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Jesús advierte sobre el juicio venidero

Pastor Lionel

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El mundo se encuentra en una situación que no es como es debido. Está a la vista. La única manera de curar al alma individual y al mundo es reconocer a Jesucristo como el Hijo de Dios, obedecer Su perfecta sabiduría y aceptarle como Salvador y Señor personal.

Sabemos perfectamente cuál es la enfermedad que aqueja y destruye al mundo, y la cura eficaz que se nos ofrece. Nosotros seremos los únicos responsables si nos negamos a aceptarla.

El versículo más difícil de traducir de todo el Nuevo Testamento es Juan 8:25. No se puede estar seguro del todo de lo que quiere decir el original. Puede ser: «Lo que os he dicho desde el principio» (Reina-Valera y otras; la Biblia del Oso pone en una nota marginal: «Desde el principio de Su predicación declaró ser el Cristo, Vida, Luz, etc.»). Otras traducciones sugieren: «Primariamente, esencialmente, soy lo que os estoy diciendo.» «El Principio, el mismo que os hablo» (Scío). « ¿Cómo es que os estoy hablando de ninguna manera?» (Moffatt). «Pues ni más ni menos, eso mismo que os vengo diciendo» (Bover-Cantera, véase su nota). «Ante todo, eso mismo que os estoy diciendo» (Nueva Biblia Española). En nuestra traducción se sugiere que puede querer decir: «Todo lo que os estoy diciendo ahora no es más que el principio.» Si lo tomamos así, el pasaje sigue diciendo que la humanidad comprenderá el verdadero significado de Cristo de tres maneras.

(i) Lo verá en la Cruz. Es cuando Cristo es levantado cuando realmente vemos lo Que es. Es ahí donde vemos de veras el amor que no abandona nunca y que ama hasta el fin.

(ii) Lo verá en el Juicio. De momento podría parecer el Carpintero de Nazaret, un fuera de la ley; pero llegará el día cuando el mundo Le verá como Juez, y sabrá Quién es.

(iii) Cuando eso suceda verán en Él la encarnación de la voluntad de Dios. «Yo hago siempre lo que a Él Le parece bien,» dijo Jesús. Otras personas, por muy buenas que sean, son intermitentes en su obediencia. La obediencia de Jesús es constante, perfecta y completa. Llegará el día cuando la humanidad verá en Él la misma Mente de Dios.

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