Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Jonás 3: Nínive se arrepiente

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

El gran arrepentimiento

La reacción de la gente de Nínive era lo que Jonás esperaba. La RVA indica que la sentencia de destrucción no fue realizada debido al arrepentimiento rápido y masivo del pueblo. No solamente creyeron en Dios sino que depositaron toda su confianza en él; el verbo “creer” (aman) es el mismo que se usa para describir la fe de Abraham en Génesis 15:6.

Para mostrar la sinceridad de su fe emplearon dos símbolos muy conocidos en el Medio Oriente para manifestar el arrepentimiento: el ayuno y cubrirse con cilicio, que era una tela rústica, gruesa y barata. Todos, desde los de la más alta sociedad hasta los más humildes, se unieron en la búsqueda de la misericordia de Dios. ¿Se han preguntado por qué no hay evidencia de este gran avivamiento en la historia secular de la época? Hay que reconocer que los pocos documentos que nos han llegado del período no hablan mucho de movimientos religiosos, y aun más importante, el estilo del libro es el de una parábola. La falta de evidencia externa no significa que el amor de Dios no se extienda a toda persona en todo lugar.

Es importante notar que el avivamiento comenzó con el pueblo y más tarde la “palabra” llegó al rey. Al escuchar la gravedad del mensaje y ver los resultados, el rey y sus nobles se unieron con el pueblo y expidieron un decreto de penitencia general. El libro destaca que la reacción del rey pagano era muy distinta a la de los reyes de Judá e Israel, quienes pocas veces respondieron de forma favorable a la predicación de los profetas.

Algunos eruditos comentan que en ningún otro texto se refiere al emperador de Asiria como rey de Nínive. Pero existe la posibilidad de que durante la época de Jonás Nínive no fuera la capital de Asiria, sino una de varias ciudades gobernadas por un príncipe. La palabra rey (melej) en heb. puede significar “príncipe o gobernante”.

La costumbre de cubrirse con cilicio y sentarse sobre cenizas se empleaba en momentos de tristeza o tragedia, de luto, de arrepentimiento y humillación. Cilicio era una tela rústica, gruesa y barata; el contraste con la ropa fina del rey sería algo muy evidente.

El rey y sus oficiales dieron un decreto semejante a los decretos que se hallan en Daniel y Esdras. Lo sorprendente aquí es que se incluye a los animales en la ceremonia de arrepentimiento, pero la Biblia muchas veces dice que los animales también están bajo el cuidado de Dios. Al verlos también a ellos con la tela de arrepentimiento daría aun más fuerza a la invocación a Dios. El libro apócrifo de Judit menciona cómo los judíos incluyeron también los animales en el ayuno y la lamentación.

Lo más importante del decreto se halla al final del versículo 8. El arrepentimiento no sería únicamente una ceremonia externa sino un cambio radical en la moralidad. Cada uno debe dejar su mal camino, o sea el seguir un estilo de vida que se caracteriza por pecado y maldad. Deben dejar de hacer violencia; que según los profetas no solamente se ve en hechos violentos como tales sino también en la opresión a los pobres, el abuso de justicia en los tribunales y la inmoralidad en la vida personal. El verbo “arrepentirse” usado en el versículo 8 es el verbo heb. shub que significa un cambio radical en la dirección de la vida, una vuelta de 180 grados. No es solamente estar triste por los pecados; es la acción de dejar un estilo malo de vida y comenzar a practicar un estilo de vida nuevo con otras metas y perspectivas.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Un dólar

Un joven predicador fue invitado a último momento para que predicase un sermón en la iglesia de su ciudad. Siguiendo un impulso, usó como tema uno de

Artículo Completo

Campo del amor fraterno

Un padre dejó como herencia a sus hijos un campo de trigo. Los dos hermanos se dividieron el campo en partes iguales. Uno era rico y soltero,

Artículo Completo

Orando con Dios

Un hombre llegada la hora del descanso se propuso tener una charla con Dios. Puso sus rodillas en el suelo y comenzó su oración. — Padre Nuestro

Artículo Completo

Amor del corazón

Hoy en día las aventuras amorosas no son inusuales entre jóvenes adolescentes. No es particularmente sorprendente cuando dichas aventuras amorosas terminan por una u otra causa. Normalmente

Artículo Completo