Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Isaías 57: Consuelo para los oprimidos

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Isaías 57:10  Te cansaste por lo largo de tu camino, pero no dijiste: «No hay esperanza.» Hallaste nuevas fuerzas, por eso no desfalleciste.

Isaías 57:11  ¿Y de quién te asustaste y tuviste miedo, cuando mentiste y no te acordaste de mí, ni pensaste en ello? ¿No es acaso porque he guardado silencio por mucho tiempo que no me temes?

Desde tiempos antiguos : Se han aprovechado de la paciencia de Dios y del hecho de que éste no los haya aniquilado en su momento.

Isaías 57:12  Yo declararé tu justicia y tus hechos, pero de nada te aprovecharán.

Dios dijo que publicaría la justicia y las obras de esta gente como fueron en realidad: simples pretensiones de hacer lo bueno. Isaías les advirtió que su justicia y buenas obras no los salvarían más que sus frágiles ídolos sin valor. No podemos obtener la salvación mediante buenas obras debido a que las mejores de ellas no son suficientes para que valgan más que nuestros pecados. La salvación es un regalo de Dios, que se recibe solo a través de la fe en Cristo, no por buenas obras.

Isaías 57:13  Cuando clames, que tus ídolos te libren; pero a todos se los llevará el viento, un soplo los arrebatará. Pero el que en mí se refugie, heredará la tierra, y poseerá mi santo monte.

Isaías 57:14  Y se dirá: Construid, construid, preparad el camino, quitad los obstáculos del camino de mi pueblo.

El quebrantado . . . de espíritu : Dios tendrá misericordia y vivificará el corazón de los quebrantados; desea que reine la paz en el seno de su familia, pero no puede haber paz para los impíos. Los versículos 1-13 hablan acerca de la soberbia y la lujuria. Los versículos 14-21 nos dicen cómo Dios se relaciona con los humildes y arrepentidos (quebrantados). El Alto y Sublime Dios bajó a nuestro nivel para salvarnos debido a que nos resulta imposible subir a su nivel para salvarnos a nosotros mismos

Isaías 57:15  Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: Habito en lo alto y santo, y también con el contrito y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos.

Isaías 57:16  Porque no contenderé para siempre, ni siempre estaré enojado, pues el espíritu desfallecería ante mí, y el aliento de los que yo he creado.

Isaías 57:17  A causa de la iniquidad de su codicia, me enojé y lo herí; escondí mi rostro y me indigné, y él siguió desviándose por el camino de su corazón.

Isaías 57:18  He visto sus caminos, pero lo sanaré; lo guiaré y le daré consuelo a él y a los que con él lloran,

Isaías 57:19  poniendo alabanza en los labios. Paz, paz al que está lejos y al que está cerca –dice el Señor–y yo lo sanaré.

Isaías 57:20  Pero los impíos son como el mar agitado, que no puede estar quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

El amor y el tiempo

Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que habitaban todos los sentimientos y valores del hombre; el buen humor, la tristeza,

Artículo Completo