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Isaías 45: Yo iré delante de ti

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Isaías 45:19  No he hablado en secreto, en alguna tierra oscura; no dije a la descendencia de Jacob: «Buscadme en lugar desolado.» Yo, el Señor, hablo justicia y declaro lo que es recto.

Las promesas de  Dios son públicas y su cumplimiento es seguro. Entonces, ¿por qué dudamos muchas veces de El? Nunca debemos sentirnos inseguros cuando tenemos un  Dios de verdad y justicia.

Isaías 45:20  Reuníos y venid; juntos acercaos, fugitivos de las naciones. No tienen conocimiento los que llevan su ídolo de madera y suplican a un  Dios que no puede salvar.

Isaías 45:21  Declarad y presentad vuestro caso; sí, que deliberen juntos: ¿Quién ha anunciado esto desde la antigüedad y lo ha declarado desde entonces? ¿No soy yo, el Señor? No hay más  Dios que yo, un  Dios justo y salvador; no hay ninguno fuera de mí.

Isaías 45:22  Volveos a mí y sed salvos, todos los términos de la tierra; porque yo soy  Dios, y no hay ningún otro.

La salvación es para todas las naciones, no solo para los israelitas. Muchas veces parece como si Israel tuviera una ruta interna para la salvación. Pero  Dios aclara que los suyos son todos los que lo siguen. Israel tenía que ser el medio para que todo el mundo llegara a conocer a  Dios. Jesús, el Mesías, cumplió el papel de Israel y dio a cada persona la oportunidad de seguir a  Dios.

Isaías 45:23  Por mí mismo he jurado, ha salido de mi boca en justicia una palabra que no será revocada: Que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua jurará lealtad .

Se doblará toda rodilla : Citado por Pablo en Filipenses 2:10-11, como algo que se cumple a través de Cristo al final de los tiempos.

Isaías 45:24  De mí dirán: «Sólo en el Señor hay justicia y fuerza.» A El vendrán y serán avergonzados todos los que contra El se enojaron.

Isaías 45:25  En el Señor será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.

En la secuencia gradual de la presentación de la personalidad de Ciro y su actuación con respecto a Israel, ya no se refiere a Ciro en tercera persona, sino en segunda persona: Yo iré delante de ti… .

La mención del nombre de Ciro es una indicación de que esto se escribió en los días del surgimiento de Ciro, previo a la toma de Babilonia por los ejércitos de los persas. Los comentaristas que defienden la paternidad de Isaías hijo de Amoz para esta sección afirman que Isaías como profeta predijo el surgimiento de este rey 150 años antes, e inclusive pudo llamarlo con el nombre persa que llevaría. Estos comentaristas hacen hincapié en el sentido Deuteronomio 45:4 : A causa de mi siervo Jacob, y de Israel mi escogido, yo te llamo por tu nombre… Pero, como indicamos en la Introducción, las palabras llamar por nombre significan conocerle bien, como un padre que reconoce a su hijo y le da un nombre porque es suyo.

Se alude al hecho de que Ciro era inconsciente de actuar en su investidura como instrumento de Jehová: Yo te doy un título de honor, aunque tú no me conoces. Casi lo mismo está repetido en el versículo 5b. Ciro no fue un rey que adoptara la fe de Israel o reconociera al  Dios de Israel como único  Dios. Inclusive las expresiones de Ciro que aparecen en Crónicas o en Esdras constituyen un eco de su política general de tolerancia religiosa para con los pueblos conquistados. Ciro se refirió a Jehová en términos similares a aquellos con que se refirió a Marduc,  Dios de Babilonia. Todo esto subraya la imposibilidad de que una mente humana fuera capaz de predecir su decreto con respecto a los judíos en particular. En el mejor de los casos se hubiera podido intuir que Ciro, muy de acuerdo con su política religiosa, hubiera rendido culto al  Dios de los judíos en Babilonia, pero aun esto era casi imposible de conseguir por cuanto los judíos eran un pueblo desarraigado de su territorio. Para Ciro, los judíos no eran una excepción entre los pueblos de la tierra, y nada hubieran conseguido de él aun cuando hubieran pagado y sobornado al rey. Por eso, después de un corto paréntesis se comunica las palabras de Jehová: Yo lo levantaré a él en justicia, y allanaré todos sus caminos. El edificará mi ciudad y dejará ir a mis cautivos; no por precio ni por soborno.

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