Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Introducción a la carta de Judas

Pastor Lionel

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Share on email

Ayúdanos a continuar esta Obra

Las creencias judías acerca de los ángeles eran muy elaboradas. Cada nación tenía su ángel protector; cada persona, cada niño tenía su ángel. Todas las fuerzas de la naturaleza, el viento y el mar y el fuego y todas las demás, estaban bajo el control de ángeles. Hasta se podía decir: «Cada brizna de hierba tiene su ángel.» Está claro que los herejes atacaban a los ángeles. Es probable que dijeran que los ángeles eran los servidores del dios creador ignorante y hostil, y que un cristiano no debe tener nada que ver con ellos. No podemos estar totalmente seguros de lo que subyace bajo todo esto; pero a todos sus errores los herejes añadían el desprecio de los ángeles; y para Judas esto era sin duda reprobable.

Judas y el Nuevo Testamento

Ahora debemos examinar las cuestiones acerca de la fecha y el autor de Judas. Judas tuvo algunas dificultades para entrar en el Nuevo Testamento; es uno de los libros cuya posición estuvo mucho tiempo insegura y que fueron tardíos en obtener una plena aceptación como parte del Nuevo Testamento. Resumamos brevemente las opiniones de los grandes padres e investigadores de la Iglesia Primitiva.

Judas estaba incluido en el Canon de Muratori, compuesto hacia el año 170 d.C., y que se puede considerar como la primera lista semioficial que ha llegado hasta nosotros de los libros aceptados por la Iglesia. La inclusión de Judas resulta extraña si recordamos que el Canon de Muratori no incluía en su lista Hebreos y Primera de Pedro. Pero a partir de entonces se habla largo tiempo de Judas con dudas. A mediados del siglo III, Orígenes la conocía y usaba, pero era plenamente consciente de que había muchos que ponían en duda su derecho a ser Escritura. Eusebio, el gran erudito de mediados del siglo IV, hizo un examen exaustivo de la posición de varios libros que estaban en uso, y clasificó Judas entre los libros discutidos.

Jerónimo, el traductor de la Vulgata, tenía sus dudas acerca de Ju4as, y nos da las razones para las dudas que se tenían. Lo extraño de Judas es la forma en que cita como autoridades libros que estaban fuera del Antiguo Testamento. Usa como Escritura algunos libros que se escribieron entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, y que no se consideraron nunca como Escritura. Aquí tenemos dos ejemplos determinados. La referencia en el versículo 9 a Miguel discutiendo con el diablo sobre el cuerpo de Moisés está tomada del libro apócrifo La Asunción de Moisés. En los versículos 14 y 15 Judas confirma su posición con una cita de una profecía, como era costumbre de todos los autores del Nuevo Testamento; pero la cita de Judas está tomada del Libro de Henoc, que él parece considerar Escritura. Jerónimo nos dice que Judas tenía la costumbre de usar libros que no eran de la Escritura como si lo fueran, cosa que hacía que algunas personas lo aceptaran con reservas; y hacia el fin del siglo III en Alejandría era precisamente de esa misma acusación de la que Dídimo le defendía. Lo más extraño de Judas es probablemente eso de usar libros que no eran de la Escritura como los otros autores del Nuevo Testamento usaban a los profetas; y en los versículos 17 y 18 hace uso de un dicho de los apóstoles que no se ha podido identificar. Judas; pues, fue uno de los libros ,que tuvieron que esperar más tiempo para asegurarse su lugar en el Nuevo Testamento; pero para el siglo IV ya parece que lo tenía seguro.

La fecha

Hay claras indicaciones de que Judas no es un libro muy temprano. Habla de «la fe que ha sido una vez dada a los santos» (versículo 3), refiriéndose, al parecer, a un tiempo pasado, desde un presente en el que había un cuerpo de doctrinas que se consideraban ortodoxas. En los versículos 17 y 18 exhorta a sus lectores a recordar las palabras de los apóstoles del Señor Jesucristo. Eso suena a un tiempo cuando los apóstoles ya no estaban entre ellos, y la Iglesia recordaba su pasada enseñanza. La atmósfera de Judas es la de un libro que mira hacia atrás.

Ya hemos mencionado el hecho de que nos parece que Segunda de Pedro hace uso de Judas considerablemente. Se puede ver que su segundo capítulo tiene una relación indiscutible con Judas. Es bastante seguro que uno de ellos tomó prestado del otro. Por razones de carácter general, es mucho más probable que el autor de Segunda de Pedro incorporara la totalidad de Judas en su obra que que Judas tomara, sin razón aparente, una sección de Segunda de Pedro. Ahora bien, si creemos que Segunda de Pedro la usa, Judas no puede ser muy tardía, aunque no sea tampoco muy temprana.

Es verdad que Judas recuerda como pasado el tiempo de los apóstoles; pero también es verdad que, con la probable execepción de Juan, todos los apóstoles habrían muerto hacia el año 70 d.C. Tomando juntamente el hecho de que Judas es posterior a los apóstoles y el de que Segunda de Pedro la usa, una fecha entre los años 80 y 90 parece razonable.

Deja una respuesta

Publicaciones que pueden ser de interés para ti

El respeto al misterio

Los griegos fueron los grandes maestros en describir el comportamiento humano a través de pequeñas historias que acostumbramos a llamar ‘mitos’. Todas las generaciones que

Artículo Completo

El extranjero

Abuna di bishemaya it qaddash shemak. Que ton nom soit sanctifié, que ton règne arrive. Sia fatta la volontà tua com in cielo, così in

Artículo Completo