texto nada de su originaria fuerza afirmativa, ni queremos debilitarlo o trivializarlo, porque eso sería deshonesto. La exégesis debe aclarar lo que el texto quiere decir y dice de hecho en su tenor original. Pero hoy debemos afrontar el texto con los ojos de una teoría que han quedado deslumbrados por la persecución nazi de los judíos, por Auschwitz. Después de ese nombre, después del holocausto, la teología dogmática no puede avanzar ciertamente con la autosuficiencia de antes. No se puede hablar de Dios, del cristianismo y del judaísmo con la irreflexión con que se venía haciendo. Los «frentes» ya no están tan determinados como podría parecer por el Evangelio según Jn. Es ésta una molestia suplementaria que creo debe estimularnos tanto a mis lectores como a mí. Es el inconveniente de tener que hacerse esta pregunta: ¿Qué es lo que se debe mantener de la fe cristiana en la mesianidad de Jesús, en su filiación divina, cuando en base a esa fe se ha podido llegar a una opresión milenaria de los judíos, a los pogroms de la edad media y de hoy, al holocausto? Cualquier cristología y teología que evita esa prueba e inconveniencia -y por desgracia los ejemplos de tal actitud son muchos- hay que considerarla hoy como facilona, superficial, poco seria y de ninguna ayuda. Hay que replantear de un modo nuevo la discusión entre judaísmo y cristianismo que plantea el Evangelio según Juan.

2. Y desde luego hay que hacerlo en el sentido en que lo hace la declaración sobre los judíos del concilio Vaticano II, la cual dice:

«En su reflexión sobre el misterio de la Iglesia el santo sínodo medita en el vínculo con que el pueblo de la nueva alianza está espiritualmente unido a la descendencia de Abraham. «Reconoce así la Iglesia de Cristo que, según el misterio salvífico de Dios, los comienzos de su fe y de su elección se encuentran ya en los patriarcas, en Moisés y los profetas. Confiesa que todos los fieles cristianos, como hijos de Abraham por la fe están incluidos en la vocación de ese patriarca y que en la salida del pueblo elegido de la tierra de esclavitud estaba misteriosamente transfigurada la salvación de la Iglesia. Por ello tampoco puede olvidar la Iglesia que a través del pueblo, con quien Dios por su inefable misericordia concertó la antigua alianza, recibió la revelación del Antiguo Testamento y se nutre de la raíz del buen olivo, en él han sido injertados los gentiles como esquejes silvestres. La Iglesia cree, en efecto, que Cristo, nuestra paz, ha reconciliado por la cruz a judíos y gentiles resumiéndolas en sí mismo.

»La Iglesia tiene asimismo siempre delante de los ojos las palabras del apóstol Pablo, el cuál dice de sus connacionales que «a ellos pertenecen la adopción final, y la gloria, y las alianzas, y la legislación, y el culto, y las promesas; a ellos pertenecen los patriarcas, y de ellos procede, según la carne, Cristo» (Rom_9:4-5), el hijo de María virgen. También tiene presente que del pueblo judío proceden los apóstoles, fundamentos y columnas de la Iglesia, así como la mayor parte de los primeros discípulos que anunciaron al mundo el evangelio de Cristo.

»Como certifica la Escritura, Jerusalén no conoció el tiempo de su visita y una gran parte de los judíos no acogió el evangelio, y no pocos hasta se opusieron a su difusión. Pese a lo cual, y estando al testimonio del apóstol, los judíos continúan siendo amados por Dios en consideración a los patriarcas; porque sus dones de gracia y su vocación son irrevocables. Con los profetas y el propio apóstol la Iglesia aguarda el día, que sólo Dios conoce, en el que todos los pueblos invoquen al Señor con una sola voz y le sirvan hombro con hombro (Sof_3:9).

»Siendo, pues, tan rica la herencia espiritual, común a cristianos y judíos, el santo sínodo quiere promover el conocimiento y respeto mutuo, que es fruto sobre todo de los estudios bíblicos y teológicos así como del diálogo fraterno.

Compártelo con tus redes

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Tu Opinión es muy importante para nosotros

Deja un comentario

También Podría interesarte

Allí estaré

Cuando tu risa desborde tu alegría, cuando el éxito corone tus esfuerzos, cuando la salud sea plena, y la vida generosa allí estaré. Cuando la

Leer Más >>
Saciar la sed

Saciar la sed

Cuenta una leyenda oriental que un hombre buscaba en el desierto agua para saciar su sed. Después de mucho caminar, ya muy fatigado, con la

Leer Más >>