Jeremías 23: Un oráculo mesiánico

Pastor Lionel

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Jeremías 23:15 Por tanto, así dice el Señor de los ejércitos acerca de los profetas: «He aquí, les daré de comer ajenjo y les daré de beber agua envenenada, porque de los profetas de Jerusalén ha salido la corrupción por toda la tierra.»

Jeremías 23:16 Así dice el Señor de los ejércitos: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan. Ellos os conducen hacia lo vano; os cuentan la visión de su propia fantasía, no de la boca del Señor.

El mensaje de los profetas es tan perverso como sus acciones. Hablan de paz , cuando todo el que estuvo en el secreto de Jehová , como Jeremías, sabe que la palabra de Dios ha decretado la destrucción de los impíos.

Jeremías 23:17 Dicen de continuo a los que me desprecian: «El Señor ha dicho: ‹Tendréis paz›»; y a todo el que anda en la terquedad de su corazón dicen: «No vendrá calamidad sobre vosotros.»

Jeremías 23:18 Pero ¿quién ha estado en el consejo del Señor, y vio y oyó su palabra? ¿Quién ha prestado atención a su palabra y la ha escuchado?

Jeremías 23:19 He aquí, la tempestad del Señor ha salido con furor, un torbellino impetuoso descargará sobre la cabeza de los impíos.

Jeremías 23:20 No se apartará la ira del Señor hasta que haya realizado y llevado a cabo los propósitos de su corazón. En los postreros días lo entenderéis claramente.

«En los postreros días lo entenderéis cumplidamente» significa que el pueblo vería la veracidad de esta profecía cuando Jerusalén cayera.

Jeremías 23:21 Yo no envié a esos profetas, pero ellos corrieron; no les hablé, mas ellos profetizaron.

Jeremías 23:22 Pero si ellos hubieran estado en mi consejo, habrían hecho oír mis palabras a mi pueblo, y les habrían hecho volver de su mal camino y de la maldad de sus obras.

Jeremías 23:23 ¿Soy yo un Dios de cerca –declara el Señor– y no un Dios de lejos?

Dios es tanto trascendente como inmanente, y sabe cómo los profetas engañan al pueblo, invocando falsas revelaciones y sueños. Por lo general, Dios habla a sus profetas directamente, o a través de una visión, pero también se vale a veces de los sueños. Jeremías acusa a los profetas de hacer pasar sus palabras como palabra de Dios, o repetir las de otros como si fueran una revelación divina.

Jeremías 23:24 ¿Podrá alguno esconderse en escondites de modo que yo no lo vea?– declara el Señor. ¿No lleno yo los cielos y la tierra? –declara el Señor.

lleno, male: Llenar, estar pleno; cumplir. De male derivan aquellas palabras hebreas que se relacionan con la plenitud o con el cumplimiento de una promesa. Algunas de sus aplicaciones son: llenar algo hasta el borde; lograr que algo esté saturado (como estaba Neftalí: «lleno» de las bendiciones del Señor); el cumplir nuestra palabra, es decir, declarar que uno hará algo y hacerlo. Dios promete llenar la tierra con el conocimiento de su gloria. Male es la palabra que se usa en el Antiguo Testamento para describir la plenitud del Espíritu de Dios.

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