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Job 19: Job confía en que Dios lo justificará

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Job 19:15  Los moradores de mi casa y mis criadas me tienen por extraño; forastero soy yo ante sus ojos.

Job 19:16  Llamo a mi siervo y no responde, aun cuando con mi propia boca le suplico.

Job 19:17  Mi aliento ha venido a ser extraño a mi mujer, aunque por los hijos de mis entrañas[d]  le rogaba.

Job 19:18  Incluso los muchachos me desprecian, y al levantarme hablan contra mí.

Job 19:19  Todos mis íntimos amigos me aborrecen; los que yo amo se vuelven contra mí.[e]

Job 19:20  Mi piel y mi carne se han pegado a mis huesos, y he escapado con solo la piel de mis dientes.[f]

Job 19:21  ¡Vosotros, mis amigos, tened compasión de mí! ¡Tened compasión de mí, porque la mano de Dios me ha tocado!

Job 19:22  ¿Por qué vosotros me perseguís, lo mismo que Dios, y ni aun de mi carne os saciáis?

Job 19:23  »¡Quién diera ahora que mis palabras fueran escritas! ¡Quién diera que se escribiesen en un libro,

Job 19:24  o que con cincel de hierro y con plomo fueran esculpidas en piedra para siempre!

Job 19:25  Pero yo sé que mi Redentor[g] vive, y que al fin se levantará sobre el polvo,

Esta es una de las grandes profecías del AT sobre la venida de un Redentor o Salvador que traerá la esperanza de una verdadera y literal resurrección a la humanidad redimida.

En el corazón mismo del libro de Job surge su afirmación resonante de confianza: «Yo sé que mi Redentor vive». En el antiguo Israel un redentor era un miembro de la familia que liberaba a un esclavo o que se hacía cargo de una viuda. Qué tremenda fe tenía Job, especialmente a la luz del hecho de que no estaba consciente de la conferencia que habían tenido Dios y Satanás. Job pensaba que Dios era el causante de todos esos desastres que habían caído sobre él. De cara a la muerte y a la decadencia, Job seguía esperando ver a Dios, y lo esperaba mientras estuviera en su cuerpo. Cuando el libro de Job fue escrito, Israel no tenía una doctrina bien desarrollada de la resurrección. A pesar de que Job luchó con la idea de que Dios estaba en contra de él en ese momento, creía firmemente que al final Dios estaría de su lado. Esta creencia era tan fuerte que Job llegó a ser el primero que habló acerca de la resurrección del cuerpo.

Job 19:26  y que después de deshecha esta mi piel, en mi carne[h] he de ver a Dios.

carne, basar: Carne, cuerpo, ser humano. Kol basar  «toda carne» significa el todo de la humanidad. Basar se refiere al cuerpo humano y en algunas ocasiones también al cuerpo de los animales. Ocasionalmente, basar significa carne cocinada o pedazos de carne animal que no están cocinados, como en Números 11:33. La primera vez que aparece basar es en Gen_2:21, donde Dios cerró la «carne» del hombre cuando dormía, luego de haberle sacado una costilla. El significado más simple designa «la parte visible del hombre o de los animales», es decir, la piel, los músculos y la carne.

Job dijo: «En mi carne he de ver a Dios». En la situación que se encontraba, parecía imposible para él que pudiera ver a Dios en su carne. ¡Y esta es la clave de la fe de Job! Tenía la confianza de que la justicia de Dios triunfaría, aun cuando para lograrlo se requiriera de un milagro como la resurrección.

Job 19:27  Lo veré por mí mismo;[i] mis ojos lo verán, no los de otro. Pero ahora mi corazón se consume dentro de mí.

Job 19:28  »Deberíais decir: “¿Por qué lo perseguimos, si la raíz de su situación está en él mismo?”.

Job 19:29  ¡Temed vosotros delante de la espada, porque sobreviene el furor de la espada a causa de las injusticias! ¡Sabed, pues, que hay un juicio!».[j]

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