Comprometidos a Sembrar La Palabra de Dios

Jesús sana a una mujer con flujo de sangre y resucita a una niña

Una de las tragedias de la vida es la falta de sensibilidad de la mente humana. A menudo dejamos de darnos cuenta de lo que otros están pasando. Puede que sea porque no tengamos experiencia de algo, y nunca pensamos en lo que ese algo le está costando a otro. Porque algo nos sería fácil, nunca nos damos cuenta del esfuerzo terrible que puede suponer para otra persona.

Por eso es por lo que tan a menudo herimos de la peor manera a los que amamos. Uno puede que Le pida a Dios sentido común; pero algunas veces sería mejor pedirle esa percepción sensible y clarividente para ver lo que hay en los corazones de otros.

(iii) Nos dice algo acerca de la mujer. Nos habla del alivio de la confesión. Todo había sido tan difícil, y tan humillante. Pero, una vez que Le dijo toda la verdad a Jesús, el terror y el temblor pasaron, y una oleada de alivio le inundó el corazón. Y una vez que hizo su confesión lastimosa, encontró a Jesús muy amable. No debe costarnos confesarle las cosas a Uno Que nos entiende como Jesús.

Desesperación y esperanza

Las costumbres judías de duelo eran expresivas y detalladas, y estaban diseñadas prácticamente para subrayar la desolación y la separación final que causa la muerte. La esperanza victoriosa de la fe cristiana no existía todavía.

En cuanto tenía lugar una muerte, se levantaba un griterío terrible para que todos se dieran cuenta de que la muerte había asestado su golpe final. Los gemidos se repetían en el momento del entierro, cuando se llegaba a la tumba. Los afligidos se colgaban sobre el cuerpo muerto, suplicando una respuesta de sus labios callados para siempre. Se herían el pecho, se arrancaban el pelo y se rasgaban la ropa.

El rasgarse las vestiduras tenía que hacerse de acuerdo con ciertas reglas y costumbres. Se hacía justamente antes de que el cuerpo se ocultara definitivamente de la vista. Las vestiduras tenían que rasgarse hasta el corazón; es decir, hasta que se expusiera la piel, pero no se debían rasgar por debajo.del ombligo. Por padres y madres se rasgaba el lado izquierdo, sobre el corazón; por otros familiares, el lado derecho. Una mujer tenía que rasgarse la ropa en privado; y entonces ponerse del revés la ropa interior para que lo rasgado quedara a la espalda; entonces se rasgaba la ropa exterior, de manera que no se le viera el cuerpo. La ropa rasgada se llevaba puesta treinta días. Después de los primeros siete días se podía zurcir lo que se había rasgado; pero de manera que se pudiera reconocer claramente. Después de los treinta días se podía coser adecuadamente la ropa.

Los flautistas eran esenciales. En la mayor parte del mundo antiguo, en Roma, Grecia, Fenicia, Asiria y Palestina, el sonido de la flauta se relacionaba inseparablemente con la muerte y la tragedia. Estaba establecido que, por muy pobre que fuera un hombre, debía haber por lo menos dos flautistas en el funeral de su esposa. W. Taylor Smith, en el Dictionary of Christ and the Gospels de Hastings, cita dos ejemplos interesantes del uso de los flautistas que muestran lo extendida que estaba esta costumbre. Hubo flautistas en el funeral del emperador romano Claudio. Cuando el año 67 d.C. llegó a Jerusalén la noticia de la toma de Jotapata por los ejércitos romanos, Josefo nos dice que «la mayor parte del pueblo contrató a flautistas para que dirigieran sus lamentaciones.»

El lamento de las flautas, los chillidos de las plañideras, las apasionadas llamadas a los muertos, las vestiduras rasgadas, el pelo arrancado, tienen que haber convertido una casa judía en un lugar lúgubre y patético en un día de luto.

Cuando llegaba la muerte, a los que estaban de duelo se les prohibía trabajar, usar perfumes y llevar calzado. Hasta el hombre más pobre tenía que dejar de trabajar tres días. No tenía que viajar con mercancías; y la prohibición de trabajo se extendía también a sus servidores. No se podía sentar con la cabeza apoyada, ni afeitar, ni «hacer nada para su consuelo.»

Ayúdanos a continuar sembrando La Palbara de Dios

WebDedicado ha sido autorizado a recaudar los fondos para continuar con La Gran Comisión


Deja el primer comentario

Otros artículos de Nuestro Blog

Que pueden ser de interés para ti de acuerdo a tus lecturas previas.