Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Introducción a la primera carta de Juan

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

(b) Pero Jesús es más que eso. Juan Le llama dos veces expiación por nuestros pecados (2:2; 4:10). Cuando uno peca, la relacipn que debería existir entre él y Dios se rompe. Un sacrificio expiatorio es el que restaura esa relación; o, más bien, un sacrificio en virtud del cual se restaura esa relación. Es un sacrificio reconciliador, un sacrificio que vuelve a hacer que el hombre y Dios se aúnen. Así pues, por medio de lo que Jesús era e hizo, la relación entre Dios y el hombre, rota por el pecado, es restaurada. Jesús no solamente defiende la causa del pecador; le coloca en estrecha relación filial con Dios. La sangre de Jesucristo nos limpia de todo pecado (1:7).

(vi) En consecuencia de todo esto, por medio de Jesucristo los creyentes tienen vida (4:9; 5:11 s). Esto es verdad en un doble sentido. Tienen la vida en el sentido de que son librados de la muerte; y tienen la vida porque para ellos el vivir ya no es un mero existir, sino que se ha convertido en la verdadera vida.

(vii) Todo esto se puede resumir diciendo que Jesús es el Salvador del mundo (4:14). Aquí tenemos algo que tiene que presentarse plenamente en su totalidad. «El Padre envió al Hijo para que fuera el Salvador del mundo» (4:14). Ya hemos dicho que Jesús aboga la causa de la humanidad delante de Dios. Si dejáramos así la cosa, se podría pensar que Dios quería condenar a la humanidad, y cambió de intención a causa del sacrificio personal de. Jesucristo. Pero esa no es la verdad, porque para Juan, como para todos los autores del Nuevo Testamento, la iniciativa y el proyecto fueron cosa de Dios. Fue Él el Que dio a Su Hijo para que fuera el Salvador de la humanidad.

En el breve espacio de esta carta se nos presenta en toda su plenitud la maravilla y la gloria y la gracia de Cristo.

El espíritu

En esta carta Juan tiene menos que decir acerca del Espíritu; para su enseñanza más completa acerca de Él debemos volver al Cuarto Evangelio. Se podría decir que en Primera de Juan la función de Espíritu es la de ser de alguna manera el enlace entre Dios y el hombre. Es el Espíritu el Que nos hace conscientes de la presencia permanente de Dios en nosotros por medio de Jesucristo (3:24; 4:13). Se podría decir que es el Espíritu el Que nos capacita para aceptar la preciosa comunión con Dios que se nos ofrece.

El mundo

El mundo en el que vive el cristiano es hostil; es un mundo sin Dios. No conoce a los cristianos, porque tampoco conoció a Cristo (3:1). Aborrece a los cristianos de la misma manera que aborreció a Cristo (3:13). Los falsos maestros son del mundo y no de Dios, y como hablan el lenguaje del mundo, el mundo está dispuesto a escucharlos y aceptarlos (4:4s). Todo el mundo, dice Juan abierta y comprehensivamente, está en poder del maligno (5:19). Esa es la razón por la que el cristiano ha vencido al mundo, y su arma en esta lucha con el mundo es la fe (5:4).

El mundo hostil está condenado. El mundo y todos sus deseos son pasajeros (2:17). Por esta razón, está claro que es una necedad darle nuestro corazón al mundo. El mundo lleva camino de desintegrarse. Aunque el cristiano vive en un mundo hostil que está en vías de desaparecer, no hay por qué desesperar o temer. Las tinieblas han pasado, y ya alumbra la verdadera luz (2:8). Dios Se ha introducido en el mundo en la Persona de Cristo; la nueva edad ya ha comenzado. No ha alcanzado todavía su plenitud, pero su consumación es segura.

El cristiano vive en un mundo malo y hostil, pero posee algo con lo que puede vencer al mundo; y, cuando llegue el fin inevitable del mundo, el cristiano estará a salvo, porque ya posee lo que le hace miembro de la nueva comunidad en la nueva edad.

La comunión de la iglesia

Juan no se limita a moverse por las altas esferas de la teología; tiene algunas cosas inmensamente prácticas que decir acerca de la Iglesia Cristiana y de la vida cristiana. Ningún otro autor del Nuevo Testamento subraya tan insistente y enfáticamente la necesidad de la comunión cristiana. Juan estaba convencido de que los cristianos no están vinculados solamente con Dios, sino también entre sí. Cuando andamos en la luz, tenemos comunión unos con otros (1:7). El que pretenda andar en la luz pero aborrezca a su hermano, en realidad está andando en las tinieblas; es el que de veras ama a su hermano el que está realmente en la luz (2:9-1 l). La prueba de que una persona ha pasado de las tinieblas a la luz es el hecho de que ama a sus hermanos. El odiar a un hermano es en esencia ser un asesino, como lo fue Caín. Si uno tiene recursos propios para ayudar a su hermano en su pobreza, y no lo hace, es ridículo que pretenda tener el amor de Dios. La esencia de la religión es creer en el nombre del Señor Jesucristo, y amarnos unos a otros (3:11-17, 23). Dios es amor; y, por tanto, el que ama. participa de la naturaleza de Dios. Dios nos ama, y esa es la mejor razón para amarnos unos a otros (4:7-12). Si uno dice que ama a Dios, y al mismo tiempo aborrece a su hermano, es un mentiroso. El mandamiento es que el que ame a Dios debe amar también a su hermano (4:20s).

Juan estaba convencido de que la única manera en que podemos demostrar que amamos a Dios es amando a nuestros hermanos; y que ese amor no debe ser meramente una emoción sensiblera, sino una dinámica que nos mueva a la ayuda práctica.

Deja una respuesta

Ayúdanos a continuar Sembrando La Palabra de Dios

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

Mensaje de Jesús

¿Por que te confundes y te agitas ante los problemas de la vida? Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.

Artículo Completo

La defensa de la fe

Mi propósito no es lisonjearos […] sino requerir que juzguéis a los cristianos según el justo proceso de investigación. Justino Mártir Justo González– Durante todo

Artículo Completo

Tú eres un campeón

¿Sabes qué se necesita para ser mamá? Bueno podría darme argumento como: para ser mamá primero se necesita ser responsable, tener madurez física como intelectual,

Artículo Completo

Triunfo final

Luego de perder por solo un voto sus elecciones para alcalde en Hickory, Mississippi en 1993, Charlie Lewis se mudó a Michigan. Decidió gozar de

Artículo Completo