Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Jeremías 43: La emigración a Egipto

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Jeremías 43:1  Pero sucedió que cuando Jeremías terminó de hablar a todo el pueblo todas las palabras del Señor su Dios, es decir, todas estas palabras con las cuales el Señor su Dios le había enviado,

Johanán y su pequeño grupo fueron a Jeremías para buscar la aprobación de Dios para su plan, no su dirección. Este es un problema común en la mayoría de nosotros: buscar la aprobación de Dios para nuestros deseos en vez de pedirle su dirección. No es bueno hacer planes a menos que estemos dispuestos a permitir que Dios los cambie y no es bueno orar a menos que estemos dispuestos a aceptar la respuesta de Dios.

Huida a Egipto :   El pueblo se volvió a Jeremías para que los guiara después de la conmoción sufrida por el asesinato de Gedalías. Jeremías les dio la respuesta de Dios: «Si os quedareis quietos en esta tierra, os edificaré». Pero los líderes desobedecieron y fueron a Egipto, llevándose a Jeremías con ellos. En Egipto, Jeremías les dijo que corrían gran peligro.

Jeremías 43:2  Azarías, hijo de Osaías, y Johanán, hijo de Carea, y todos los hombres arrogantes dijeron a Jeremías: Es mentira lo que dices. El Señor nuestro Dios no te ha enviado a decir: «No debéis entrar en Egipto para residir allí»;

Jeremías 43:3  sino que Baruc, hijo de Nerías, te incita contra nosotros para entregarnos en mano de los caldeos, a fin de que nos maten o nos deporten a Babilonia.

Jeremías 43:4  No obedeció, pues, Johanán, hijo de Carea, ni ninguno de los jefes de las tropas, ni nadie del pueblo, la voz del Señor, de quedarse en la tierra de Judá,

Jeremías 43:5  sino que Johanán, hijo de Carea, y todos los jefes de las tropas, tomaron a todo el remanente de Judá que había vuelto de todas las naciones a las cuales habían sido dispersados, para residir en la tierra de Judá,

Jeremías 43:6  a hombres, mujeres y niños, a las hijas del rey y a toda persona que Nabuzaradán, capitán de la guardia, había dejado con Gedalías, hijo de Ahicam y nieto de Safán, y también al profeta Jeremías y a Baruc, hijo de Nerías,

Jeremías 43:7  y entraron en la tierra de Egipto (pues no escucharon la voz del Señor) y se adentraron hasta Tafnes.

Temeroso de obedecer, el pueblo se encaminó hacia Egipto, incluso forzando a que Jeremías fuera con ellos. (Pensaron que tal vez Dios les perdonaría la vida si Jeremías iba con ellos.) Jeremías sirvió como profeta durante cuarenta años, muchas de sus palabras estaban cumplidas y rechazó la oferta de vivir cómodamente en Babilonia, regresando en su lugar a su amado pueblo. Sin embargo, el pueblo seguía rechazando el consejo de Jeremías. La respuesta de la audiencia no es necesariamente un parámetro de nuestro éxito. Jeremías hacía todo lo que Dios le pedía, sin embargo, lo llamaron a ministrar a personas muy tercas.

Jeremías 43:8  Entonces vino la palabra del Señor a Jeremías en Tafnes, diciendo:

Jeremías 43:9  Toma en tus manos piedras grandes y escóndelas en la mezcla en la terraza de ladrillo que está a la entrada del palacio de Faraón en Tafnes, a vista de los judíos,

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

La espiga doblada

Enviado al campo para ver si estaba lista la cosecha, ya a punto para el segado, el muchacho volvió a su padre y le dijo: — Me

Artículo Completo

Los diez mandamientos

A veces la gente se acostumbra a lo que ve en las películas y termina olvidando la verdadera historia – dice un amigo, mientras contemplamos juntos el

Artículo Completo

Para encontrar a Dios

Cuentan que un hombre muy rico y orgulloso quería saber que debía hacer para poder encontrar a Dios. Preguntó a un hombre muy sabio que vivía en

Artículo Completo

La avaricia rompe el saco

Un mendigo iba pidiendo por las casas con unas alforjas colgadas al hombro. Se lamentaba de su suerte y de que los ricos nunca estaban satisfechos: «Cada

Artículo Completo

Dardos contra Jesús

Un día Sally llegó a su clase y en la pared había una hoja blanca grande y en una mesa próxima estaban muchos dardos. Dr. Smith –el

Artículo Completo

Es extraño

Como un billete de $10 parece tan grande cuando lo llevas a la Iglesia y tan pequeño cuando lo llevas a las tiendas. Cuán larga parece una

Artículo Completo