Josué 21: Ciudades levíticas

La tribu de Leví debía dispersarse y vivir en ciudades a todo lo largo y ancho de Israel. Debía hacer provisión para el culto y la enseñanza de la Ley. Como los levitas no tenían tierra propia, se sostenían con el diezmo dedicado a Dios. La tribu estaba dividida en tres clanes que descendían de los tres hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari. Cada clan recibió sus ciudades por medio del rito de echar suertes.

Jos 21:1 Los jefes de los padres de los levitas vinieron al sacerdote Eleazar, a Josué hijo de Nun y a los cabezas de los padres de las tribus de los hijos de Israel,

Jos 21:2 y les hablaron en Silo en la tierra de Canaán, diciendo: Jehová mandó por medio de Moisés que nos fuesen dadas ciudades donde habitar, con sus ejidos para nuestros ganados.

En este período de la historia de Israel, las ciudades eran sitios cerrados con murallas fortificadas para la defensa. Se construían normalmente sobre una colina —también como protección— y estaban rodeadas de ejidos , donde la gente apacentaba su ganado.

Los levitas debían ministrar delante de Dios de parte de todo el pueblo. Por eso recibieron ciudades esparcidas en toda la nación. Aunque Jerusalén estaba lejos de las casas de muchos israelitas, casi nadie tenía que viajar por más de un día para llegar a una ciudad levítica.

Jos 21:3 Entonces los hijos de Israel dieron de su propia herencia a los levitas, conforme al mandato de Jehová, estas ciudades con sus ejidos.

Jos 21:4 Y la suerte cayó sobre las familias de los coatitas; y los hijos de Aarón el sacerdote, que eran de los levitas, obtuvieron por suerte de la tribu de Judá, de la tribu de Simeón y de la tribu de Benjamín, trece ciudades.

Jos 21:5 Y los otros hijos de Coat obtuvieron por suerte diez ciudades de las familias de la tribu de Efraín, de la tribu de Dan y de la media tribu de Manasés.

Los coatitas estaban divididos en 4 familias mayores y se les entregaron 23 ciudades. Una de las 4 familias descendía de Moisés y Aarón y recibió 13 ciudades en Judá, Simeón y Benjamín. Las restantes 3 familias recibieron 10 ciudades en Efraín, Dan y Manasés.

Jos 21:6 Los hijos de Gersón obtuvieron por suerte, de las familias de la tribu de Isacar, de la tribu de Aser, de la tribu de Neftalí y de la media tribu de Manasés en Basán, trece ciudades.

Los descendientes de Gersón recibieron 13 ciudades en el territorio de Isacar, Aser, Neftalí y al este de Manasés. Esto las convirtió en las ciudades levíticas más septentrionales.

Jos 21:7 Los hijos de Merari según sus familias obtuvieron de la tribu de Rubén, de la tribu de Gad y de la tribu de Zabulón, doce ciudades.

Los meraritas recibieron 12 ciudades en los territorios de Rubén, Gad y Zabulón.

Jos 21:8 Dieron, pues, los hijos de Israel a los levitas estas ciudades con sus ejidos, por suertes, como había mandado Jehová por conducto de Moisés.

Jos 21:9 De la tribu de los hijos de Judá, y de la tribu de los hijos de Simeón, dieron estas ciudades que fueron nombradas,

Jos 21:10 las cuales obtuvieron los hijos de Aarón de las familias de Coat, de los hijos de Leví; porque para ellos fue la suerte en primer lugar.

Jos 21:11 Les dieron Quiriat-arba del padre de Anac, la cual es Hebrón, en el monte de Judá, con sus ejidos en sus contornos.

Jos 21:12 Mas el campo de la ciudad y sus aldeas dieron a Caleb hijo de Jefone, por posesión suya.

Jos 21:13 Y a los hijos del sacerdote Aarón dieron Hebrón con sus ejidos como ciudad de refugio para los homicidas; además, Libna con sus ejidos,

Jos 21:14 Jatir con sus ejidos, Estemoa con sus ejidos,

Jos 21:15 Holón con sus ejidos, Debir con sus ejidos,

Jos 21:16 Aín con sus ejidos, Juta con sus ejidos y Bet-semes con sus ejidos; nueve ciudades de estas dos tribus;

Jos 21:17 y de la tribu de Benjamín, Gabaón con sus ejidos, Geba con sus ejidos,

Jos 21:18 Anatot con sus ejidos, Almón con sus ejidos; cuatro ciudades.

Jos 21:19 Todas las ciudades de los sacerdotes hijos de Aarón son trece con sus ejidos.

Jos 21:20 Mas las familias de los hijos de Coat, levitas, los que quedaban de los hijos de Coat, recibieron por suerte ciudades de la tribu de Efraín.

Jos 21:21 Les dieron Siquem con sus ejidos, en el monte de Efraín, como ciudad de refugio para los homicidas; además, Gezer con su ejidos,

Jos 21:22 Kibsaim con sus ejidos y Bet-horón con sus ejidos; cuatro ciudades.

Jos 21:23 De la tribu de Dan, Elteque con sus ejidos, Gibetón con sus ejidos,

Jos 21:24 Ajalón con sus ejidos y Gat-rimón con sus ejidos; cuatro ciudades.

Jos 21:25 Y de la media tribu de Manasés, Taanac con sus ejidos y Gat-rimón con sus ejidos; dos ciudades.

Jos 21:26 Todas las ciudades para el resto de las familias de los hijos de Coat fueron diez con sus ejidos.

Jos 21:27 A los hijos de Gersón de las familias de los levitas, dieron de la media tribu de Manasés a Golán en Basán con sus ejidos como ciudad de refugio para los homicidas, y además, Beestera con sus ejidos; dos ciudades.

Jos 21:28 De la tribu de Isacar, Cisón con sus ejidos, Daberat con sus ejidos,

Jos 21:29 Jarmut con sus ejidos y En-ganim con sus ejidos; cuatro ciudades.

Jos 21:30 De la tribu de Aser, Miseal con sus ejidos, Abdón con sus ejidos,

Jos 21:31 Helcat con sus ejidos y Rehob con sus ejidos; cuatro ciudades.

Jos 21:32 Y de la tribu de Neftalí, Cedes en Galilea con sus ejidos como ciudad de refugio para los homicidas, y además, Hamot-dor con sus ejidos y Cartán con sus ejidos; tres ciudades.

Jos 21:33 Todas las ciudades de los gersonitas por sus familias fueron trece ciudades con sus ejidos.

Jos 21:34 Y a las familias de los hijos de Merari, levitas que quedaban, se les dio de la tribu de Zabulón, Jocneam con sus ejidos, Carta con sus ejidos,

Jos 21:35 Dimna con sus ejidos y Naalal con sus ejidos; cuatro ciudades.

Jos 21:36 Y de la tribu de Rubén, Beser con sus ejidos, Jahaza con sus ejidos,

Jos 21:37 Cademot con sus ejidos y Mefaat con sus ejidos; cuatro ciudades.

Jos 21:38 De la tribu de Gad, Ramot de Galaad con sus ejidos como ciudad de refugio para los homicidas; además, Mahanaim con sus ejidos,

Jos 21:39 Hesbón con sus ejidos y Jazer con sus ejidos; cuatro ciudades.

Jos 21:40 Todas las ciudades de los hijos de Merari por sus familias, que restaban de las familias de los levitas, fueron por sus suertes doce ciudades.

Jos 21:41 Y todas las ciudades de los levitas en medio de la posesión de los hijos de Israel, fueron cuarenta y ocho ciudades con sus ejidos.

Jos 21:42 Y estas ciudades estaban apartadas la una de la otra, cada cual con sus ejidos alrededor de ella; así fue con todas estas ciudades.

Jos 21:43 De esta manera dio Jehová a Israel toda la tierra que había jurado dar a sus padres, y la poseyeron y habitaron en ella.

Jos 21:44 Y Jehová les dio reposo alrededor, conforme a todo lo que había jurado a sus padres; y ninguno de todos sus enemigos pudo hacerles frente, porque Jehová entregó en sus manos a todos sus enemigos.

Jos 21:45 No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la casa de Israel; todo se cumplió.

Este pasaje resume toda la primera parte del libro y su mensaje central: Dios es fiel al obediente. El Señor prometió la tierra de Canaán a la simiente de Abraham; les prometió la victoria; y les prometió reposo. Todo lo que el Señor les prometió se ha cumplido.

División de la tierra entre las doce tribus y designación de las ciudades de refugio. De norte a sur, y ambos lados del río Jordán, se establecieron ciudades de refugio para ofrecer protección a quienes habían provocado involuntariamente la muerte de alguna persona.

Dios se mostró fiel al cumplir todas las promesas que le había dado a Israel. El cumplimiento de algunas de ellas tomó varios años, pero «todo se cumplió». Sus promesas serán cumplidas según su calendario, no el nuestro. Pero sabemos que su Palabra es segura. Mientras más aprendamos de las promesas que Dios ha cumplido, y sigue cumpliendo, será más fácil esperar por aquellas que han de venir. Algunas veces nos volvemos impacientes, y queremos que Dios actúe de una determinada manera ahora. En cambio, debemos cumplir con fidelidad aquello que sabemos que Dios quiere que hagamos y confiar en El en lo que respecta al futuro.

Ciudades levíticas

Las ciudades levíticas pueden ser llamadas centros de la ley o Torah, lugares donde la enseñanza de Dios debía ser estudiada, interpretada y practicada. Que esto fuese realidad significaría para la vida del pueblo la reproducción de la fe por generaciones. El capítulo puede bosquejarse como sigue:

(1) Introducción al sorteo de ciudades para Leví.

(2) Veintitrés ciudades para las familias de Cohat.

(3) Trece ciudades para las familias de Gersón.

(4) Doce ciudades para las familias de Merari.

(5) Conclusión.

El número total de las ciudades levíticas fue 48. Es el producto de doce multiplicado por cuatro, un número que denota universalidad. El número significaba la influencia de la enseñanza divina que habría de penetrar en todos los aspectos de la vida de cada tribu.

Algunos comentaristas ven este capítulo como clave para la comprensión de todo el libro. Especialmente los últimos versículos dan una especie de conclusión a todas las promesas hechas por Dios a su pueblo a través del relato que contiene el libro.

Veamos:

* El Señor dio a Israel toda la tierra que él había prometido dar a sus padres.

* Ahora Israel ha tomado posesión de la tierra.

* El Señor dio descanso a los israelitas.

* Ninguno de sus enemigos pudo enfrentarlos.

* El Señor entregó a todos sus enemigos en sus manos.

Descendientes de Leví

En la práctica no todos los levitas cumplieron las mismas funciones. Por ejemplo: los descendientes de Aarón fueron sacerdotes en un sentido estricto; los otros descendientes de Cohat tenían la responsabilidad de transportar las partes sagradas del tabernáculo. Las familias de Gersón y Merari estaban a cargo de otras partes del tabernáculo. Debido a que este sacerdocio no pudo traer la perfección fue necesario que se levantase un sacerdocio superior, de otra tribu y de la orden deMelquisedec, que se cumplió en Cristo.

* Todas las promesas de Dios fueron cumplidas por él.

De esta manera este capítulo adquiere el nivel de clave en todo el relato, pues las ciudades levíticas son inseparables del proceso de herencia, posesión y encuentro del descanso en la tierra. Sin este sistema de centros de la Torah el proceso no solo hubiera sido incompleto sino también una frustración. La presencia activa de los levitas fue significativa en todo el proceso de apropiación de la tierra prometida. Ellos portaban el arca del pacto durante la gran transición del desierto a la tierra prometida y ellos marcharon con ella alrededor de Jericó. Estuvieron presentes en la reunión de la congregación en Siquem. Después de esta ocasión no se vuelve a mencionar el arca en el libro de Josué. En su lugar en este cap. 21 se mencionan 48 ciudades donde los levitas van a funcionar como los interlocutores válidos entre Dios y el pueblo.

Una visión del libro de Deuteronomio permite establecer cuáles eran las funciones pedagógicas de los levitas:

* Debían mantener viva la memoria histórica del pueblo por medio de los relatos de las tradiciones históricas.

* Debían dar la enseñanza básica de principios de actitud y de conducta.

* Debían establecer una autoidentidad auténtica.

* Debían hacer la aplicación de las enseñanzas de Jehová a casos específicos.

De esta manera se puede notar como la ley de Dios, su enseñanza y su meditación serían accesibles para todos. En esta época no había una centralización del culto, sino que la presencia de Dios era una realidad en cada habitación israelita y en cada tribu por la presencia de comunidades levíticas que cumplirían las funciones mencionadas.

¿Quiénes eran los levitas? A esta pregunta se puede responder sencillamente como descendientes de Leví uno de los doce hijos de Jacob. En el libro de Génesis se narra como Simeón y Leví estuvieron involucrados en una violenta ofensiva contra los cananeos debido a que se vengaron por la violación de su hermana Dina. Esto trajo a Jacob animadversión entre los cananeos y ferezeos. Jacob profetizó que descendientes de los dos hermanos iban a estar esparcidos entre Israel. Significó para Simeón ser absorbido entre Judá; significó para Leví estar disperso entre las tribus de Israel con funciones sacerdotales.

Se pueden identificar las familias principales de la tribu de Leví. En el período anterior a la monarquía los levitas fueron los maestros, teólogos, consejeros y predicadores. Ellos integraron en un cuerpo coherente las memorias y las historias de varios grupos que llegaron a ser parte de Israel.

Como se mencionó anteriormente, la distribución de las ciudades levíticas en todo el territorio del pueblo tiene una connotación para el carácter del mensaje que Dios ofrece a toda la humanidad y al pueblo escogido en sí.

Hay una implicación de que la enseñanza estaba dirigida para todas las naciones. Realmente cada evento del pueblo de Israel tenía una dirección universal y no meramente local. El cruce del Jordán fue ordenado por el Señor de toda la tierra. Su objetivo fue que todos los pueblos de la tierra pudiesen llegar al conocimiento del poder de Jehová. La ley escrita fue plantada en la tierra para que todos pudieran leerla, no para que se limitara al arca.

Si se mira todo el libro desde la perspectiva de la función de los levitas, se encuentran conclusiones muy sugestivas de este cap. 21 para el pueblo de Dios hoy. Recuérdese que ese pueblo ahora es “real sacerdocio” en este mundo.

* Como los levitas trajeron el símbolo de la presencia y propósito de Dios para guiar a las doce tribus dentro de una nueva manera de vivir en la tierra prometida, así la fidelidad a Dios por parte de su pueblo ahora debe representar auténticamente la realidad del reino de Dios ante todas las naciones de la tierra.

* Así como los levitas interpretaron la ley de Dios para todas las clases de israelitas, el pueblo de Dios hoy el “sacerdocio” debe hacer inteligible la enseñanza de Dios a todos los lenguajes y culturas y siempre en términos comprensibles y asequibles.

* Como los levitas fueron una asociación que transcendió las lealtades tribales, el “sacerdocio real” de ahora debe trascender los intereses nacionalistas, clasistas y étnicos, yendo hacia la meta de ser un pueblo unido bajo un solo Dios.

* Como los levitas ofrecieron sacrificios para la reconciliación del pueblo con Dios, así el “real sacerdocio” ahora debe esforzarse en pro de la reconciliación de las fuerzas en conflicto, dentro de la sociedad, entre naciones, y de individuos con Dios. El apóstol Pablo precisamente habla del ministerio de la reconciliación.

* Como los levitas bendijeron al pueblo y como ellos funcionaban como mediadores de esa bendición en cada una de las ciudades levíticas, así el “real sacerdocio” de hoy debe ser el conducto por donde el ser humano puede recibir la plenitud de la vida abundante que Dios ofrece.

* Así como los levitas necesitaron lugares y espacios adecuados para vivir, estudiar y desarrollar su ministerio educativo, es importante que en la actualidad la iglesia dé importancia a los centros de formación teológica que pueden ser bendición para el ministerio total de la iglesia.

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