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Jeremías 14: Mensaje con motivo de la sequía

Pastor Lionel

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Jeremías 14:13 Yo dije: «¡Ah, ah, Señor, Jehová!, mira que los profetas les dicen: “No veréis espada ni habrá hambre entre vosotros, sino que en este lugar os daré paz verdadera”».

Jeremías 14:14 Me dijo entonces Jehová: «Falsamente profetizan los profetas en mi nombre. Yo no los envié ni los mandé ni les hablé; visión mentirosa, adivinación, vanidad y engaño de su corazón os profetizan.

Dios niega haber comisionado a los falsos profetas, quienes propalan una visión mentirosa que no se cumplirá. Con espada y con hambre serán castigados. La gente a quienes dirigen sus profecías correrán su misma suerte; la espada quebrantará a quienes se hallan en los campos y el hambre consumirá a los que viven en las ciudades.

¿Qué llevó al pueblo a escuchar y apoyar a los falsos profetas? Decían lo que el pueblo quería escuchar. Los falsos maestros ganan fama y dinero por decirle a la gente lo que esta quiere escuchar, pero estos falsos maestros apartan a la gente de Dios. Si los alentamos, somos tan culpables como ellos.

Jeremías 14:15 Por tanto, así ha dicho Jehová sobre los profetas que profetizan en mi nombre, los cuales yo no envié, y que dicen: “Ni espada ni hambre habrá en esta tierra”. ¡Con espada y con hambre serán consumidos esos profetas![i]

Esta sección da inicio con la sequía que Dios envió a Judá y cómo El se negó a responder las oraciones que pedían lluvia. Continúa con la descripción que Jeremías hace del juicio venidero.

Jeremías 14:16 Y el pueblo a quien profetizan quedará tirado por las calles de Jerusalén a causa del hambre y la espada, y no habrá quien los entierre, ni a ellos ni a sus mujeres ni a sus hijos ni a sus hijas. Y sobre ellos derramaré su propia maldad.

Jeremías 14:17 »Les dirás, pues, esta palabra: »“Derramen mis ojos lágrimas noche y día, y no cesen, porque la virgen hija de mi pueblo ha sufrido una terrible desgracia, porque su llaga es muy dolorosa.

Jeremías 14:18 Si salgo al campo, veo muertos a espada; si entro en la ciudad, veo enfermos de hambre, y tanto el profeta como el sacerdote[j] andan vagando por el país, y nada entienden”».[k]

Jeremías 14:19 ¿Has desechado del todo a Judá? ¿Ha aborrecido tu alma a Sión?[l] ¿Por qué hiciste que nos hirieran sin remedio? Esperamos paz, pero no hubo tal bien; tiempo de curación, y he aquí turbación.

Al interceder por el pueblo, Jeremías le preguntó a Dios si lo ayudaría en caso que se arrepintieran. Pero Dios se negó en ir en su auxilio debido a que el pueblo era falso, malvado y obstinado. Sabía que El los quería bendecir y sabía lo que debía hacer para recibir esa bendición. Quería que Dios hiciera su parte, pero Judá no quería hacer la suya. Es muy fácil expresar dolor por las malas acciones, sobre todo cuando queremos algo, pero debemos estar dispuestos a dejar de hacer esas malas acciones. Dios perdonará a los que se arrepienten de veras, pero la hipocresía la castigará con severidad.

Jeremías 14:20 Reconocemos, Jehová, nuestra impiedad y la iniquidad de nuestros padres, porque contra ti hemos pecado.[m]

Jeremías 14:21 Por amor de tu nombre, no nos deseches ni deshonres tu glorioso trono; acuérdate, no invalides tu pacto con nosotros.[n]

Jeremías 14:22 ¿Hay entre los ídolos de las naciones[ñ] alguno capaz de hacer llover? ¿Acaso darán lluvias los cielos?

¿No eres tú, Jehová, nuestro Dios? En ti, pues, esperamos, pues tú has hecho todas estas cosas.

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