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Job 1: Las calamidades de Job

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Job 1:6 Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.

La entrevista de Satanás con Dios nos enseña que:

1) Satanás debe rendirle cuentas a Dios, ya que se presentó ante él;

2) la mente de Satanás es como un libro abierto para Dios, quien le obligó a confesar sus intenciones;

3) Satanás está detrás de los males que sufre el mundo

4) no es omnipotente ni omnisciente;

5) nada puede hacer sin permiso divino

6) cuando Dios le permite hacer algo, le pone límites a su acción.

Satanás, Satãn: Un oponente o el oponente; el que odia; el acusador; el adversario, el enemigo; aquel que resiste, obstruye y limita todo lo bueno. Satãn viene de un verbo que significa «oponerse» o «resistir». Como sustantivo, puede describir a cualquier «oponente». Pero, cuando la forma ha-satãn (el adversario) aparece, se traduce usualmente satanás, no a título de nombre, sino como una acertada descripción de su carácter de odioso enemigo, ya que Satanás es el odiador, el que se opone a Dios, que es amor. La humanidad no fue testigo del principio de Satanás, pero por designio divino lo será de su final, un final de eterno tormento y humillación.

Los hijos de Dios : Esta es la misma frase que aparece en Genesis. Aquí, sin embargo, su significado apunta claramente a los seres celestiales o ángeles creados por Dios para que le sirvieran. Satanás está entre ellos y aparece como «el adversario» para causar problemas en el reino de Dios.

La Biblia habla de otros concilios celestiales en donde los ángeles planean sus actividades en la tierra y donde se requiere que los ángeles den cuenta de sus acciones. Debido a que Dios es el Creador de todos los ángeles, tanto de los buenos como de los malos, tiene el poder y la autoridad total sobre ellos.

Satanás era originalmente un ángel de Dios, sin embargo, su propia soberbia lo corrompió. Ha sido malo desde su rebelión en contra de Dios. Satanás considera a Dios como su enemigo. Trata de obstaculizar la obra de Dios en la gente, pero está limitado por el poder de Dios y sólo puede hacer lo que le es permitido. A Satanás se le llama el adversario, o el acusador porque busca activamente a las personas para atacarlas con la tentación y porque quiere hacer que la gente odie a Dios. Esto lo lleva a cabo por medio de mentiras y engaños. Job, un hombre justo e irreprochable que había sido grandemente bendecido, era el blanco perfecto para Satanás. Cualquier persona que esté comprometida con Dios debería esperar los ataques de Satanás. Este odia a Dios y también a su pueblo.

De esta conversación, aprendemos mucho sobre Satanás.

(1) El debe rendir cuentas ante Dios. Todos los seres angelicales, buenos y malos, tienen obligación de presentarse delante de Dios. Dios sabía que Satanás quería atacar a Job.

(2) Satanás puede estar sólo en un lugar a la vez. Sus demonios lo ayudan en su trabajo, pero como ser creado es limitado.

(3) Satanás no puede penetrar en nuestra mente o predecir el futuro. Si pudiera, hubiera sabido que Job no se quebrantaría bajo presión.

(4) Debido a que Satanás no puede hacer nada sin el permiso de Dios, la iglesia puede vencer sus ataques por medio del poder de Dios.

(5) Dios siempre pone limitaciones a lo que Satanás puede hacer. La respuesta de Satanás a la pregunta de Dios nos dice que Satanás es real y muy activo en la tierra. Saber esto acerca de nuestro adversario debe hacer que permanezcamos cerca del único que es mayor que él: Dios mismo.

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