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Hechos 15: El problema se hace agudo

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Pablo se pone en camino otra vez

Al cabo de algún tiempo, Pablo le dijo a Bernabé: -Vamos a visitar a las comunidades cristianas en los pueblos donde hemos predicado el Evangelio, a ver cómo les va. Bernabé quería llevarse con ellos a Juan, también llamado Marcos; pero Pablo no consideraba sensato llevar al que había desertado en Panfilia negándose a ir con ellos a la Obra. Y hubo tal desavenencia entre ellos que se separaron, y Bernabé se embarcó con Marcos en dirección a Chipre, y Pablo escogió a Silas y se puso en camino con él después de que la comunidad cristiana los encomendara a la gracia del Señor, y visitaron a las congregaciones de Siria y Cilicia para consolidarlas.

Pablo era un aventurero «a lo divino», y no podía quedarse mucho tiempo en el mismo lugar. Así es que decidió echarse otra vez a la carretera; pero los preparativos del viaje acabaron en una desavenencia lamentable. Bernabé quería que llevaran a Juan Marcos, y Pablo no quería tener más que ver con el que había desertado en Panfilia. La diferencia que surgió entre ellos fue tan aguda que se separaron y no volvieron a trabajar juntos por lo que sabemos. Es imposible decir quién tenía razón; pero esto sí podemos decir: que Marcos fue inmensamente afortunado de tener a Bernabé como más que pariente, como amigo. Sabemos que Marcos acabó rehabilitándose. Tal vez fue Bernabé el que le devolvió la confianza en sí mismo y le ayudó a ser fiel. Es una bendición inapreciable el encontrarnos a alguien que confía en nosotros. Bernabé confió en Marcos, y Marcos no le defraudó.

El segundo viaje misionero

El relato del segundo viaje misionero de Pablo, que le ocupó unos tres años, se nos da en las secciones de Hechos que se extienden desde 15:36 hasta 18:23. Empezó en Antioquía. Al principio hizo una visita a las iglesias de Siria y Cilicia. Luego visitó otra vez las de la regiones de Derbe, Listra, Iconio y Antioquía de Pisidia. A este siguió un periodo cuando no veía claro adónde dirigirse, hasta que tuvo una visión en Tróade. De Tróade cruzó a Neápolis, y de allí fue a Filipos. Luego a Tesalónica y Berea. De allí fue a Atenas, y luego a Corinto, donde pasó unos dieciocho meses. En Corinto inició el viaje de vuelta a Jerusalén pasando por Éfeso, y desde Jerusalén volvió a Antioquía, su punto de partida. El gran avance consiste en que en este viaje la actividad de Pablo pasa de Asia Menor a lo que es ahora Europa.

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